Mis Ratones------
Editorial
Zona de tolerancia Animación Favoritas
Pilos
 
 
 
Galeria
Palabra libre Galeria2 Mediaciones l
  ----Zona de tolerancia    
Jhon Jairo Mosquera / Lina María Caro

Estudian en Español y Comunicación Audiovisual VIII semestre y Etnoeducación y Desarrollo Comunitario VIII semestre.

Son chéveres como pares, ella desde la sociología y él desde su carreta en los medios. Los dos se parchan en el cuento del cuento, la poesía y la escritura . El se goza en la fotografía de naturaleza muerta y el desnudo y ella en su sensibilidad por la vida.

 

JUVENTUD (Cuento)

Erase que será…
Erase una vez…
Había una vez…
Dígase como se diga, siempre habrá y estará presente el anhelo en la añorada, candorosa y tierna época; donde existe la noción del tiempo sin fin y la vida sin sueño.

Cierto día, pasaba un anciano por las calles de la ciudad, suspiraba hondamente y caminaba como queriendo alcanzar algo totalmente inalcanzable.

Con su caminar pausado y lento arrastraba años y penurias de una vida no vivida, alzaba su mano arrugada y decrépita, mientras susurraba….
Maldita vejez, ay!!.

Así pasaba sus días sin querer desear otra cosa más que no fuera su muerte.

Un día como cualquier otro, paso enfrente del amor, este toco a su puerta pero no le respondió; otro día la ternura toco a su puerta, y fue despedida tras una mueca con cajas destempladas. Algún otro, la vida le sonrió y nuestro amigo la despreció y decapitó.

Caminaba entonces por la calle un sabio varón de edad avanzada, espalda recta, mente lúcida, mirada profunda y actitud amigable, que sonreía y saludaba a los transeúntes a la manera antigua, mostrando su dentadura intacta y reluciente.
- Hola, que tal, como esta señora.
- Que lindo niño….

Precisamente en la esquina que comunica a la fuente, ambos ancianos se encontraron. De repente el segundo reconoció al primero.

Seferino?
- Juan, decía sorprendido y con voz temblorosa al ver la agilidad y lozanía de su antiguo amigo.
¿Hace cuanto?
- Uf…, respondió el otro con aire seguro.
- Pero que te has hecho, pregunto el anciano, exhalando un suspiro.
- ¡Nada, vivir!
- Pero hombre, ¡yo vivo!
- ¿Vives, o convives con la muerte?
El primer anciano se rasco la cabeza, dio un suspiro plagado de indignación y volteo penosamente, ayudado por su bastón.

El otro prosiguió su camino tarareando una canción de moda.

Dice el poeta "Vivir es gozar, pero nunca le será, el gozar para vivir"

Jhon Jairo Mosquera Rodas

 


SERGIO (cuento)


Caminaba cierto día un muchacho; solo, amargado, taciturno, demacrado y decepcionado del mundo decía:

- maldita ideología
- maldita injusticia
- no tener para comprar ni un auto

Daba patadas, hacía muecas, lanzaba madrasos.

Llegó en su rutinario protestar a sentarse en un bello parque. El sol se ponía y en la lejanía se escuchaba el cantar de un gallo. Cuando de repente al lanzar su mirada al horizonte, descubre una pequeña figura que se aproxima lentamente, poco a poco; esta sombra se va convirtiendo en un niño que cojea forzosamente mientras mendiga por un de pan, antes de cruzar la calle que divide el parque de la otra acera, el pequeño es llamado por otra sombra que repite su nombre insistentemente.

- Sergio, Sergio, hijo mío.

Ambas sombras desaparecen en la penumbra sin dejar rastro ni huella más que en le corazón de nuestro amigo que despierta ahora sí de su letardo interior.

Jhon Jairo Mosquera Rodas.


NOCHE FELIZ (cuento)

Noche feliz que en los días de juventud fuiste mi cómplice entre tiernos abrazos y dulces melodías.

Dulce noche que entre las tinieblas de mis pensamientos hurgaste hasta los últimos rincones de mi mente.

Tierna noche que arrullaste mis sentidos, dándole lozanía y dulzura a mi diario vivir.

Noche eterna que te desvelas como algo místico, tan bella y esplendorosa como lo es el hermoso día, que cobijas mis hombros con los dulces rayos de tu astro cambiante y femenino, que irradias mi juventud y mi vida con tu acción continua y amorosa; hoy y siempre serás el tiempo favorito, que complejiza el mundo de los eruditos y facilita el terreno a los enamorados.

Jhon Jairo Mosquera Rodas.

 

TE VAS (poesía)

Te recuerdo como un ave enjaulada que al menor descuido de su carcelero voló lejos. Marchita flor que muere poco a poco en medio del desierto de nuestra realidad; te vas acortando día a día sin mirar atrás.

Llegan entonces los años dorados, colmados de sabiduría y eternidad, guardando en el alma los recuerdos de aquel bello despertar en el que en medio de risas y lágrimas corrió mi juventud y brotaba de mi alma la felicidad.

Dejas atrás los sueños, los bellos sueños de esperanza y de lealtad, vibran las emociones de los primeros besos y los abrazos tiernos que nos regaló la amistad, van quedando marcados como parte de la vida y de su caminar……..

Quedan fundidos en el alma y por eso no te podré olvidar.

Lina María Caro

   
   
Inicio
  No.1       miraton@tup.edu.co
No.2
Comité Editorial
No.3