Introducción a la Pragmática María Victoria Escandel Vidal Madrid, Anthropos, Editorial del Hombre, 1993. 297 p. Introducción a la Pragmática es un texto que muestra ópticas pragmáticas y semánticas del lenguaje, las cuales se diferencian de acuerdo con las posiciones teóricas que se adopten para el examen del objeto. Los modelos mostrados hasta el capítulo séptimo tienen una perspectiva individual y cognitiva de la comunicación. De allí en adelante se enfoca el lenguaje como un instrumento de acción reglado por normas que determinan la interpretación en función de contextos y relaciones. Es un texto que muestra los avances de la pragmática a partir de definiciones intuitivas de la comunicación, mirada ésta desde una perspectiva más amplia que la del intercambio de enunciados; es decir la comunicación como un resultado de producción textual e interpretación en la que se simultaneízan determinaciones lingüísticas, extralingüísticas y paralingüísticas. El texto reúne las categorías a través de las cuales se materializa el Principio de Cooperación: es informativo sin caer en el exceso; está basado en la observación y el análisis de producciones lingüísticas reconocibles por cualquier hablante del español; el contenido del texto es relevante y claro, lo que permite lograr los objetivos didácticos y científicos que se propone. Ello permite ver un todo teórico integrado de un enfoque que considera el lenguaje objeto de conocimiento susceptible de múltiples posibilidades de análisis, unidas por una concepción fundamental: es producto del hombre en su dimensión más importante: lo social. El capítulo primero contiene conceptos que constituyen un marco de conocimientos necesarios para la comprensión de explicaciones que el lector desprevenido no podría comprender debido a las discordancias teóricas que se dan entre los diferentes enfoques. Entre los capítulos 3 y 8 muestra El desarrollo de la pragmática; analiza modelos, autores, corrientes que se han ocupado del lenguaje bajo esta perspectiva, así: el capítulo 3 muestra la posición de Austin quien encuentra en el lenguaje ordinario el fundamento de cualquier metalenguaje y lo expresa en sus Ensayos Filosóficos (1970:177) el lenguaje ordinario no es la última palabra; en principio, en todo lugar puede ser complementado, mejorado y sustituido. Pero, recordemos, es la primera palabra. El mismo Austin, a la manera de Peirce, ubica en todo acto realizativo la tricotomía pragmática fundamental: actos locutivo, ilocutivo y perlocutivo. El capítulo 4 es una visión de la Teoría de los actos de habla de Searle, quien asimila el uso del lenguaje a los principios que regulan el comportamiento de los participantes en un juego. Postula que este conjunto de reglas no son de manejo consciente, y son fundamentales en todo juego del lenguaje. Asegura que no hay un número definido de estos juegos y los clasifica en: asertivos, directivos, compromisivos, expresivos y declarativos. Realizar Actos Ilocutivos es tomar parte en una relación gobernada por reglas, las cuales clasifica en dos tipos: las que regulan las relaciones interpersonales, llamadas regulatorias y las constitutivas que crean y definen nuevas formas, como las reglas de fútbol o del ajedrez, sin las cuales el juego no existiría. La puesta en marcha de estos actos ilocutivos presupone la existencia de un conjunto de condiciones de adecuación necesarias y suficientes para su ejecución, las cuales son: de contenido proposicional, preparatorias, de sinceridad y esenciales. El no cumplimiento de alguna de estas condiciones conlleva un infortunio cuya gravedad está determinada por la calidad de la condición infringida. El capítulo 5 analiza el Principio de Cooperación de Grice que se resumiría, así, según el propio Grice: Haz que tu contribución a la conversación sea la necesaria en el momento en que se da, con base en el propósito o dirección captado dentro del intercambio de conversación en el cual estás comprometido. A partir de aquí, propone 4 categorías, las cuales a su vez divide en máximas. Estas categorías y máximas son: - CUALIDAD. Con una supermáxima: Trata de hacer que tu contribución sea verdadera. - CANTIDAD. Con dos máximas: - Haz que tu contribución sea todo lo informativa que requiera el propósito del diálogo. - Haz que tu contribución no sea más informativa que lo que se requiera. - RELACION. Una única máxima: Observa la pertinencia, di cosas relevantes - MODALIDAD. Incluye la supermáxima: Sé inteligente, sé claro Distingue dos tipos de contenidos en toda emisión: lo que se dice y lo que se comunica, lo primero corresponde al significado proposicional y lo segundo es la información que se transmite con el enunciado diferente a su contenido semántico: son las implicaturas, construcciones éstas que permiten cubrir la distancia entre lo que se dice y lo que se comunica. El capítulo 6 es una exposición sobre la Teoría de la Argumentación de Anscombre y Ducrot; rompe con los enfoques anteriores en el sentido de fundamentar su trabajo en el contexto lingüístico de los enunciados, es decir, en el interior del discurso, en el cual se orientan dos o más proposiciones llamadas argumentos hacia la construcción de una conclusión. Los autores se proponen explicitar los principios que rigen esto encadenamientos argumentativos