"Aportes
de Mutis y Humboldt a la educación ambiental"
Morelia
Pabón Patiño
Este
ensayo postula el reconocimiento a los estudios naturalistas
desarrollados por José Celestino Mutis y Alexander
Van Humboldt como antecedente remoto de la educación
ambiental, en la medida que ella incorpora como propósito,
lograr un proceso formativo mediante el cual los individuos
conozcan y comprendan las formas de interacción entre
la naturaleza y la sociedad, y actúen en forma racional
con su entorno. No obstante, inicialmente es preciso reconocer
como el proceso de educación ambiental corresponde
a un movimiento educativo típico de las últimas
décadas del Siglo XX, en tanto que los estudios del
entorno biofísico desarrollados por Mutis y Humboldt,
se inscriben en el campo del naturalismo predominante en
el Siglo XVIII. La proyección de los estudios naturalistas
de Mutis al campo educativo se logra con la institucionalización
de la catedra de historia natural en el Colegio del Rosario,
gracias a la labor desplegada por Mutis como difusor del
pensamiento ilustrado en la Nueva Granada, su actividad
docente en el Rosario, aunada a la labor investigativa en
la Expedición Botánica, le permite formar
a la generación de la Independencia, reconocido grupo
comprometido con el conocimiento de la realidad natural,
social y económica de la nación. Asimismo,
se reconoce en la labor desarrollada por Humboltd a partir
de su expedición científica por América,
y la aplicación del método comparativo e integrativo
en sus estudios sobre la diferenciación espacial
de los elementos del medio y de las interrelaciones entre
ellos, un aporte al estudio inter disciplinario y complejo
del sistema ambiental.
Introducción
La
aproximación a una reflexión de carácter
histórico sobre algunos antecedentes remotos de la
educación ambiental, en particular al aporte naturalista
a su proceso de desarrollo, conduce a unos cuestionamientos
iniciales: ¿qué es el naturalismo?, ¿cómo
historiar la educación ambiental sin lograr una caracterización
de ella?. De igual forma, ¿cómo incorporar en
el análisis los problemas sustantivos, teorías,
prácticas y modalidades discursivas naturalistas coherentes
con el actual proceso de educación ambiental y en particular
su relación con la labor intelectual de José
Celestino Mutis y Alejandro Van Humboldt?
La
reflexión histórica sobre este estos hechos,
induce a establecer el espíritu de la época,
el cual se expresa en el pensamiento ilustrado, como espacio
intelectual que rodea la labor de los naturalistas tanto en
sus esquemas conceptuales como en el instrumental metodológico,
utilizado para el estudio del medio. Este análisis
histórico, asume el riesgo de ser anacrónico
al trasladar al contexto de la segunda mitad del siglo XVIII
y primera del siglo XIX, procesos históricos contemporáneos,
como son la problemática ambiental y la educación
ambiental, fenómenos típicos de la segunda mitad
del siglo XX.
No
obstante, puede intuirse que la configuración de un
pensamiento ambiental, referido a las relaciones del hombre
con la naturaleza o su medio natural, es una reflexión
que acompaña históricamente a la sociedad. En
particular el problema de la relación entre el hombre
y la naturaleza y el lugar que este ocupa en el ecosistema
ha sido uno de los problemas fundamentales para la comprensión
de la problemática ambiental.
La
educación ambiental
La
reflexión sobre los aportes a la educación ambiental,
se fundamenta en el concepto postulado
sobre esta formación, en la Conferencia Internacional
de Tbilisi en 1977, entendida como:
"la
reorientación y articulación de las diversas
disciplinas y experiencias educativas que facilitan la percepción
integrada del medio ambiente, haciendo posible una acción
más racional y capaz de responder a las necesidades
sociales. Tiene por objetivo transmitir conocimientos, formar
valores, desarrollar competencias y comportamientos que
puedan favorecer la comprensión y solución
de los problemas ambientales".
