Bacon y el comienzo de la filosofía inductivaJose Fernando Ospina
A
continuación daremos una mirada a los
conceptos del pensador británico Francis
Bacon sobre la inducción , en los cuales
encontramos el primer intento sistemático
por mostrar la importancia del argumento
inductivo en la formación del conocimiento
científico en contraposición al
deductivismo imperante en la época,
antecediendo dicha exposición con un intento
de clarificación del concepto de Inducción
basado en el pensamiento aristotélico.
1.
Aproximaciones al concepto de inducción desde
Aristóteles
El
establecimiento de una definición correcta de lo
que sea un argumento inductivo es, de hecho, una
cuestión problemática, ya que su solución ha
sido expuesta por gran cantidad de autores,
dentro de los cuales encontramos ideas bastante
disímiles, sin que hasta ahora se haya logrado
postular una definición que suscite acuerdo
entre los diferentes estudiosos; razón por la
cual trataré de mostrar un compendio suscinto de
los tipos de definición que se han presentado y
al mismo tiempo de los tipos de argumentos
inductivos que han sido aceptados.
Como sabemos, la
fuente inicial de los estudios sobre la
inducción proviene de las obras de Aristóteles
en el terreno de la lógica; el término
"inducción" proviene de la traducción
del término griego "epagogé",
planteado por el mismo Aristóteles en sus obras,
para denotar la acción de determinar
proposiciones de carácter universal mediante la
utilización de casos particulares que pudieran
estar contenidos en ella misma; basándonos en
esto, podemos plantear un tipo de definición del
argumento inductivo, como lo estableció el
filósofo en sus Tópicos:
"La
inducción es un tránsito de las cosas
individuales a los conceptos universales"(1).
Esta definición
ha sido aceptada durante un lapso extenso por los
estudiosos del tema, pero fue criticada después,
al encontrarse que la misma presentaba un
carácter demasiado restrictivo, pues dejaba por
fuera muchos ejemplos de argumentación
inductiva, que no eran susceptibles de ser
cobijados por ella, ya que no es absolutamente
necesario que el resultado de una inducción sea
una generalización, porque puede darse, el caso
de que un argumento inductivo nos lleve de
particulares a particulares; como cuando
enunciamos que el próximo individuo de una clase
determinada tendrá las mismas características
que otros individuos pertenecientes a dicha
clase. O también, puede ir de lo menos general a
lo más general; como sucede en algunas
inferencias de carácter estadístico.
Como
consecuencia de este problema encontrado en la
definición clásica, se ha planteado un tipo
diferente de definición, basado en la relación
existente entre las premisas y la conclusión en
este tipo de argumentos. Para poder entender esta
definición, debemos observar el carácter del
otro tipo de argumentación existente, como es el
argumento deductivo. Desde Aristóteles se ha
aceptado que el argumento deductivo es aquel en
el que la información de la conclusión se
encuentra totalmente contenida en las premisas,
razón por la cual, si se da el caso de que sus
premisas sean verdaderas, entonces, su
conclusión será necesariamente verdadera; en
otras palabras, tenemos que el argumento
deductivo es de carácter de mostrativo; pues al
aceptar la verdad de las premisas debemos esperar
la verdad de la conclusión, notando así que a
diferencia de este tipo de argumentación, en el
razonamiento inductivo podemos,de una forma
lógica, afirmar la verdad de las premisas y
plantear la posibilidad de que la conclusión sea
falsa, pues en esta clase de argumentación la
información de la conclusión no está contenida
totalmente en la información de las premisas,
pudiendo plantear así al argumento inductivo
como aquel que no es de carácter demostrativo.
