La construcción de las
ciencias sociales:
Claude Levi-Strauss

Carlos Ramiro Bravo Molina

En este artículo se resalta el aporte técnico-metodológico de Levi-Strauss en la construcción de la etnología, como ciencia de la cultura y sus relaciones con la lingüística y la historia desde la mirada estructural.

Claude Levi-Strauss nació en Bruselas el 28 de Noviembre de 1908. Estudió Filosofía en la Sorbona de París. De 1934 a 1937 se desempeñó como profesor de Sociología en la Universidad de San Paulo en Brasil. Durante su estadía en este país se inclinó por el estudio de las culturas indígenas del Matto Grosso. Posteriormente se desempeñó como profesor visitante de la New School Social Research de Nueva York (1941-1945), en donde entró en contacto con Ramón Jakobson, representante del estructuralismo en lingüística, continuador de la obra de Seaussure. De Estados Unidos, Levi-Strauss, se instala de nuevo en París, como director de la Escuela Práctica de Altos Estudios. En 1949 publicó la obra Estructuras Elementales del Parentesco, obra que lo situó en la avanzada de los estudios etnológicos y en especial de la teoría general de los sistemas del parentesco. En 1958, publicó la obra Antropología Estructural, obra completada en 1974, enfocada al estudio del mito, sociedad y las humanidades.

De 1964 a 1968 escribió cuatro volúmenes de la serie Mitológicas: Lo Crudo y lo Cocido, De La Miel a las Cenizas, El Origen de las Maneras de Mesa y el Hombre Desnudo. En 1964 publicó El Totemismo y El Pensamiento Salvaje. En Nueva York fue aceptado en el círculo lingüístico del que hacia parte R. Jakobson se puede pensar que en este centro y en el Barnard College, en el que Claude, se desempeñó como docente, arranca su vocación como estructuralista: “El tipo de estudio estructural que por más de un cuarto de siglo he venido practicando a sido a menudo acusado, principalmente en los países de habla inglesa, de ser una nueva especie de “idealismo” o “mentalismo”. He llegado incluso a ser tachado de Hegeliano. Se dice que, para mi, las estructuras del pensamiento determinan y en realidad son cultura. Algunos críticos sostienen que lo único que intento es indagar la estructura de la mente humana en busca de lo que ellos despectivamente denominan “universales levistrosianos”. Con estas anotaciones Levi Strauss, introduce la conferencia estructuralismo y ecologia, expuesta treinta años mas tarde (1972) en el Barnard College.(1)

Las estructuras elementales del parentesco, fundamentan una nueva concepción metodológica, tendiente a superar el empirismo y el funcionalismo antropológico y “constituye la obra fundacional de la Antropología Estructural”, que se caracteriza por la extensión del estructuralismo lingüístico nacido con Saussure (1857.1913) al campo de los estudios etnológicos.

Levi-Strauss en su formación básica es heredero de la sociología de Emile Durkheim y de Marcel Mauss. Es etnólogo de formación autodidacta. De ellos deriva su preocupación por el estudio de las estructuras sincrónicas, la totalidad como red de relaciones funcionales y la noción de categoría inconsciente, de Malinowski decantó la preocupación por el material empírico que aporta el trabajo de campo. De Radcliffe Brown, retoma la noción de estructura entendida como “La forma en que los individuos y grupos están ligados en el interior del grupo social”. Por influencia de Saussure, concibe la Antropología Estructural como una ciencia semiológica, que estudia la vida de los signos en el seno de la vida social. Levi-Strauss, refiriéndose al carácter empírico de la Antropología expresa que "la Antropología es una ciencia empírica es algo obvio: cada una de las culturas que estudiamos nos enfrenta con una situación enteramente nueva que solo a costa del mas arduo y minucioso estudio podemos llegar a comprender y describir”. (2)

Claude Levi-Strauss por ejemplo, ha partido de la definición clásica de cultura de Tylor; suma total de costumbre, creencias e instituciones, (arte, ley, religión, técnicas para actuar sobre el mundo real), o sea, hábitos y habilidades aprendidas por el hombre en cuanto a miembro de una comunidad. El hombre está ligado a dos grandes categorías de hecho: naturales o biológicas y los culturales. La línea de demarcación entre cultura y naturaleza no es la fabricación de herramientas (el homo faber), sino el habla (el homo loquens), la lengua natural (un sistema de signos convertibles en otro sistema de signos por medio de un proceso de transformación).

