Oralidad y
conocimiento ambiental entre los Emberá-Chamí
de RisaraldaVictor Zuluaga Gómez
Olga Lucía Bedoya
Andrés A. Duque N.
El presente
artículo resume la línea de investigación
ambiental que se viene desarrollando en la
licenciatura de Educación Indígena.
Corresponde a la manera como se aborda el
estudio del conocimiento ambiental de los
Embera-Chami en Risaralda. En él mostramos
cómo a traves de la lengua podemos
adentrarnos en el mundo clasificatorio de la
comunidad y cómo la transmisión de
conocimiento de forma oral, de generación en
generación, indica una manera muy particular
de relacionarse con su entorno, de construir
la realidad objetiva.
La lengua venida
de Europa no tenía palabras ni giros para
nombrar todo lo que era especificamente
americano. Siendo, pues, una lengua madura,
tenía que aprender a nombrar a América o
corría el riesgo de flotar para siempre sobre la
realidad sin fundirse nunca con ella (...) se
requerían los recursos del arte, esfuerzos
verbales, desafíos que nunca se había planteado
la lengua para nombrar esta realidad sorprendente
y distinta y, tal vez, para nombrar la nueva era
histórica que con todas aquellas convulsiones
nacía (Ospina 1999)
La dificultad
para nombrar asuntos desconocidos de pensamientos
desconocidos es sólo uno de los muchos aspectos
a los que se enfrentaron los españoles a su
arribo a América. Sin saber dónde se llegó ni
a quien encontró, Cristobal Colón lideró un
saqueo de oro, esmeraldas, biodiversidad y
conocimiento sin precedentes en la historia
extractivista del bosque húmedo tropical en
América. A finales de este milenio, sorprende
que aún queden grupos indígenas y sorprende
más aún la dificultad para conocerlos,
entenderlos, asumirlos.
Lo común ha
sido buscar la «validación» de su saber a
través del método científico (occidental) que
obedece a otras reglas, a otros mundos reales e
imaginarios. ¿Cómo llegar a comprender culturas
que hasta hace menos de una década fueron
reconocidas en la Constitución Política,
culturas ancestrales, orales, con mecanismos de
transmisión de conocimiento diferentes a lo que
conocemos?. ¿Cómo es que un tipo de
conocimiento (occidental) toma decisiones sobre
otro tipo de conocimiento?
El estudio de
los grupos humanos dentro del planeta, al igual
que el estudio sobre la vida en otros planetas se
parecen en la medida en que pretendemos
documentar otras culturas con prejuicios de la
propia. En medio de la historia americana de
saqueo sin futuro de los grupos humanos y su
medio, reconforta el rescate que hace Ospina
(1999), acerca de la conquista de América por el
lenguaje como tema del poema del siglo XVI de
Juan de Castellanos, que podría ser el primer
ejemplo de historia de indias que se esfuerza por
entender y nombrar la cultura de habitantes
ancestrales de indias. Y el poema de Castellanos
ilustra la dificultad principal que tuvo la mayor
parte de la literatura de la conquista, lo que
significa asimilar la cosmovisión de culturas
indígenas. En este sentido, se podría hablar de
una creación de un nuevo mundo, en donde los
referentes al Viejo Mundo son continuos, ante el
desconocimiento de los nombres dados por la
población nativa a la flora, la fauna y los
fenómenos naturales y sociales. Aceptar que
puede haber muchas maneras de ver el mundo,
varias realidades, es un ejercicio de
investigación que exige al investigador,
mantener bajo control sus prejuicios, escuchar,
abrirse.
Las estrategias
adaptativas desarrolladas por los grupos que
habitan los bosques pluviales y húmedos
tropicales del noroccidente de Risaralda,
evidencian un conocimiento del medio ambiente al
nombrar las plantas, los animales, a vivir con
los ritmos y ciclos con quienes comparten el
territorio. Una de las maneras de abordar el
conocimiento del medio natural es a través de la
lengua. Observar y comprender esas estrategias
adaptativas que se reflejan en sus prácticas y
en su manera de nombrar las cosas, los eventos
naturales y sociales, su entorno, esa es la
mirada que buscamos en la investigación
ecológica-lingüística entre los Embera-Chamí.
A diferencia de lo que ocurrió en el área de
Riosucio y Supía, En Caldas, en donde la lengua
de los nativos desapareció en su totalidad, en
el caso del Chamí se cuenta con este importante
instrumento de comunicación, como es su lengua
nativa, que permite una aproximación mucho más
segura a su cosmovisión y lógicas de
ordenamientos.
Desde luego que
también es posible hacer el abordaje desde la
perspectiva de su tradición oral en lo que tiene
que ver con sus mitos y leyendas, toda vez que en
ellas están consignadas toda una serie de
normas, de pautas de vida, no sólo del proceso
de interacción social, sino también con el
mundo natural. Es posible también, desde esta
óptica, establecer el sistema clasificatorio que
asume el hombre Embera con relación a una
realidad objetiva que la cultura occidental ha
clasificado en tres reinos.