Esta definición
ha sido utilizada por un gran número de autores
en nuestros tiempos, pero también ha sido
criticada, con base en su carácter estrictamente
negativo, ya que con ésta podríamos decir
simplemente que un argumento inductivo es aquel
que no es deductivo, razón por la cual, se ha
ofrecido otra definición que no versa
estrictamente sobre la relación lógica
existente entre las premisas y la conclusión de
este tipo de inferencias, sino más bien, sobre
el carácter epistemológico que se puede
entrever en estos razonamientos, como es el
plantear que la inferencia inductiva es aquella
que nos permite ir de lo conocido a lo
desconocido, ya que en contraposición a la
argumentación deductiva, en la cual no podemos
dar un salto en el conocimiento al estar la
conclusión contenida en las premisas, en la
argumentación inductiva, es posible, teniendo
como base informaciones previamente aceptadas,
salir de éstas y hacer predicciones o plantear
teorías que excedan la información asentada en
nuestras premisas originales.
Habiendo así
planteado estas posibilidades de definición,
podemos ahora contemplar los tipos de argumentos
inductivos que pueden ser discriminados, con base
en el pensamiento aristotélico.
Examinando la
obra del Estagirita, podemos encontrar en ella
tres tipos de inducción; como son la
"sumativa", la "ampliativa" y
la "abstractiva" así:
A) Encontramos
en los "Analíticos primeros" un
ejemplo de inducción sumativa, descrito de esta
manera:
"Por
ejemplo, supóngase que A equivale a "de
vida larga": B, a " lo que no tiene
bilis", y C, a individuos de vida larga,
como hombre, caballo, mula. A se predica,
pues, de la totalidad de los C -pues todo
animal que carece de bilis tiene una vida
larga- . Pero B, " carente de
bilis", se predica también de todos los
C. Por tanto, si C es convertible con B, es
decir, si el término medio no es más amplio
en su extensión, A debe predicarse de B.
Porque se ha demostrado antes que si dos
predicados cualesquiera se predican de un
mismo sujeto y el término extremo es
convertible con uno de ellos, el otro
predicado se predicará también de aquel que
es convertible. Con todo, debemos entender
por C la suma de todos los casos
particulares, pues la inducción se realiza
teniendo en cuenta la totalidad de
estos"(2).
Aquí
Aristóteles nos muestra el resultado de la
inducción como la recolección de la suma de
particulares; pero debemos notar que esta
argumentación puede traducirse en una forma
silogística así:
"el
hombre, el caballo y la mula son longevos;
pero el hombre, el caballo y la mula son
todos los animales sin bilis; por tanto,
todos los animales sin bilis son
longevos".
Aunque para
Aristóteles este argumento no es propiamente un
silogismo, pues para éste el término medio debe
dar una relación de inherencia entre los
términos extremos del silogismo, elemento que no
podemos encontrar en este modelo de
argumentación, pues en ella el término medio no
nos da una relación esencial entre las premisas
y la conclusión de este razonamiento.
B) La inducción
"ampliativa" puede encontrarse en los
"Tópicos" donde Aristóteles nos
propone el siguiente caso:
"...por
ejemplo, el argumento de que, supo niendo que
el piloto que posee el arte de la navegación
es el más efectivo, y que asimismo lo es el
auriga que mejor posee el suyo,
consiguientemente, de una manera general, el
hombre que posee su arte es el mejor para su
trabajo particular" (3).
Donde vemos
cómo el filósofo nos muestra la posibilidad de
pasar de conocimientos anteriores a nuevos
conocimientos de carácter general.
C) Para entender
la inducción "abstractiva" debemos
referirnos a la necesidad planteada por el
Estagirita, de encontrar premisas primarias en el
fundamento de nuestras argumentaciones y darnos
cuenta de que éstas deben ser de carácter
indemostrable y fundamentarse en un tipo de
inducción, que se desarrolle:
"...exhibiendo
lo universal en cuanto implícito en lo
particular claramente conocido"(4),
esto como
resultado de la postulación aristotélica de que
no todo conocimiento es demostrativo y de que
debemos partir de premisas cuya necesariedad sea
evidente de forma inmediata.