El lenguaje es el fenómeno cultural por excelencia. En primer lugar, porque es parte de la cultura: una de las habilidades o hábitos que adquirimos de la tradición externa; en segundo lugar, porque es el medio especial por medio del cual asimilamos la cultura de grupo,... el niño adquiere su cultura porque la gente le habla, y lo más importante de todo, porque el lenguaje constituye un sistema; y si queremos entender el arte, la religión y la ley y todos nuestros comportamientos, debemos imaginarlos como códigos formados por signos articulados según el orden de la comunicación lingüística.

Por el lado científico, A Portmann, biólogo, ha mostrado que el hombre se presenta como una especie ontogénicamente inadecuada para afirmarse como ser biológico, pues no está dotado para dominar un medio natural específico (como ocurre con otras especies). Sin embargo se ha extendido sobre toda la tierra y sobrevive aún el espacio exterior. Esto ha sido posible gracias al desarrollo adaptativo de varias singularidades: nace prematuramente, precisamente para superar su invalidez congénita para la vida zoológica. Sólo en el primer año de vida alcanza una capacidad de orientación, de locomoción y de comunicación, o sea de la lengua. Todos estado aprendizajes, excepto el lenguaje, los animales superiores los adquieren al poco tiempo de nacer.

Por la influencia de Levis-Strauss, la Antropología Social es la ciencia que ha recibido la influencia más profunda de la Lingüística, introduciendo el “método estructuralista” que consiste en buscar en los fenómenos sociales una “organización subyacente y abstracta conformada por las relaciones estables entre unidades elementales”.

La estructura es, en primer lugar un conjunto de reglas que permiten definir relaciones y correspondencias.

Levi-Strauss incorporó en su metodología los principios lingüísticos de Sassure expuestos en su “Curso de Lingüística General “ (1911). Saussure distingue entre el lenguaje, la lengua y la palabra.

El lenguaje es múltiple y amorfo: es el conjunto de signos que empleamos en la comunicación con los demás. La lengua, es cambio, es coherente y a ella se remite la unidad del leguaje. Sus elementos están unidos entre si: forman un sistema. La lengua no pertenece a un individuo, sino a un grupo social, y es por tanto, un producto social. Durkheim inspiró a Saussure esta concepción de la lengua como hecho social. El objeto de la lingüística es la lengua, y, por consiguiente la lingüística es una ciencia social. Se trata de la ciencia de los signos lingüísticos, compuestos por dos elementos: la imagen acústica que es el “significante y el concepto evocado, el “significado”. “La lengua es un álgebra cuyos elementos son unidades complejas” señaló Saussure.

Para Levi-Strauss el método estructural debe consistir en transformar los problemas en problemas de estructuras específicas para las ciencias humanas, a saber: la comunicación y el intercambio.

Todo el sistema humano se da la comunicación en tres niveles: la comunicación de mujeres, la comunicación de bienes y servicios y la comunicación de mensajes. Toda teoría de la comunicación es una teoría de la comunidad de la cultura cuyo soporte imprescindible es la lengua. (3)

La Antropología es una ciencia social que tiene como objeto la cultura y por fin describir y comprender los sistemas sincrónicos de relaciones estructurales de los hechos dotados de significación y organización lógica, propio de los grupos humanos más allá del mundo de lo primitivo.

Levi-Strauss, continuando la concepción de los hechos sociales de Durkeim, afirma que solamente el estudio empírico de las constelaciones culturales, puede llegar a revelar la estructura peculiar de cada sistema. ¿Qué es lo que preocupa a Levi-Strauss, al clasificar los hechos empíricos de la cultura?. Es el principio subyacente a cada clasificación de los elementos que integran el sistema que solamente es posible describir aposteriori por medio de la investigación etnográfica, esto es, mediante la experiencia. (4)

El observador de la cultura, en su actitud investigativa, podrá a través de un proceso mental escudriñar los constreñimientos específicos de la mente humana que determina el modo de formación de las simbologías culturales de cada sistema, en otras palabras la estructura que ensambla como un todo significativo la historia humana y la ecología natural. Para poder enfocar la mirada etnológica hacia los constreñimientos de la cultura debe necesariamente emprenderse una tarea de descodificación de los textos culturales o estructuras propias del sistema para poder traducir al lenguaje de otros textos. Levi-Strauss comenta que:

“a menudo el estructuralismo es considerado una especie de juego abstracto y gratuito sin relación alguna con la realidad, en el que se entretienen intelectuales, más bien ociosos y refinados... por el contrario el análisis estructural sólo puede tomar forma en la mente porque anteriormente su modelo existe ya en el cuerpo. Desde el principio mismo el proceso de la percepción visual hace uso de oposiciones binarias y seguramente, los neurólogos estarán de acuerdo en admitir que esto es también verdad para los procesos cerebrales... el estructuralismo recupera y hace conscientes procesos que ya estaban latentes en el cuerpo mismo".(5)

El estructuralismo, como enfoque, y los estructuralistas incluidos no solamente los que se dedicaron a la etnología, sino a la sicología, la lingüística, el arte, la filosofía, literatura, (Lacan, Foucault, Althusser, Jacobson, Barthes) han tratado de descartar aspectos que la tradición científica había calificado de excluyentes, y es el caso de la racionalidad y la sensibilidad, las construcciones ideológicas más abstractas como el mundo mítico, la actividad inconsciente del espíritu que se hacen manifiestos en el ámbito del mundo simbólico de la cultura.

Para el estructuralismo, dice Levi-Strauss:

“es necesario y suficiente aprehender la estructura, subyacente a cada institución y a cada costumbre con objeto de obtener un principio de interpretación, válido para otras instituciones y otras costumbres, siempre que, por supuesto, se haya llevado el análisis lo bastante lejos” (6).

El análisis estructural fundamentado en la generalización viabiliza la comparación de las estructuras clasificatorias y estructuras lógicas primitivas.

Levi-Strauss examina en El Totemismo y El Pensamiento Salvaje, las estructuras lógicas de lo concreto, construidas por el hombre en su medio ecosocial, incorporando sus elementos caseros de la vida cotidiana. Adam Kuper afirma que en estas dos monografías Levi-Strauss argumenta que el modo más general del pensamiento humano es analógico mas bien que lo lógico. Esto era cierto para todo pensamiento no científico ni matemático, y no solo para la “mentalidad primitiva”. El hombre impone una pauta a su medio ambiente natural y social. Los límites de estas categorías son arbitrarias. Puede, por ejemplo, agrupar criaturas vivientes en seres voladores, en contraposición a los seres legados a la tierra, o bien mamíferos en contraposición a no mamíferos o especies carnívoros... Los términos de los sistemas se agrupan como pares de oposiciones... La noción básica es que un hombre precisa mediante la construcción de un sistema de oposiciones básicas, cada una con referencia concreta y luego poniendo en relación estas oposiciones, (7) al respecto Levi-Strauss, argumenta que las leyes de asociación se explica por esta lógica de las oposiciones y las correlaciones, de las exclusiones y de la inclusiones, de las compatibilidades y de las incompatibles.

Levi-Strauss, demostró que la clase lógica del pensamiento mítico es tan riguroso como la ciencia moderna, difiriendo en la naturaleza de las cosas que se aplica.

En las investigaciones estructuralistas se han definido dos corrientes, dice Maria Corti, “aquella según la cual una estructura pertenece al objeto, a la realidad misma que se indaga y aquella que niega que la estructura pertenezca al objeto”(8). Barthes, considera que el fin de toda actividad estructuralista es reconstruir un objeto, acudiendo al simulacro del objeto en términos de modelo o mundo similar al mundo de lo real, cuyo fin es tornar inteligible las reglas de funcionamiento.(9) Para Levi-Strauss la estructura es apriori trascendental y a la vez el carácter inmediato de dato.

Gilles Deleuze, formula el siguiente interrogante. ¿En qué se reconoce el estructuralismo?. Como respuesta propone varios criterios formales de reconocimiento, a saber: lo simbólico, lo local o de posición, lo diferencial y los singular, lo diferenciante, la diferenciación, serial, el cuadro vacío, y del sujeto a la práctica. Los criterios citados presentan los siguientes significados:

Los simbólicos; es el tercer reino u orden que se encuentra entre lo real y lo imaginario. El estructuralismo no reconoce la existencia de tres niveles inherentes a la estructura: lo real, lo imaginario y lo simbólico; el quehacer del etnólogo es desempeñar el mundo de lo simbólico inmerso en la red de relaciones sincrónicas del objeto mediado por la imaginación. Al mundo de lo simbólico pertenece el ámbito de la arqueología del pensamiento, en términos de Michael Foucault: “Tras los hombres reales y sus relaciones reales, tras las ideologías, y sus relaciones imaginarias”. El concepto de lo simbólico es profundizado por Lacan.