Asimismo,
la Conferencia de Tbilisi reconoce como un objetivo de la
educación ambiental, que:
"El
ser humano comprenda la naturaleza compleja del medio ambiente
resultante de la interacción de sus componentes biológicos,
físicos, sociales y culturales. Por consiguiente
ella debe facilitar al individuo y a las colectividades
los medios de interpretar la interdependencia de esos diversos
elementos en el espacio y en el tiempo a fin de promover
una utilización más reflexiva y prudente de
los recursos del universo para la satisfacción de
las necesidades de la humanidad".
El
naturalismo
El
trabajo de Mutis y Humboldt tiene como marco referencial,
la visión naturalista, la cual no asume un concepto
de la realidad fuera de la naturaleza y su mundo perceptible,
la explicación de esta realidad se logra a partir de
las leyes naturales. En esta concepción el hombre como
ser natural hace parte de la naturaleza y se somete a sus
leyes.
Restrepo
Olga(2), ha postulado como en el campo de la historia
natural, el conocimiento de la naturaleza discurre desde dos
perspectivas. Inicialmente desde una visión sincrónica,
que tenía como finalidad realizar una descripción
ordenada, sistemática e inductiva de los fenómenos
del mundo material. Esta orientación clasificatoria
descriptiva
fue predominante en el siglo XVII y primeros años del
siglo XVIII, a ella contribuyo la obra de Carl Van Linneo,
"El systema natural" (1735), que permitió ordenar
las diversas formas de la naturaleza. En segundo lugar, frente
a esta concepción emerge una opción dinámica
de la historia natural, presentada por Georges Buffon en su
obra enciclopédica "Histoire Naturelle".
Es
así como durante la segunda mitad del siglo XVIII y
las primeras décadas del siglo XIX, en los estudios
desarrollados con una perspectiva dinámica de la naturaleza,
la clasificación era secundaria, lo significativo era
encontrar las gradaciones, la continuidad de lo vivo, la distribución
geográfica de los seres. Este enfoque orienta el examen
al problema de la formación de las especies a través
del tiempo. En esta visión se reconoce el aporte de
Lamarck, para quien el objeto de la historia natural se encontraba
en las relaciones que tienen entre sí las formas vivas
y en el examen de la organización interna de animales
y vegetales. Planteando la dificultad para trazar líneas
fijas de demarcación entre las especies, producto de
los cambios en el medio ambiente y de las sucesivas modificaciones
adquiridas y transmitidas a la descendencia.
En esta tendencia histórica-dinámica, encuentra
espacio la teoría evolucionista de Darwin, apoyada
en los viajes de exploración que permitieron el conocimiento
de la naturaleza mediante la colección y observación
sobre la distribución geográfica de las especies.
De
igual forma, la aproximación a estos antecedentes precisa
indicar ¿cuál es el contexto socioeconómico
en el que se desarrolla la historia natural? El adelanto de
los estudios naturalistas observa una estrecha relación
con el desarrollo social, y la evolución endígena
del pensamiento científico.
El
avance de la economía mercantil y la producción
artesanal incrementan la demanda de materias primas y mercados
que impulsan los grandes descubrimientos geográficos
y las exploraciones, ellos garantizan la observación,
registro y recolección de un copioso material de hechos
y elementos que permiten avanzar en la investigación
y construcción teórica.
Los
viajes expedicionarios crean la posibilidad de recolectar
especies vegetales y animales y reconocer recursos mineros
que requieren ser estudiados sistemáticamente. La demanda
del conocimiento de la naturaleza suscita una valoración
social de la ciencia, y en particular de los estudios de astronomía,
matemática, física, botánica, zoología,
mineralogía, geología y geografía entre
otros campos del saber. El desarrollo de los estudios de la
naturaleza reafirman el carácter determinante de las
exploraciones científicas realizadas durante los siglos
XVII y XVIII, mediante las cuales se emprenden exploraciones
sistemáticas del globo, sus directores imprimen en
las labores realizadas un fuerte espíritu investigativo
que contribuye al fortalecimiento de las ciencias naturales.