Como podemos
colegir, cada uno de estos tipos de inducción no
pueden cobijarse dentro de las diferentes
definiciones que se han propuesto, puesto que la
inducción "sumativa" no se enmarca
dentro de nuestro segundo tipo de definición,
pudiendo convertirse en una forma de
argumentación deductiva y por lo tanto
demostrativa; sólo la inducción
"ampliativa" puede enmarcarse dentro
del tipo de definición ya citada, como argumento
no demostrativo; y vemos también como la
inducción "abstractiva", parece
salirse de ambos intentos de definición, por su
carácter meramente intuitivo en contraposición
a la naturaleza argumentativa inherente a las dos
clases de definición propuestas.
Como vemos, en
este acercamiento a la definición de la
inducción, es posible debatir largamente acerca
de cual clase de definición es la adecuada y
cuales serían los tipos de argumentos inductivos
que recogieran en sí la esencia de esta clase de
inferencias. Con todo, podemos afirmar que para
escoger un modelo definitorio determinado debemos
prestar especial atención al caracter
epistemológico del argumento inductivo, pues
desde el punto de vista de la lógica tradicional
no existen salidas claras para la adopción de un
esquema determinado.
Bacon y el
comienzo de la filosofía inductiva.
Aristóteles en
sus estudios de lógica le dio al razonamiento
deductivo un papel preponderante por su carácter
demostrativo pues, para él, con el uso del
silogismo logramos un conocimiento que agrada
más a la razón, considerando al razonamiento
inductivo como otra forma de llegar al
conocimiento, pero advirtiendo que este agrada
más al sentido común, pues la argumentación
inductiva es más frecuente y útil en nuestra
vida cotidiana, pero insistiendo que en la
argumentación deductiva hallamos un camino más
seguro para llegar a la verdad.
Este
planteamiento aristotélico, como es bien
conocido, fue una de las principales influencias
en el pensamiento posterior; encontramos que los
pensadores medievales llevaron a límites
extremos el respeto por la lógica aristotélica
y se limitaron únicamente a cultivar la teoría
del silogismo, dejando a un lado la
argumentación inductiva.
En este estado
de cosas aparece en el siglo XVII Francis Bacon
con una postura contestataria ante los caminos
que el conocimiento y la filosofía venían
recorriendo oponiendo lo que para él debería
ser el método de las ciencias: el método
inductivo.
La figura de
Francis Bacon ha sido valorada de muy distintas
formas, pasando de admiración absoluta en
algunos casos hasta llegar casi a un desprecio
intelectual; para hacernos una idea de su real
importancia debemos describir sus distintas
características intelectuales.
Los trabajos de
Francis Bacon constituyen una de las bases del
pensamiento moderno, al lado de Descartes y de
Galileo, el primero en la investigación
filosófica y el segundo en la científica,
aclarando que Bacon no fue estrictamente ni
filósofo ni científico; por lo tanto no podemos
decir que sus posturas en estos campos hayan sido
originales, sino, que debemos destacar su
importancia en el tipo de mirada que mostró ante
el panorama intelectual de su tiempo y que lo
indujo a plantear el método que, a su parecer,
era el correcto para obtener nuevos
conocimientos.
Con el fin de
entender las metas que Bacon deseaba alcanzar con
su método inductivo, es necesario observar las
críticas que el filósofo dirige a la lógica
aristotélica y a las distintas orientaciones
filosóficas anteriores a él.
En cuanto a la
lógica silogística (la que en algunas ocasiones
llama "dialéctica") Bacon critica la
inutilidad de ésta para avanzar en el
conocimiento, pues con ella es imposible llegar a
descubrimientos sobre el mundo, y dice:
"La
lógica hoy en uso sirve más para fijar y
consolidar errores, fundados en nociones
vulgares, que para inquirir la verdad; de tal
modo que es más perjudicial que útil"
(5)
Los
trabajos de Francis Bacon constituyen una de
las bases del pensamiento moderno, al lado de
Descartes y de Galileo, el primero en la
investigación filosófica y el segundo en la
científica, aclarando que Bacon no fue
estrictamente ni filósofo ni científico.
Pero, asimismo,
se da cuenta que esta lógica del silogismo no
puede probar por sí misma los principios de la
ciencia que le sirven como base, aunque esta
situación ya había sido descrita por
Aristóteles cuando explica la inducción
abstractiva.