Criterio local o de posición: los elementos de una estructura tienen un sentido necesario y único que es el sentido de posición; son especies topológicos, inextensas, situados en relación a las cosas y seres reales y en relación a las funciones y a los acontecimientos. Dice Deleuze: la ambición científica del estructuralismo no es cuantitativa, sino topolótica y relacional.

El criterio serial, se explica en tanto los elementos simbólicos, considerados en sus relaciones diferenciales, se organizan necesariamente en series, pero referido a otra serie, constituida por otros elementos simbólicos y otras relaciones. En el estudio del totemismo, Levi-Strauss explica que el totemismo en su relación simbólica no es identificación imaginaria de un término con otro sino de la homología estructural de dos series de términos. Por una parte una serie de especies de animales considerados como elementos de relaciones diferenciadas, y por otra una serie de posiciones sociales tomadas simbólicamente en sus propias realizaciones: la confrontación se realiza “entre esos dos sistemas de diferencias”, esas dos series de elementos y de relaciones.(10)

Refiriéndose al criterio de lo vacío, Levi-Strauss, dice que el inconsciente no tiene deseos ni representaciones, que esta “siempre vacío” y que consiste únicamente en las leyes estructurales que impone tanto las representaciones como los deseos. (11)

Deleuze, dice: En cada estructura objeto debe ser susceptible de dar cuenta: 1. De la manera en que se subordina en su orden a las otras órdenes de estructura; 2. De la manera en que está el mismo subordinado a otras órdenes en el suyo; 3. De la manera en que todos los objetos y todas las órdenes de estructura se comunican más con otros; 4. De las condiciones en las cuales, en tal momento de la historia o en tal caso, tal dimensión correspondiente a tal orden de la estructura no se despliega por sí misma y permanece sometida a la actualización de otro orden. (12)

Levi-Strauss, dice: si es que el análisis estructural merece alguna atención, esto ha de hacerse no sólo a la actividad teórica, sino también a la práctica. La estructura no es una realidad directamente visible, y observable es un nivel de realidad localizado más allá de la apariencia, es subyacente. Metodológicamente partir del nivel subyacente se debe analizar explicar y comprender el nivel aparente. En consecuencia no es problema de malabarismo o especulación mental en el aire, sino que es especulación creativa, que surge de la realidad simbólica:

“si en la mente del público se produce una confusión frecuente entre estructuralismo, idealismo y formalismo basta conque el estructuralismo encuentre en su camino unos auténticos idealismos y moralismos para que su propia inspiración, determinista y realista, se manifieste con claridad” (13) .

El principio fundamental en el concepto de estructura social, es que ésta en el modelo que se construye a partir de las relaciones sociales inherentes a la realidad. La finalidad del modelo es facilitar la develación de la realidad, transpasando la apariencia de los hechos culturales. Es volver lo real aparente. El modelo es estructura flexible. Es producto de reflexión teórica a través o por el cual el investigador pone de manifiesto una lectura de las relaciones que determinan la realidad y que deben ser analizadas en su lógica interna, antes que ser analizadas en su génesis. He aquí el punto crucial del ahistoricismo levistrosiano y la gran diferencia con el concepto de estructura de Marx, es decir con respecto al orden de investigación y de causalidad de las estructuras.

En la inauguración de la cátedra de Antropología Social, impartida en el College de France, el 5 de Enero de 1960, Levi-Strauss, refiriéndose al campo de la Antropología, en una visión Sausseriana, concibe la Antropología,

“como el ocupante de buena fe de ese dominio de la semiología que la lingüística no ha reivindicado como suyo(...). recalcando de esta forma el énfasis estructural simbólico de la cultura (...) para la antropología que es una conversación del hombre con el hombre, todo es símbolo y signo que se plantea como intermediario entre dos sujetos” (14),

“puesto que los signos y los símbolos sólo pueden desempeñar su papel en tanto pertenecen a sistemas regidos por leyes internas de implicación y de exclusión, y puesto que lo propio de un sistema de signos es ser transtornable, dicho de otro modo, traducible al lenguaje de otros sistemas con ayuda de sustituciones”(15)

Levi-Strauss, responde a las críticas formuladas contra el modelo estructural acusado de formalismo y extensible a la lingüística, argumentando que el estructuralismo se niega a oponer lo concreto a lo abstracto ya sobrevalorar lo abstracto sobre lo concreto al respecto aclara que “la estructura no tiene contenido distinto: es en el contenido mismo, aprehendido en una organización lógica concebida como propiedad de lo real” (16). De igual manera afirma que tanto en lingüística o en antropología, el método estructural consiste en discernir formas invariantes en el seno de contenidos diferentes... consiste en buscar detrás de las formas variables contenidos recurrentes..., por otra parte, las hipótesis estructurales son verificables desde afuera y confrontadas con sistemas independientes determinados y objetivos, que ponente a prueba la validez de las construcciones teóricas. La investigación incluye la prospección de los niveles autónomos que engranda las estructuras tecnoeconómicas y sociales.

