La iconografía en los textos escolares de ciencias sociales

María Victoria Alzate Piedrahita
Miguel Angel Gómez
Fernando Romero Loaiza

En éste artículo, los autores realizan un análisis de los aspectos configurativos de las imágenes de los textos escolares de ciencias sociales de la básica primaria colombiana entre los años de 1960 a 1999. De una población de 249 libros, correspondientes a 29 editoriales recogidos en la Biblioteca Nacional en Bogotá, Biblioteca Pública Piloto de Medellín, Biblioteca Departamental del Valle del Cauca y Biblioteca Piloto de Pereira, en archivos de empresas editoriales: Norma, Voluntad, Educar, Libros y Libres, El Cid y Bedout, se obtuvo así una muestra de 89 textos, correspondiente a 17 editoriales y 5 libros De esta muestra se analizaron un total de 352 imagenes acerca de la familia. Proyecto "Representaciones sociales de la familia en los textos escolares de ciencias sociales en la educación básica primaria colombiana. 1960-1996". Colciencias/UTP.

 

Una semiótica de la función didáctica de la imagen

En el país, aun está por realizarse un análisis semiótico de la imagen didáctica en los textos escolares. Por esta razón, en este artículo se hace una aproximación tanto a algunos referentes para el análisis de la iconografía de los textos escolares, como de aquellos atributos que contribuyen a construír una función definicional de la imagen de familia en los textos escolares de ciencias sociales de básica primaria, a saber: el contexto, la actividad, la vestimenta, la proximidad espacial, los objetos, las manifestaciones emotivas y expresivas.

Escolano (1998), cita para el caso de España, dos artículos que hacia la década del 60, intentan sistematizar por vez primera en ese país, la cuestión de las funciones y uso de la imagen en la enseñanza. Según este autor, las representaciones didácticas utilizadas en los textos correspondían a dos tendencias: una, figurativa, cuya función estriba en la reproducción de las formas de los objetos, otra, expresiva, que manifiesta emociones mediante un grafismo más estilizado. La función de la imagen es explicar el texto, completarlo o decorarlo, o inducir efectos estéticos o gnoseológicos en los lectores.

En el trabajo clásico realizado por Renán Silva (1975), acerca de la imagen de la mujer en los textos escolares colombianos, las imagenes tienen una función de complementariedad de los significados que los discursos en el texto están expresando. "Los textos que hemos citado durante el trayecto de esta exposición confirman la complementariedad absoluta entre el nivel lingüístico y las imagenes" (p. 44). Nosotros discrepamos de ésta aseveración, pues no necesariamente la iconografia del texto escolar, guarda correspondencia con los aspectos discursivos, como lo demuestran Rincón y Burbano (1993).

Aun cuando el proyecto "Representaciones sociales de la familia en los textos escolares de ciencias sociales en la educación básica primaria colombiana. 1960-1996", no era de manera explícita una investigación iconográfica de los textos escolares, dado que entre sus objetivos se proponía identificar las representaciones sociales acerca de la familia que se emplean en los textos escolares del área de ciencias sociales en la educación básica primaria colombiana, producidos por editoriales colombianas, en el periodo 1960-1996, utilizando los marcos teóricos y conceptuales de referencias en los estudios de familia en Colombia, las imágenes halladas permitieron realizar un análisis complementario a los discursos escritos de los textos escolares. Para contextualizar algunos aspectos del significado de estas imágenes, se escogieron algunos indicadores y se desarrollaron otros gracias a las sugerencias que el estudio de Renán Silva ofrece. Estos son: ropa, juguetes, contextos, actividades, grupos socioculturales, etc.