Con base en lo
anterior, el autor afirma que las aproximaciones
al conocimiento basadas en la lógica
silogística están condenadas a dar vueltas en
torno a una misma cantidad de conocimientos,
tratando sólo de reafirmarlos, dejando sin base
a la investigación científica, y le da a esta
clase de camino el nombre de "anticipaciones
de la naturaleza" en contraposición al
camino por él propuesto, al cual denomina
"interpretaciones de la naturaleza",
describiendo cada uno de ellos así:
"...
no hay ni puede haber más que dos caminos
para indagar y descubrir la verdad. El uno
parte volando de los sentidos y de los hechos
particulares a los axiomas más generales, y
partiendo de estos principios y de lo que
cree verdad inmutable en ellos, procede a la
discusión y descubrimiento de los axiomas
medios (y este es el camino en uso). El otro
hace salir los axiomas de los sentidos y los
hechos particulares elevándose continua y
progresivamente para llegar, en el último
lugar a los principios más generales; este
es el camino verdadero, pero todavía no
probado" (6)
Como vemos, en
cada uno de estos caminos el conocimiento parte
de los sentidos, mediante la observación de los
hechos (quedando así planteada la creencia en la
imposibilidad de tener conocimientos a priori,
continuada por otros filósofos de la época
moderna como Locke y Hume) pero es claro que para
Bacon, el tratamiento que se le había dado
anteriormente a la experiencia era erróneo, por
su carácter desordenado y casual, y por el afán
excesivo para llegar a proposiciones generales,
errores que podían ser superados con el uso de
las "aproximaciones a la naturaleza",
mediante un acercamiento sistemático a la
experiencia y así elevarse sin prisas y
ordenadamente a proposiciones generales, para
después volver al plano sensible y encontrar el
carácter practico del conocimiento.
Pero este avance
a proposiciones generales no puede lograrse, a
menos que se utilice lo que Bacon llama la
verdadera inducción en contraposición a la
inducción por enumeración simple.
"...
Pues la inducción que procede por la
enumeración simple es una cosa pueril, sus
conclusiones son precarias y expuestas al
peligro de un hecho contradictorio y las más
de las veces decide por un número de hechos
menor de lo debido y por sólo aquellos que
están a la mano" (7)
Como vemos,
Bacon en este punto nos muestra la debilidad de
este tipo de inducción, pues sus conclusiones
pueden ser rechazadas fácilmente al encontrarse
un caso donde éstas no se verifiquen, por esta
razón Bacon propone la verdadera inducción, la
cual también ha sido llamada "inducción
científica", donde también se toman en
cuenta los casos negativos, y nos la describe
así:
"...
mientras que la inducción que ha de ser
útil para el descubrimiento de las ciencias
y las artes, debe analizar la naturaleza por
las debidas eliminaciones y exclusiones; y
luego, tras un número suficiente de
negativas, concluir sobre hechos afirmativos"(8).
La aplicación
de la inducción científica puede verse en la
postulación de las tres tablas que Bacon
delimitó en su método para alcanzar el
conocimiento; pero antes de describirlas es
necesario aproximarnos al fin que para Bacon
tenía la investigación científica, el cual es
el conocimiento de las "formas", pero
además debemos aclarar que el concepto de
"forma" está estrechamente ligado con
el de "naturaleza", siendo la primera
la "naturaleza naturante" de las cosas
y la segunda la "naturaleza naturada";
ya que la presencia de una implica la presencia
de la otra, igual que la ausencia de una implica
la ausencia de la otra.
Bacon
trata de crear un método donde la inducción
a manera de una "lógica del
descubrimiento" nos permita ir de casos
singulares a proposiciones generales de una
forma sistemática.