Entre
los exploradores se relacionan los viajes de William Dampier
(1651-1715), quien desarrollo conocimientos sobre metrología,
hidrología y magnetismo terrestre; James Cook (1728-1779)
comisionado por la Royal Society para realizar su viaje por
el Pacífico Sur, elabora importantes estudios sobre
Australia, Nueva Zelanda y el Océano Pacífico;
Charles Darwin (1831-1836) realizó el viaje por Suramérica
y el Pacífico en el Buque H.M.S. Beagle en calidad
de naturalista oficial, colecciona amplio material utilizado
para elaborar reflexiones sobre la naturaleza y la historia
evolutiva de los seres vivos.(3) Particular
interés revisten los viajes de Alexander Van Humboldt,
en sus expediciones científicas por América
y Asia.
En
el marco del proceso de modernidad, se constituyen las fuerzas
motrices que demandan un progreso de las Ciencias Naturales,
en este período histórico, la labor intelectual
de los naturalistas logra proyectarse al campo de la educación,
con la institucionalización de los estudios de historia
natural.
José
celestino mutis y la formación ambiental
La
educación ambiental considerada como un conjunto de
conocimientos, valores y acciones responsables frente a la
naturaleza, reconoce como elemento constitutivo de la acción
educativa la percepción integrada del medio ambiente,
a partir del conocimiento del entorno natural, se fundamenta
en el proceso de identificación y resolución
de los problemas ambientales. En consecuencia, una de las
mayores contri_buciones a la educación ambiental realizada
por Mutis, es lograr el acercamiento al estudio de la naturaleza
en la institución educativa neogra_nadina, introduciendo
los estudios de la filosofía natural en el Colegio
Rosario de Santafé de Bogotá, en su disertación
sobre los elementos de la filosofía natural, no sólo
destaca la importancia del estudio de la naturaleza y su aplicación
al desarrollo, sino que igualmente expone los métodos,
postulando:
"El
conocimiento útil y agradable de los efectos naturales
y de sus causas, ha merecido siempre la atención
de los sabios. Entre todas las naciones, y aún en
los siglos más atrasados, se ha mirado siempre como
asunto de mayor importancia el estudio de la naturaleza,
pero en ningún tiempo ha florecido tanto como en
el nuestro"(4)
La
introducción de los estudios de Historia Natural en
la Nueva Granada se debe a la labor intelectual desplegada
por Mutis, como difusor del pensamiento ilustrado en Hispanoamérica.
La visión útil de la ciencia no escapa al pensamiento
de Mutis, en el discurso preliminar de la apertura del curso
de matemáticas en el Colegio del Rosario, en 1762 expresa:
"La
utilidad de una ciencia parece ser el motivo que más
obliga a cultivarla con algún empeño."
(5)
Mutis
coadyuva en la construcción teórica y metodológica
de los estudios de la naturaleza, es así como señala:
"el
objeto de la filosofía natural es describir los fenómenos
de la naturaleza, descubrir sus causas, exponer sus relaciones
y hacer descubrimientos sobre toda la constitución
y orden del universo." (6)
Con
referencia al método para este estudio, plantea la
utilidad del método analítico-sintético,
partiendo del análisis para llegar por medio de ella
a la síntesis. En esta forma se parte de los fenómenos
y los efectos en la búsqueda de las causas particulares,
con el fin de identificar las causas generales y llegar a
los principios. Aludiendo a la metódica de Newton en
el conocimiento, señala:
"Se
sujetó a valerse en el estudio de la naturaleza de
los dos métodos analítico y sintético;
de tal suerte que habiendo comenzado por los fenómenos
o los efectos pudiese después pasar al descubrimiento
de las potencias o causas que obran en la naturaleza. Estableció
asi mismo que de las causas particulares se fuera subiendo
a otras más generales; y de estas finalmente a las
más generales entre todas. Este es el método
analítico. Después de haber descubierto estas
causas se debe bajar por un orden contrario, considerándolas
ya como principios establecidos para explicar por este medio
las causas más generales, y después los fenómenos,
que son sus consecuencias; haciendo ver de este modo la
solidez y la firmeza de estas explicaciones".(7)
| ...