Para Levi-Strauss, uno de los grandes problemas en la investigación estructural es la mediación dualista entre el observador y su objeto, para alcanzar la aprehensión de la realidad concreta en la organización lógica o modelo estructural a raíz de la presencia de la “conciencia” inherente al objeto de observación (conciencia espontánea) y la conciencia reflejada en el investigador (conciencia de la conciencia). Dice: la conciencia aparece así mismo la enemiga secreta de la ciencia del hombre, “que impide captar pocos elementos recurrentes en los sistemas. Afirma que si las ciencias humanas alguna vez llegan a ser ciencias de pleno derecho, como las ciencias naturales, debe superar el problema de la conciencia y adentrarse en el mundo de la experiencia, es decir “entrar en las filas” (17) para superar las explicaciones flojas y aproximadas y carentes de rigor, la forma de alcanzarlo es a través de una crítica epistemológica de las ciencias humanas. El esta seguro de que sólo la lingüística puede ser puesta en pie de igualdad con las ciencias naturales, por tener un objeto universal (el lenguaje articulado), la homogeneidad en el método lo hace confiable para cualquiera que sea la lengua particular y al validez de los principios reconocidos por la comunidad científica. Las demás ciencias humanas no cumplen estas tres condiciones. Es más la lingüística debe ser usada en modelos lingüísticos en las ciencias naturales para expresar los códigos, por ejemplo genéticos y celulares, por ejemplo. Levi-Strauss, sugiere utilizar a cambio de la denominación “ciencias sociales” la denominación de “ciencias del comportamiento humano”.

La crítica a la teoría y al método estructural además de las acusaciones de formalismo ya expuesto, se ha centrado y el contenido ahistórico de los modelos. Por que no pensar que la actitud de Levi-Strauss, de considerar la historia como un mero accidente sea el peso de la herencia de Durkheim, Saussure y Malinowski. A pesar de que Levi-Strauss, en ciertos momentos llega a admitir la convergencia entre etnología e historia y en especial lo expuesto en sus artículos: Etnología e Historia y el problema de las Discontinuidades Culturales, ante la Etnografía y la Historia. Sin embargo, quizá en el afán lógico por imprimir a las ciencias humanas un “Status científico”, como el de las ciencias naturales, Levi-Strauss, enfatiza la primacía de los niveles y relaciones sincrónicas sobre las diacrónicas. El habla de historias estacionarias o frías e historias acumulativos o calientes en el sentido del movimiento de las estructuras. El énfasis en lo sincrónico, se impone como necesidad metodológica para poder aprehender la lógica de las estructuras subconscientes subyacentes en los sistemas culturales.

La historia solo es útil en tanto permite “suministrar una arquitectura lógica a los desarrollos históricos, que pueden ser imprevisibles pero jamás arbitrarios” (18) la historia pasa a ser accidente. No es fundamental en la lógica levistrosiana determinar la multicausalidad de las estructuras sistemáticas.

Eric Hobsbawn, aclara que un modelo para ser válido debe reflejar simultáneamente los elementos de ruptura y estabilización en el interior del sistema social.

Piaget; analiza que:

“la laguna central del positivismo lógico no es la de haberse atenido a las exigencias de la lógica, del lenguaje y de la experiencia; es el haber conducido todos sus análisis desde un punto de vista exclusivamente sincrónico o estático, olvidando la otra dimensión fundamental del estudio epistemológico, esto es la diacronía o construcción histórica y genética”. (19)