En nuestra investigación, se consideró que la imagen tiene una enunciación primaria, explícita que se reconstruye cuando el sujeto describe lo que hay en ésta o en los componentes que esta imagen tiene, y los cuales se asocian a una representación social. Vilches (1988) expone que la imagen pude se estudiada como un conjunto de procedimientos que determinan un continuo discursivo, como una representación semántico-sintáctica, es decir como un texto. Según el autor, la imagen visual tiene diversos niveles productivos. Entre otros, el nivel de producción material, el cual corresponde al material de expresión visual como los colores, tonos, líneas , formas; el nivel intertextual, descrito también como contextual, el cual funciona como una gramática definida cuando el lector debe desambiguar el mensaje de los textos que tiene delante de sí. Toda imagen tiene un contexto y el lector acude a el a través de las presuposiciones. Estas delimitan los criterios de las reglas a aplicar. El primer criterio, es referencial, el lector tiene un modelo ideal de los objetos, personas o hechos representados que confronta con la representación icónica del texto visual. El segundo criterio es intertextual, el lector no tiene conocimiento de la proposición que se propone y echa mano de una clave interpretativa, un pie de página, un texto o una frase expresada por el maestro. Vilches (1988: 68)

Ahora bien, en un análisis de la imagen didáctica, los tipos y sus funciones (Escolano,1998), plantea algunas tipologías: una primera, que categoriza a las imágenes en figurativas y expresivas, la primera, orientada hacia la reproducción de los objetos, y la segunda, enfoca las emociones de manera estilizada. Otra taxonomía, clasifica las ilustraciones en sugeridoras, entre las que se incluyen une efecto estético o sedante, las descriptivas, que describen fenómenos en oposición a la explicación; las gnoseológicas, referidas a representaciones que no se pueden obtener como copia o replica de la realidad. En éstas tenemos a los grafos matemáticos, y finalmente, las reproducibles, es decir, modelos esquemáticos para trasladar a pizarras o cuadernos. Según la técnica de ejecución, las imagenes pueden ser clasificadas como dibujos a línea: sombreados o impresionistas; las fotografías e imágenes a color. Según el autor, esta tipología de ilustraciones puede sugerir una teoría de la imagen didáctica, próxima a la que se expresa "en la escala de iconicidad decreciente". Es decir, de las imágenes figurativas a los diagramas, de los dibujos y los esquemas a la fotografía.

La preocupación más importante a la hora de emplear imágenes en los textos escolares, ha sido la de facilitar el aprendizaje de los contenidos, servir de apoyo a éstos. Werner (1984), concluye que las imágenes de valor artístico en los textos permiten que el niño o joven semianalfabeto comprenda con mayor facilidad los contenidos. Según esta autora, las ilustraciones simbolícas y no descriptivas contribuyen al desarrollo de la imaginación del lector, en contraposición, la ilustración realista, fiel al texto, tiene como resultado una comunicación lineal, sin mayores estímulos al pensamiento. Las ilustraciones pueden permitir a los niños interpretaciones propias. La ilustración proporciona una experiencia semiconcreta, bidimensional de comunicación que favorece el desarrollo del niño. El libro ilustrado permite identificar la cultura regional y nacional, y ayuda a su comprensión.

En nuestra investigación, se consideró que la imagen tiene una enunciación primaria, explícita que se reconstruye cuando el sujeto describe lo que hay en ésta o en los componentes que esta imagen tiene, y los cuales se asocian a una representación social.

 

Estas afirmaciones entrañan una preocupación por la eficacia de la imagen en el proceso didáctico (Børre Johnsen,1996). Sin embargo, Jiménez et al (1997), plantean que cada tipo de ilustración y su correspondiente relación con el texto plantea problemas desde el punto de vista de la eficacia en el proceso de la comunicación. Se encuentran ilustraciones en los textos escolares que contienen errores desde el punto de vista del conocimiento científico, símbolos cuya comprensión y uso exigen un aprendizaje que se da por supuesto, desfases entre las intenciones de los autores y la lectura espontánea que realizan de las imágenes los diversos lectores.

Según estos autores, muchas de las disonancias entre la iconografía y el discurso obedecen a las características semióticas de cada uno de éstos códigos: mientras que el lenguaje verbal posee una sintesis expecífica y explícita que reduce las confusiones en la interpretación de los mensajes escritos, el lenguaje gráfico e icónico, no dispone de reglas tan universales. La actividad del individuo que observa una ilustración, su peculiar punto de vista, los conocimientos previos e intereses, producen lecturas muy diversas. Para disminuir o centrar el análisis de estas imágenes, Jiménez et al (1997), sugieren el concepto de objeto modelo. Significa esto, que cuando se introduce una representación gráfica o icónica se debe establecer explícitamente el significado que tiene sus diversos elementos y sus relaciones, así como el marco teórico en el cual tiene válidez, e incluso en muchos casos su dimensión histórica y cultural.