y su interpretación, lo cual demanda la necesidad de plantear una semántica que abarque la pragmática o al menos una parte de ella. El capítulo 7 está dedicado a la Teoría de la Relevancia de Sperber y Wilson. Muestra un desarrollo del enfoque haciendo resaltar una posición conflictiva, que se puede plantear en términos de la autora: el lenguaje parece ser, sobre todo, un instrumento esencial para memorizar y procesar información: prueba de ello es que tanto los animales como los ordenadores necesitan y manejan alguna clase de código. En este sentido el lenguaje-código no sería una facultad exclusivamente humana, y podría concebirse más como una propiedad necesaria de los organismos y de los sistemas que se comunican que como un instrumento de comunicación en sí mismo. Consideran que la comunicación humana pone en funcionamiento dos tipos de mecanismos: uno basado en la codificación/decodificación y otro en la ostención/inferencia y que nos comunicamos por dos medios: uno convencional y otro no convencional que tiene, éste último, como objetivo atraer la atención del interlocutor sobre un hecho concreto, ostención ésta a partir de la cual motiva la inferencia del contenido. La Teoría recibe su nombre del Efecto Contextual producido como consecuencia de la emisión de un enunciado en una situación concreta, dado un individuo con un conjunto de supuestos a partir de los cuales produce inferencias. De un enunciado que tenga la capacidad de producir efectos contextuales se dice que es relevante, en caso contrario es irrelevante. El estudio de la cortesía, como una de las tantas vertientes sociales de la comunicación, es su preocupación en el capítulo 8. A partir de la pareja costo-beneficio y la inclinación de la balanza hacia uno de los dos polos, justifica la formulación de los actos de habla indirectos. Parte del supuesto de que el costo está a cargo del emisor y los beneficios del lado del destinatario; si el emisor es el mayormente favorecido se emplean formas más corteses; si el destinatario se va a sentir afectado con un acto lingüístico, el emisor incrementa formas de cortesía y utiliza actos indirectos. Lo dicho puede verse en el ejemplo: A. Me temo que su marido no se encuentra muy bien realmente, su situación puede calificarse de bastante grave con su avanzada edad, y dado su deteriorado estado físico, se requeriría casi un milagro para que lograse superar la crisis. Debemos estar preparados para un desenlace fatal que puede ser inminente. B. Su marido ha muerto. Ambos enunciados se han utilizado con el mismo propósito: anunciar a una señora la muerte de su esposo. El emisor del ejemplo A entiende que cuando se va a transmitir una mala noticia debe mitigarse el efecto mediante formas corteses y por ello se recurre a un acto indirecto de comunicación. La imagen pública de la gente es muy vulnerable y para salvaguardarla construimos parachoques verbales que evitan agresiones potenciales, creando un clima de respeto mutuo. La cortesía se constituye así en un punto de encuentro de fórmulas lingüísticas y estructurales sociales. El comportamiento cortés no existe en términos absolutos. Es posible que un comportamiento sea cortés en una cultura y descortés en otra; el elogio a una mesa bien servida en nuestra cultura es un comportamiento cortés, pero no entre los árabes del desierto. A pesar de aprehensiones tan disímiles de las culturas, Leech desglosa el comportamiento cortés en 6 máximas: MÁXIMA DE TACTO. Suponga que usted es el autorizado y su interlocutor es quien debe autorizar. DE GENEROSIDAD. Minimice el desprecio hacia el otro; maximice el aprecio hacia el otro. DE MODESTIA. Minimice el aprecio hacia sí mismo; maximice el aprecio hacia el otro. DE ACUERDO. Minimice el desacuerdo con el otro. Maximice el acuerdo. DE SIMPATÍA. Minimice la antipatía; maximice la simpatía. La cortesía se entiende como un principio regulador de la conducta, construido socialmente para evitar las tensiones de la interacción bilateral. La tercera parte, Las explicaciones pragmáticas, es utilizada para enfocar problemas específicos como la metáfora y la conjunción y, en los que aplica los diferentes modelos teóricos de la segunda parte. Dentro de los problemas abordados, está el tratamiento que hace de la interrelación cuando lanza afirmaciones tan contundentes como aquella de que para que la interrogación se dé son decisivos los conocimientos y las creencias de los participantes, incluidos los conocimientos compartidos y las suposiciones de cada uno de los conocimientos del otro lo que cuenta es la imagen que se ha formado tanto en su propio grado de conocimiento como el de su interlocutor, muestra la orientación fundamentalmente semántica y pragmática de su forma de abordar los hechos del lenguaje. Introducción a la Pragmática es un texto para lingüistas interesados en mejorar sus conocimientos de la sociedad y de los hechos que se establecen en la lengua y en la praxis social. Está dirigido a iniciados en lingüística no importando su proveniencia teórica. Se hace accesible también a los no lingüistas, al fin y al cabo la autora maneja los conceptos en forma sencilla y clara que permite llegar a la pragmática sin grandes dificultades. RAFAEL AREIZA LONDOÑO |
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