El proceso
docente / investigativo que se desarrolla en el
marco de la Licenciatura en Educación Indígena
Embera-Chamí en los municipios de Pueblo Rico y
Mistrató en Risaralda, la lingüística y el
medio ambiente se complementan en el esfuerzo de
conocer, aprender y ser capaz de reconocer a esa
otra cultura que tiene mucho más que
enseñarnos, que nos ilustra acerca de lo que
significa convivir en condiciones ambientales y
sociales extremas, combinando producción y
conservación. Aquí es donde disci plinas como
etnoecología, agroecología, lingüística e
historia se conjugan para escudriñar las
relaciones ambiente-cultura a través de la
lengua.
Oralidad,
Ambiente y Cultura
La interfase
entre cultura y ambiente natural ha estado dentro
de la antropología en lo que se ha llamado
antropología ecológica, según Reenberg y
Peaarup-Laursen (1997). La teoría ecológica, a
pesar de la intención, ha estado a menudo en
oposición al enfoque de la cultura en la
antropología. Esto hecho permitió que el
desarrollo de la ecología como ciencia terminara
desvirtuada en razón de un mayor peso en los
estudios ecológicos de plantas y animales. Si el
fin de la etnobiología ha sido el de intentar
conjugar conocimientos obtenidos por las ciencias
naturales y sociales, para captar el
conocimiento, clasificación y uso de los
recursos naturales por parte de las sociedades
folk (de: gente, popular, del pueblo) e
indígenas (...) tradicionalmente, la
investigación etnobiológica se limitó a hacer
inventarios de los nombres y usos de los animales
y plantas nativos (Posey 1987). Sin embargo es
importante resaltar que a pesar que la biología
del siglo pasado pueda parecer obsoleta, aún en
Colombia hay mucho atraso de investigación
científica que debemos resolver, al nivel de
inventarios básicos para la etnobiología.
Al tiempo que se
aumentan el número de variables a observar (...
es de esperar que, en la medida en que se
desarrolle la etnobiología, surja un nuevo tipo
de etnobiólogo, entrenado en botánica,
zoología, ecología, lingüística,
antropología, historia y teoría de la ciencia.
Posey 1987). Esta visión de naturalista la
reclama Parsons (1964) para la geografía cuando
plantea que la mayor parte del trabajo
geográfico trasciende los límites de las
ciencias sociales, sirviendose de las ideas,
técnicas de campo y observaciones de las
ciencias naturales como un puente entre las
ciencias sociales y las ciencias naturales. En el
fondo, lo que aparece claro es la necesidad de un
enfoque holístico, una mirada sistémica
considerando el todo donde quiera que sea
posible.
Falta que los
especialistas se abran y se dejen permear de
otras visiones científicas y aquellas
consideradas saber tradicional de una comunidad.
En otras palabras, un enfoque etnoecológico debe
ser multidisciplinario y multicultural, siendo
capaz de escuchar al otro y a los otros con sus
respectivas realidades en entornos determinados y
aspiraciones distintas. Tres características
esenciales de un enfoque geográfico y/o
ecológico de una determinada región y
población corresponden al énfasis en la
composición y variación espacial de los
fenómenos físicos y humanos; los recursos
naturales del área su uso y manejo; y, la
síntesis de los componentes en una unidad que
interactua con grupos y ecosistemas en un sentido
regional.
Comentando
acerca de la Etnoecología en sus inicios
(décadas 50 y 60), Toledo (1991) relaciona como
problemas: 1.Separar Saber y Practicar (corpus-
praxis), separando cultura de producción. 2.
Separa fraciones (plantas, animales,
dimensiones). 3 Concentrarse en porción objetiva
obviando subjetividad (creencias). El reto está
en unir estas separaciones, reconstruir el
rompecabezas e intentar organizar el cuadro
completo, integrando culturas y ecosistemas
dinámicos. Las comunidades orales, según Toledo
(1991), de conocimiento ágrafo (sin escritura)
construyen un «corpus» a partir de: la
experiencia histórica acumulada
(intergene-racional); socialmente compartida
(generacional) y vivida de manera particular a
través de los ciclos anuales. Ese corpus se ve
expresado en la lengua como veremos más
adelante.
Sobre la franja
tropical de llamado nuevo mundo, los valores de
diversidad biológica y cultural se conjugan en
medio de una topografía que ofrece multiples
opciones de ecosistemas y habitats, posibles
gracias a una manera de ver y manejar el medio.
La mirada a otra cultura exige intentar ir más
allá de la descripción y el inventario para
ganar en comprensión. Las estrategias
adaptativas de los pobladores del bosque húmedo
tropical, se expresan al nombrar las cosas, los
seres, los sitios, visiones, leyendas, creencias.
El arte de
nombrar los seres y las cosas
Los
Embera-Chamí son eminentemente orales y su forma
de transmitir sus conocimientos de generación en
generación es a través de la palabra. Como
dicen ellos, la palabra tiene vida. A traves de
ella crean y recrean su mundo cultural. Una de
las características de las culturas orales es
ver el mundo de manera holistica al
interrelacionar el mundo sociocultural y natural
como un todo. Esas divisiones tajantes que hace
la Ciencia en Occidente entre los racional e
irracional pierde sentido entre los indígenas,
toda vez que consideran un mundo inicial en donde
todos los animales gozaban de la caliad de
humanos y por un castigo divino fueron condenados
al estado en que se encuentran en la actualidad.