Otros aspectos planteados por Christian Metz (1972), nos permiten entender los aspectos básicos de la semiótica de la imagen en los textos escolares. Según el autor, las imágenes deben guardar correspondencia con objetos reales o tener diversos símbolos culturales susceptibles de manifestarse frecuentemente de manera explícita en la imagen. Se piensa en ese sentido, en un conjunto de significaciones que van desde lo literal, hasta construcciones altamente connotadas y desprovistas de toda inocencia. En el primer caso (imágenes literales), se tendría que colocar al estudiante en situación de localizar imágenestipos que un ciudadano perteneciente a una sociedad determinada no puede ignorar. En el segundo caso, en las imágenes de connotación, la enseñanza tendrá un aspecto liberador porque facilita la aceleración cognitiva, que produce aún la información más simple, dado de que esta no se encuentra de manera fácil en el entorno.

Una prolijidad de detalles en las imágenes permite realizar una lectura más amplia y expresiva de los contenidos, aún los peligros de la especificidad, estas imágenes guardan una mayor correspondencia con los signos culturales a los cuales pertenece el alumno. En este caso, la imagen guarda, por decirlo así, una identidad con aquellos aspectos del contexto, la función de representación definicional como lo denomina Rodríguez (1990:48-49) Por el contrario, en aquellas imágenes que insinuan un objeto, o persona, o idea, con el empleo de animales, diagramas, se dice que tienen una función esencialmente vicaria, la cual actúa como una sustitución de la realidad. En la representación deficional, el código es lo suficientemente expresivo para entender el carácter enunciativo que tiene ese signo.

En correspondencia con estos argumentos, en las imágenes analizadas en los textos escolares encontramos signos vicarios bajo la forma de imágenes antropomorfas. Así tenemos, que el 97.2% son imágenes antropomorfas, el 2.84% son zoomorfas, distribuidos así: animales domésticos 1.7%; y el 1.14% animales salvajes. Los signos de definición se presentan bajo la forma de as pectos estilisticos y de producción de la imagen, así el 89.77% son dibujos, el 9.94% son fotografías, y el 0.28% son combinadas.

Contribuyendo a la definición de significado, en la iconografia de los textos estudiados se encuentran diversidad de elementos tales como animales, juguetes, entre otros. Estas imágenes en 40.5% no presentan elementos, el 8.79% juguetes, el 8.54% animales domésticos, y el 1.26% animales silvestres, y otros elementos 40%.

No obstante lo anterior, encontramos en la iconografía de los textos escolares analizado, aspectos del diseño gráfico que requieren un anáilisis, pues afectan el desarrollo de una función definicional por parte del lector, así como constituyen un factor que contribuye a la indefinición del mensaje que se quiere ofrecer. Si tomamos las imágenes en las cuales no está representado la actividad y el contexto, se podría decir que estas imágenes son diluidas, es decir, carecen de elementos definitorios que impiden lograr grados de especificidad y de inclusión en contextos socioculturales. A diferencia, las imágenes transparentes, son aquellas que contienen ni más ni menos atributos que aquellos que sugiere la idea a representar. En el cuadro 1, se puede observar que hay una fuerte tendencia a presentar imágenes en la temática de familia de los textos escolares, en las cuales no está identificado ni la actividad ni el contexto. En correspondencia con los anteriores argumentos, podríamos decir que hay una dilución de aquellos atributos necesarios para establecer adecuadamente, con mayor precisión, una definición o una representación social de la familia.

 

Cuadro 1

Imágenes sin actividad y sin contexto. Porcentajes

  60-69 70-79 80-89 89-99
Sin actividad 50% 44.4% 41.7% 48.2%
Sin contexto 0% 44.4% 39.1% 36.0%

Los contextos y las actividades de la familia en la iconografía de los textos escolares

Diversos autores que se ocupan de los textos escolares (Silva, 1979; Pedreros et al 1982; Forero,1988) señalan como en la iconogarfía de los textos escolares colombianos, las funciones internas de la familia están claramente delimitadas. El hombre, o sea el padre, debe trabajar para el sostenimiento, mientras que la mujer, es la responsable de la crianza y las tareas domésticas. Hacia la década del 70, Silva ya había observado que en los textos escolares se presentaba de manera explícita una división de roles entre los generos: la madre es la encargada de la crianza de los hijos, limpieza, preparación de los alimentos, en una palabra, del trabajo doméstico. En cambio, el padre y el hijo contemplan. En este estudio la imagen de la familia tiene un acento bucolico, y su contexto de preferencia es la vida doméstica.