La tendencia sincrónica del método Saussuriano, que trataba de explicar históricamente la transformación de un elemento lingüístico, sin tener en cuenta que formaba parte de un sistema en movimiento en el tiempo largo de la vida de la lengua, se ha ido superando con los aportes de la escuela fonológica de Praga, cuyas figuras notables son Troubetzkoy y Roman Jacobson y la glosemática representada por el danés Hjelmslew, para quienes el sistema fonético de una lengua como sistema de significados, y significantes, es un todo coherente de relaciones mutuas de tal manera que las transformaciones fonéticas son transformaciones del sistema. Hjelmslew, considera los principios de totalidad o estructura y el de independencia que excluye las hipótesis exteriores a la lengua, planteando la tarea de determinar la estructura de la lengua como estructura inmanente a ella. De este modo ha llevado la lingüística estructural Sausseriana a niveles diacrónicos de investigación. El enfoque etnológico-estructural Levis-straussiano coincide con el enfoque lingüístico Saus-sueriano en los siguientes fundamentos:

* La estructura como modelo lógico de actuación en el sistema

* Antinomía entre sincronia y diacronia

* Prioridad del análisis sincrónico sobre el análisis diacrónico.

* La racionalidad del sistema lingüístico es inintencional. La lengua es una razón humana que tiene sus razones y que el hombre no conoce. (20) “La historia que los hombres hacen sin saberlo “ (21)

* Levi-Strauss, recalca a diferencia de Saussure, la subordinación de lo diacrónico a lo sincrónico.(22)

* Abstracción de los procesos de génesis de desarrollo y transformación de las estructuras. Lo diacrónico como un factor perturbador. (23)

De la lógica Sausseriana y Levis-Straussiana, se ha avanzado a la necesidad de una lógica investigativa de las estructuras sociales (24) pero en una óptica en la cual lo sincrónico no obstaculice la diacrónico, (25) es decir abriendo las puertas de la investigación a los ámbitos históricos de los sistemas, como dice Adolfo Sánchez Vásquez:

“Si el sistema no es inmutable sino relativamente estable cabe un análisis en términos estructurales de la diversidad, sucesión y transformación de las sociedades en el tiempo a condición de que se estudien dichas sociedades no solo como formaciones históricas, cambiantes, sino a su vez, buscando la razón estructural de sus cambios y transformaciones. (26)

NOTAS

(1) LEVI-STRAUSS, Claude. Estructuralismo y Ecología. Barcelona : Cuadernos Anagrama. No. 72, 1972. p. 8
(2) Ibid. p. 9
(3) MORA OSEJO, Luciano. Materiales para el curso de filosofía de la ciencia. Magister en Filosofía y Ciencias Jurídicas. Caldas, Manizales, 1989. p. 9
(4) LEVI-STRAUSS, Claude. Estructuras elementales del parentesco. Introducción III - V. Barcelona: Planeta, 1985
(5) LEVI-STRAUSS, Claude. El pensamiento salvaje. México, 1964. p. 92
(6) Op cit. p. 45-46
(7) LEVI-STRAUSS, Claude. Structural Antropology. Nueva York, 1963. p. 21
(8) KUPER, Adam. Antropología y antropólogos. La escuela británica. Barcelona : Anagrama, 1973, p. 213-214.
(9) CORTI, María. Citada por Romano Luperni. En Las aporias del estructuralismo y la crítica marxista. Colección Latenta. No. 88. p. 130
(10) BARTHES, R. Citado por Luperni. p.130
(11) LEVI-STRAUSS, Claude. El totemismo. p. 112
(12) LEVI-STRAUSS, Claude. Antropología estructural. p. 224
(13) LEVI-STRAUSS, Claude. Lo crudo y lo cocido. pg. 35
(14) LEVI-STRAUSS, Claude. Antropología estructural, mito, sociedad humanidades. México : Siglo XXI, 1983, p. 15
(15) Ibid. p. 16
(16) Ibid. p. 23
(17) Ibid. p. 32
(18) LEVI-STRAUSS, Claude. La estructura y la forma reflexiones acerca de una obra de Vladimir Propp, en Antropología estructural II. México: Siglo XXI, 1983. p. 113
(19) Ibid. p. 260
(20) Ibid. p. 278
(21) Ibid. p. 287
(22) LEVI-STRAUSS, Claude. Op. cit. p. 17
(23) Cfr. PIAGET, Jean. Lógica y conocimiento científico naturaleza y métodos de la metodología métodos de la epistemología. p. 92
(24) LEVI-STRAUSS, Claude. Op. cit. p.365
(25) Ibid, p.363
(26) SÁNCHEZ VASQUEZ, Adolfo. Estructuralismo e historia en estructuralismo y marxismo. México : Grijalbo, 1970. p. 59

 

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