De allí que la relación entre el hombre Embera-
Chamí y la fauna, dista mucho de ser similar a
la que existe entre el hombre y animal en la
cultura Occidental.
Como ejemplos de
la relación ambiente/oralidad podemos mostrar
los siguientes:
1. Los nombres
de los sitios de habitación de los emberas, son
motivados de acuerdo a algún rasgo del medio que
les llama la atención en el lugar, así:
Ríos con
abundancia de animales:
[ mistrato ]
«río
de loras»
[ mojaudó
]
«río de babosas»;
[ waisur ]
»quebrada
de mico»;
Abundancia de
frutos:
[ embordó ]
«río
de yarumo».
También los
nombres los motiva algún acontecimiento sucedido
en él:
[~aqima ]
«río
de esposos»
2. La
clasificación de los vegetales se reflejan en
las palabras que aparecen al nombrar las plantas
y sus usos, como lo mostraremos a continuación:
| EMBERA |
ESPAÑOL |
USO |
SIGNIFICADO |
| [
jumak~a] |
«oreja
de mula» |
medicinal |
|
| [
mistak~a] |
«planta
de lora» |
medicinal |
[ -k~a
] |
| [
amik~a ] |
«aretillo» |
medicinal |
plantas
que se machacan para sacarles el zumo y
este se usa en las curaciones. |
Entonces,
el conjunto de las plantas que tienen el morfema
[ -k~a ] al final son plantas que para usarlas en
la medicina se les extrae el zumo.
| [ yoro
bakera] |
«planta
perfumada» |
medicinal |
| [
jaikera ] |
«planta
del espíritu perfumada» |
medicinal
[ -kera ] |
| [
betumakera ] |
«planta
perfumada» |
medicinal.
Plantas perfumadas. |
El
morfema [ -kera ] significa que la planta es
perfumada.
3 )
| [
tukuj~o ] |
«caimo»
|
comestible |
| [ moj~o
] |
«uvita
pequeña» |
comestible
[- jo ] |
| [
joaraj~o ] |
«grano» |
comestible |
| [
purij~o ] |
«guayaba» |
comestible.
Fruta que se chupa. |
El
morfema [ -j~o], según lo reflexionado por los
estudiantes y nosotros, lo lleva aquellas frutas
que tienen la característica de que se «chupa»
para consumirla.
4 . Encontramos
otra motivación para nombrar las plantas que
tiene que ver con el hábitat de la planta, por
ejemplo:
| [ joro
Katera ] |
«planta
perfumada» |
medicinal |
se da
en los pantanos |
| [ do
kumak~a ] |
«ajengible» |
medicinal |
se da
cerca a las aguas |
En
embera, las palabras [yoro] y [do] significan
tierra - pantano y río respectivamente,
entonces, parece ser que para indicar el sitio
donde se originan se le anteponen esos nombres,
como en el caso ilustrado.
En síntesis, en
un primer momento, podemos plantear que como en
nuestra clasificación, entre los embera existe
una motivación para ordenar su medio natural. En
este caso concreto es importante para tal
clasificación: los olores, la forma de usarla
(zumo), la manera de comerla y el hábitat de la
planta.
Como lo deciamos
al inicio de este escrito, la forma como la gente
nombra las cosas de su entorno, nos permite
acercarnos a la manera como los embera entienden
e interpretan su medio. Aspecto fundamental, para
los objetivos que nos hemos propuesto en la
Licenciatura de Educación Indígena, como es
potenciar el conocimiento tradicional que aún
tienen los emberas y puedan incorporarlos en los
procesos «formales» de educación que se vienen
desarrollando en su comunidad. Pensamos que en la
medida que los emberas autoreflexionen sobre sus
conocimientos podran cualificar las relaciones
con el grupo llamado por ellos «blancos». O
sea, unas relaciones desde la igualdad y
reconocimiento, no desde la negación y
desconocimiento de los conocimientos llamados
«no occidentales». Cada vez más nos
convencemos de la necesidad que se tiene que
valorar en su plena dimensión los saberes de la
comunidad indígena, de tal manera que puedan
superar el complejo inducido en el sentido de que
son seres humanos ubicados en la escala más baja
del en cuanto al desarrollo del conocimiento.
Desde un
principio, cuando se planteó la posibilidad de
adelantar la Licenciatura en Educación
Indígena, quedó claro que no se trataba de un
proceso en el cual los estudiantes indígenas se
irían a limitar a memorizar textos y
conocimientos científicos exclusivamente, sino
que el trabajo fundamental se cifraría en la
investigación y teorización sobre sus sistemas
clasificatorios y en general las lógicas que
subyacen dentro del ordenamiento del mundo
natural y el social. En este sentido, las
investigaciones que se adelantan de manera
conjunta entre profesores y estudiantes es plena
garantía del éxito de las propuestas iniciales.
Este podría considerarse como un primer adelanto
de lo que en la comunidad se viene realizando en
cuanto a dichos procesos investigativos.
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