Editorial
La
universidad es un lugar en donde todavía se
puede soñar, en donde pueden imaginar mundos
posibles, en donde el futuro todavía conserva su
condición de incógnita.
En
lo que tiene de propio de distinto, la
universidad se parece al hombre, en la diversidad
de sus facultades, en su apuesta por el porvenir,
siempre a medio hacer, en camino, asumiendo
nuevos retos, nuevas responsabilidades, abriendo
trocha en territorio virgen, haciendo circular
interrogantes, sentido. Por ello la universidad
es una institución más; a ella le compete la
gestación del saber, la formación del hombre,
la crítica de la sociedad, tareas todas estas de
indiscutible valor estratégico en tiempos como
el nuestro cuando el saber tiende a reducirse a
información la formación del hombre a cultura
cosmética y la crítica de la sociedad a la
discusión de los modelos económicos.
Antes
que su capacidad de suministrar medios, habilitar
profesionales, resolver problemas, a la
universidad la justifica su capacidad de
problematizar respuestas, tomar distancia, correr
fronteras, y en síntesis, evitar que el mundo,
la sociedad, operen la clausura del mundo, el fin
de la historia.

CARLOS
ALBERTO OSSA OSSA
Rector Universidad Tecnológica de Pereira
|