se advierte en la obra de Mutis una consideración
frente a la protección de los recursos, pensamiento
coherente con el objetivo de la Educación Ambiental,
orientado. |
Su
empeño por la difusión de la ciencia permite
iniciar nuestra cultura científicaorientada
al estudio de la naturaleza, este propósito es reiterado
en sus solicitudes a la corona para instaurar un Laboratorio
de Química con la cátedra respectiva, después
de haber verificado la fundación del Anfiteatro Anatómico
y el Jardín Botánico para la formación
de los médicos, recomienda la extensión de la
enseñanza de la matemática, la física
y la botánica a los estudiantes de otras profesiones
y demás jóvenes aficionados.(8) La
formación ambiental tiene como propósito el
conocimiento del medio para orientar una relación armónica
del hombre con las condiciones del entorno. En este sentido
Mutis, no solo aporta en el conocimiento de la naturaleza,
asociado a la práctica médica, indaga sobre
la variedad de quinas para curar enfermedades endémicas.
Una
particular importancia reviste su actividad en el Jardín
Botánico. Los avances y logros del conocimiento botánico
en ese período están ligados indudablemente
a la creación de los jardines botánicos, cuya
génesis en el contexto europeo esta relacionada con
a la práctica medica, en la medida que:
"El
empleo de píldoras vegetales en el tratamiento de
las enfermedades despertó renovado interés
por el estudio de las plantas, una rama del saber que constituyó
originariamente el patrimonio de la jardinería de
los monasterios y conventos. Después del renacimiento
se estimuló la creación de parques y jardines
privados y el cultivo más generalizado de árboles,
legumbres y flores. Se establecieron jardines botánicos
en Padua en el año de 1545 y después en Pisa,
Leyden y otras partes. En ellos se ponían y se cuidaban
las plantas exóticas importadas del extranjero por
exploradores y aventureros. La medicina adquirió
pronto sus campos de cultivo y de riego y sus destilerías
de hierbas. Cada gremio de farmacéuticos poseía
un jardín medicinal." (9)
Actualmente,
los jardines botánicos desarrollan estrategias de educación,
conservación e investigación, impulsadas por
parte de las organizaciones gubernamentales y no gubernamentales
ante el deterioro de los ecosistemas. La estrategia para la
conservación es promovida por la Asociación
Internacional de Jardines Botánicos (IABG) y por Botanics
Gardens International (BGCI), en la Red Mundial para la Conservación
de la Biodiversidad; mediante la investigación in-situ
y ex-situ y la educación ambiental en los jardines
botánicos.
La
investigación sobre las formaciones vegetales, tiene
sus antecedentes remotos en Hispanoamérica con los
estudios desarrollados por las expediciones botánicas
de Perú, Nueva España y Nueva Granada. En su
origen y organización inicial se suele encontrar diferencias,
la de Perú dirigida por Don Luis Pabón e Hipólito
Ruiz y la de Nueva España bajo la dirección
del médico Martín Sesse, fueron autorizadas
por iniciativa de la Corona Española en 1777 y 1786
respectivamente. La de Nueva Granada es originada por la solicitud
de Mutis ante la Corona. Carlos III tarda 20 años en
aprobar el proyecto justificado por Mutis en mayo de 1763,
en su comunicación al monarca establece un proyecto
de diagnóstico biofísico, el cual guarda vigencia
para el logro de un desarrollo sostenible. Es así como
expone entre otras razones:
"La
América, en cuyo afortunado suelo depositó
el creador infinitas cosas de la mayor admiración,
no se ha hecho recomendable tan solo por su oro, plata,
piedras preciosas y demás tesoros que oculta en sus
senos, produce también en su superficie para la utilidad
y el comercio exquisitos tintes, que la industria iría
descubriendo entre las plantas; la cochinilla, de que hay
abundancia en este reino, aunque no la cultivan por su indolencia
los naturales de estas provincias; la preciosa cera de un
arbusto llamado laurelito y la de palma; muchas gomas, de
que pudieran hacerse algunos usos ventajosos en las artes;
maderas muy estimables para instrumentos y muebles; produce,
finalmente, para el bien del género humano, muchos
otros árboles, yerbas, resinas
y
bálsamos, que conservarán eternamente el crédito
de su no bien ponderada fertilidad. Un viajero debería
ir recogiendo, describiendo y conservando semejantes producciones,
para que depositadas en el gabinete y otros lugares públicos,
la conocieran los sabios, excitaran su curiosidad y se hiciera
de ellas útil aplicación en algún día
para bien de los mortales(10)
Mutis
argumenta a favor del proyecto de la Expedición Botánica
en la Nueva Granada:
"A
cada paso se me iría proporcionando la oportunidad
de ejecutar muchas importantes observaciones que podrían
merecer algún lugar en la relación histórica
de mi viaje bajo sus correspondientes títulos de
medicina, física, geografía, astronomía
y algunos otros ramos de las ciencias matemáticas.