Pero en este
punto aparece un problema de interpretación, en
cuanto a lo que Bacon entendía por
"forma"; en algunos pasajes del Novum
Organum puede entendérsela como la esencia de
las cosas, en otros, como ley o también llegando
a equipararse con el concepto de causa, como lo
aplicaría Stuart Mill en su "Sistema de
Lógica"; mas la "forma" baconiana
no está estrictamente ligada a ninguna de las
acepciones ya expuestas, sino que recoge varios
puntos comunes entre ellas, para así mostrar el
cometido final del método, como es, superar el
carácter metafísico que el conocimiento tenía
en la época medieval, para así plantear un
punto de vista nominalista donde el conocimiento
no debe superar lo que pueden darnos las cosas
mismas mediante la observación y la
experimentación.
"...
la forma del calor o la forma de la luz es
una misma cosa que la ley del calor o la ley
de la luz." (9),
Bacon plantea
entonces tres tablas en su método inductivo; las
cuales serán: "la tabla de presencia",
"la tabla de ausencia" y "la tabla
de grados". En la primera se hace un
inventario de los hechos donde aparece la
naturaleza estudiada, tratando que estos sean de
características muy variadas para lograr asi el
compendio más completo posible que pueda darnos
la experiencia; en la segunda tabla se debern
recoger hechos donde la naturaleza estudiada no
se presente , pero estos hechos deben ser
similares a los recogidos en la primera tabla,
para asi eliminar aquellos casos donde se pueda
contraponer un caso negativo; en la tercera tabla
debemos encontrar casos donde la naturaleza
crezca o decrezca, estando esto fundamentado en
la relación ya expuesta entre la
"naturaleza" y la "forma"; en
este momento entra en juego la inducción para
estudiar y comparar cada uno de los resultados de
las tablas anteriores de esta forma:
"...
Así pues, el primer trabajo de la verdadera
inducción (en lo que se refiere al
descubrimiento de las formas) es la
exclusión o separación de cada una de las
naturalezas que no se encuentren en algún
ejemplo en el cual se presente la naturaleza
dada; o que se encuentren en algún ejemplo
en el que ellas aumentan en algún caso en el
que la naturaleza dada disminuye o que
disminuyen cuando la naturaleza dada aumenta.
Entonces realmente después de hecha la
separación y exclusión en debida forma,
quedará en segundo (y como en el fondo),
desvaneciéndose en humo las opiniones
volátiles, la forma afirmativa, sólida y
verdadera y bien determinada"(10).
Pero vemos como
hasta aquí sólo podemos llegar a excluir casos
determinados donde no se encuentra la naturaleza
estudiada, aunque ya deberíamos llegar a
presentar de forma afirmativa una solución al
problema planteado; para alcanzar esta meta
sería necesario tener unas tablas totalmente
completas, razón por la cual Bacon propone lo
que él llama "indulgencia del
entendimiento" o "esbozo de
interpretación" o "primera
vendimia", donde con base en la información
recogida en las tres tablas el entendimiento se
aventura a formular una hipótesis que dé
solución al problema original.
Bacon trata de
crear un método donde la inducción a manera de
una "lógica del descubrimiento" nos
permita ir de casos singulares a proposiciones
generales de una forma sistemática, para lograr
un conocimiento seguro sobre la naturaleza,
aunque esta pretensión haya sido bastante
discutida por revestir un punto de vista ingenuo
sobre lo que es la investigación científica;
pero para sopesarla con justicia debemos observar
las restricciones que su época le imponía y
además recordar que los conocimientos
científicos de este pensador eran bastante
limitados, para darnos cuenta de que su trabajo
se encuentra entre los primeros que coaccionaron
la mentalidad de su época para acercarse a la
experiencia de una forma más productiva en
relación al factor práctico que el conocimiento
científico podía brindar.
NOTAS
(1) Tópicos,
105a 13.
(2) Analíticos
primeros, 68b, 19-24.
(3) Tópicos,
105a, 12.
(4) Analíticos
posteriores, 71a, 8.
(5) Novum
Organum. Libro I, Aforismo 12.
(6) Novum
Organum. Libro I, Af. 19.
(7) Ibid.
Libro I, Af. 105.
(8) Ibid.
Libro I, Af. 105.
(9) Ibid.
Libro II, Af. 17.
(10) Ibid. Libro II,
Af. 16.
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