Un segundo catálogo de las observaciones meteorológicas
y de las elevaciones del suelo por donde transita un viajero,
de que resultan no pocas luces y conocimientos a las ciencias
no debería faltar en una historia natural." (11)
Asimismo,
se advierte en la obra de Mutis una consideración frente
a la protección de los recursos, pensamiento coherente
con el objetivo de la Educación Ambiental, orientado
a:
"Ayudar
a los grupos sociales a tomar conciencia sobre el medio
ambiente y su problemática, así como fomentar
el desarrollo de actitudes y a adquirir una ética
de valores y sentimientos que favorezcan el medio ambiente."(12)
En
la Carta de Mutis al oidor Juan Hernández de Alba en
1802, manifiesta una actitud orientada a la conservación
de las zonas verdes de Santafé de Bogotá; en
ella expresa su reflexión de Mutis para suscitar un
cambio en las políticas:
"Me
he resuelto a hacer presente a vuestra señoría
la perjudicial equivocación en que involuntariamente
han caído los comisionados al cumplimiento de la
limpieza de las calles, ordenada sabiamente en el artículo
3º del bando publicado. En efecto, persuadidos a que
consiste la limpieza y el aseo de todas las calles en arrancar
de raíz la importante alfombra de grama y demás
yerbas menudas, con que la sabiduría del supremo
creador se digna entapizar perennemente todo el suelo de
la capital, por un beneficio propio de sus altísimos
designios, que solamente puede admirar y agradecer el hombre
filósofo; ... , pretenden obligar a todo el vecindario
a la misma observancia.
Contemplo
que tan extraordinario empeño no puede menos de producir
fatales consecuencias en la policía de la capital
y en la salud pública. Así es que considerada
solamente como indiferente esta preciosa tapicería,
queda siempre en el concepto de no deberse reputar como
basura,..."(13)
Su
enseñanza está orientada a observar los equilibrios
ecosistémicos y una relación armónica
del hombre con la naturaleza en sus prácticas cotidianas,
Su llamado a preservar las especies vegetales en las concentraciones
urbanas, constituye una orientación a la actual labor
de planificación ambiental y ordenamiento territorial,
la cual puede inferirse en su carta al oidor:
"Ni
a las gentes más rústicas se les oculta que
destruida en los largos veranos la tapicería vegetal
de los campos, su polvo sutil y nocivo, agitado por el viento,
tiene mucha parte en las epidemias y mortalidad de sus animales.
A
ejemplo de lo que sucede en los campos, a pesar de su extensión
y libre ventilación, ¿qué
no podrá temerse en el corto recinto de una población,
en cierto modo cerrada por la multitud de sus edificios,
y en donde viven reunidos treinta mil habitantes, como si
dijéramos sesenta mil vivientes, fuentes inagotables
de exhalaciones pútridas, que diariamente inficcionan
la atmósfera?. Queda, pues, a mi entender suficientemente
demostrada la proposición, que lejos de contribuir
a la limpieza de la capital el empeño de agotar la
grama y plantas menudas de sus calles, es absolutamente
contrario a las saludables miras del superior gobierno en
lo físico y político"(14).
| La
valoración de los estudios de Mutis no se produjo
exclusivamente en el contexto neogranadino, en su época
logró reconocimiento de su obra por parte de Linneo
y Alejandro Van humboldt... |
De
otra parte, el conocimiento de nuestros ecosistemas, constituye
un logro de La Expedición Botánica del Nuevo
Reino de Granada, instituida 1 de noviembre de 1783 por cédula
del Rey Carlos III de España. La expedición
se establece en Mariquita, recolecta especies, observa la
producción natural y los procesos de crecimiento, floración,
fructificación y analiza sus características
morfofisiológicas. La expedición de la Nueva
Granada sobrepasa en número y dedicación a la
iconografía de las plantas; el horizonte conceptual
de las expediciones botánicas de Hispanoamérica
sería la historia natural clasificatoria.(15)
Un
reconocimiento a la obra de Mutis en la expedición
botánica fue realizado por su más destacado
discípulo, Francisco José de Caldas, quien precisa:
"Comenzó
por elegir un centro oportuno para sus operaciones científicas.
Mariquita le pareció que reunía todas las
proporciones que buscaba. En efecto, situada esta ciudad
al pie de los andes del Quindío, en un valle fecundo,
y en las cercanías del Magdalena, le presentaba los
vegetales de todos las temperaturas y de todos los niveles.
Aquí formó los pintores, aquí colectó
innumerables plantas, aquí se hizo una parte de las
grandiosas láminas que no se pueden ver sin admiración"(16)
Igualmente,
reafirma con respecto a la labor desarrollada por Mutis:
"El
nos ha dejado manuscritos sobre las plantas, sobre la meteorología,
sobre minas, un herbario que asciende a 20.000 plantas,
más de 5.000 láminas de nuestras plantas,
un semillero, una colección de maderas, de conchas,
de minerales, de pieles, y una serie de cuadros al óleo
en que están representados los animales del nuevo
reino. Si se realiza su última voluntad; si se llevan
a efecto sus deseos, verá el Reino un Museo en el
que renazcan las ciencias y los conocimientos útiles.
He aquí un bosquejo de lo que fue Mutis como Botánico,
como naturalista, como físico y como astrónomo."(17)
La
valoración de los estudios de Mutis no se produjo exclusivamente
en el contexto neogranadino, en su época logró
reconocimiento de su obra por parte de Linneo y Alejandro
Van Humboldt, quien realizó un viaje a la Nueva Granada
con el propósito de conocer su obra. Actualmente, es
indiscutible su aporte a la institucionalización del
estudio naturalista en la educación colombiana, la
cual constituye un antecedente remoto en la formación
de la cultura ambiental contemporánea, fundamentada
en la tradición del conocimiento al entorno natural,
generada por Mutis y el colectivo intelectual adscrito a la
Expedición Botánica.
Los
estudios globales e integradores, Un aporte de humboldt a
la educación ambiental
La
labor intelectual de Humboldt orientada a la comprensión
global del universo ha contribuido a conformar los fundamentos
e instrumental metodológico de la educación
ambiental, apoyada en la exploración y observación
sistemática e integral del entorno. Humboldt optó
como vía de acceso al conocimiento del cosmos, un método
comparativo e integrativo de los fenómenos y elementos
naturales. Durante el siglo XVIII, se avanza en el conocimiento
del entorno a partir de las grandes expediciones científicas,
al respecto Humboldt, expresa:
"Desde
mi temprana juventud alentó en mí
el
afanoso deseo de recorrer tierras lejanas... Mi afición
a la botánica y el estudio de la geología,
y la posibilidad de efectuarse una excursión a Holanda,
Inglaterra y Francia en compañía de un hombre
famoso Georg Foster, que tuvo la suerte de poder participar
en el segundo viaje del Capitán Cook alrededor del
mundo, contribuyeron a dar forma y un objetivo concreto
a los proyectos de viaje que venía abrigando desde
los 18 años de edad. Lo que me atraía a los
bellos territorios de la zona tórrida no era ya el
afán de una vida errante llena de aventuras, sino
el deseo de ver una naturaleza salvaje, grandiosa, rica
en toda clase de productos naturales; la perspectiva de
recoger experiencias que contribuyesen al progreso de la
ciencia."(18)
Coherente
con esta cosmovisión realiza su expedición científica
por el continente americano entre 1799 y 1804, acompañado
del botánico francés Aime Bonpland, a partir
de los cuales publica treinta volúmenes (Voyage aux
regions Equinoxiales du Nouveau Continent), igualmente, realiza
un viaje por Asia Occidental y Central en 1829.
La
formación inicial de economista, al igual que la orientación
filosófica adquirida en la Universidad de Gotinga le
permiten abordar la perspectiva de la dinámica social
en los territorios recorridos, sobre los cuales se encuentran
innumerables ilustraciones en las crónicas de sus viajes.
En el conocimiento biofísico, sus estudios de física
y mineralogía (Academia Minera del Freiberg) y la formación
autodidacta en botánica, geología y química
le dan posibilidad de acceder a un estudio interdisciplinario,
hecho que constituye una aproximación a la actual formación
ambiental. Producto de esta compleja formación, adicionada
con la observación rigurosa en sus viajes, elabora
trabajos en diversos campos del conocimiento.
En
el viaje por América escala el Chimborazo y otras alturas
de los Andes, logra establecer la relación entre temperatura
y pisos térmicos;
en el estudio de la meteorología y climatología,
determina líneas de temperatura media iguales, traza
líneas isotérmicas, establece un sistema para
comparar los climas de diferentes países, examina el
origen de las tormentas tropicales y las perturbaciones atmosféricas.
En el campo de la biogeografía investiga sobre la distribución
de la flora y la fauna en función de las condiciones
físicas. Sus estudios geofisicos le permiten conocer
las variaciones en la fuerza magnética desde los polos
al Ecuador y crea el término de "tempestad magnética"
para designar el fenómeno registrado. En su viaje del
Orinoco al Amazonas, observa las zonas de actividad volcánica
y sugiere que responden a fenómenos de la corteza terrestre;
su conocimiento oceanográfico, le permiten estudiar
en el viaje por América, la corriente oceánica
que lleva su nombre.(19)
Derivado
de sus viajes e investigaciones elabora su obra cumbre: "El
Cosmos", publicada en 1845.
A
partir de sus viajes científicos y la incorporación
de un método comparativo logra establecer la distribución
geográfica de las especies, bajo una perspectiva de
la historia natural dinámica, examina la variabilidad
de los fenómenos a partir de las diferenciaciones espaciales
de los ecosistemas. Esta perspectiva del conocimiento de la
naturaleza y su metodología proporciona un instrumental
para la campo cognitivo ambiental. La perspectiva histórica-
dinámica y sistémica de sus estudios, supera
la visión clasificatoria - estática, predominante
en la historia natural. El método experimental e inductivo,
soportado en la exploración y reconocimiento de los
elementos del medio, proporciona orientaciones metodológicas
a la educación ambiental, que tiene como propósito
el conocimiento del entorno en el cual discurre la actividad
vital de la sociedad.
Asimismo,
la educación ambiental implica un enfoque interdisciplinario,
necesario para el estudio de la interrelaciones entre los
diversos elementos del complejo ambiental;
la interdisciplina esta vigente en la actividad intelectual
desplegado por Humboldt, quien asume como eje central de su
"proyecto científico la creación de una ciencia,
la física del globo, que permite la integración
de distintas disciplinas que estudiaban el medio natural y
explicaban la armonía de la naturaleza y el encadenamiento
de las distintas fuerzas que actúan
en
ella." (20) El mayor aporte a la educación
ambiental, ejecutado por Alejandro Van Humboldt lo constituye
la realización de su proyecto vital, sus estudios y
realizaciones intelectuales como expresión de una aproximación
al conocimiento sistémico del cosmos, que constituye
el paradigma para el complejo estudio ambiental.