Los resultados hallados en la iconografía de los textos escolares analizados en el periodo del 60 al 69, confirman en buena medida las apreciaciones anteriormente expuestas. Aunque es de señalar que a partir del periodo del 80 al 89, las actividades domésticas van disminuyendo como el espacio preferencial de realización personal, para dar paso a otras actividades también propias de la familia en la sociedad moderna, como la recreativa, la laboral y la escolar (Ver Cuadro 2). El análisis de los contextos en los cuales aparecen las familias en los textos escolares, corroboran las tendencias que se han señalado anteriormente. Hacia la década del 60, el contexto de preferencia es el doméstico, hacia la década del 80, la iconografía comienza a darle preferencia a los contextos urbanos y rurales, y ya hacia la década del 90 es predominante el contexto urbano (Ver Cuadro 3).

(...) en la iconografía de los textos escolares no aparecen imágenes de la madre y el padre retozando en su lecho, o con profusas indicaciones de afecto y pasión. La iconografía de la familia en los aspectos afectivos gravita alrededor del proceso de la reproducción.

Cuadro 2

Actividades de la familia en la iconografía

de los textos escolares, según décadas

Actividades

Doméstica

Recreativa

Laboral

Escolar

Comercial

60-69

50%

0%

0%

0%

0%

70-79

44.4%

0.0%

0.0%

0.0%

0.0%

80-89

27.6%

10.3%

0.0%

2.56%

1.28%

90-99

17.7%

16.5%

1.83%

4.27%

0.00%

Cuadro 3

Contextos de la familia en la iconografía

de los textos escolares, según décadas

Contexto

Urbano

Rural

Doméstico

60-69

0%

0%

100%

70-79

0%

0%

44%

80-89

10.3%

12.8%

32.1%

90-99

22.6%

18.3%

21.3%

Estos cambios que presenta la iconografía de los textos escolares de ciencias sociales en la educación básica primaria colombiana, van aparejados tanto a los cambios de mentalidad que la sociedad colombiana va presentando, como al proceso de industrialización, emigración del campo a la ciudad, urbanización y la consiguiente vinculación de la mujer al mundo laboral. En consecuencia como señalan diversos autores que tratan el tema de la familia, están relacionadas al desplazamiento de las funciones de la familia hacia a sociedad y el estado. En otras palabras, podríamos decir que en esta iconografía, nos muestra un desplazamiento de lo privado doméstico a lo público laboral y estatal.

En efecto, hacia la década del 60, aunque el proceso de industrialización adquiere renovado impulso, Colombia sigue siendo una sociedad con una fuerte connotación rural. Este proceso se va dando paulatinamente hasta que la década del 90, la sociedad colombiana en un alto porcentaje, se encuentra habitando las ciudades. Esto significa en esta decada nos encontramos frente a familias de procedencia urbana más que rural. A mediados de este siglo más de la mitad de América Latina y de Colombia, residía en área rurales y su principal fuente de recursos eran las actividades agropecuarias. Treinta años después, debido a la masiva migración de población rural a zonas urbanas, atraidas por mejores oportunidades laborales y de condiciones de vida se configura una mayoria de los habitantes viviendo en ciudades (Kaluf y Maurás, 1998).

La perdida de importancia de la actividad doméstica y la cada vez creciente importancia de lo laboral, y lo urbano, están asociados a cambios o desplazamientos y a una mayor diferenciación entre el espacio privado de la familia y el espacio público del trabajo. Kaluf y Maurás (1998), exponen que en América Latina las mujeres pobres de las ciudades han sido arrojadas de sus casas a las fabricas, con ello se separa el trabajo doméstico productivo del trabajo asalariado. Por otra parte, las mujeres de la alta y mediana burguesía en buena parte se han liberado del trabajo doméstico, lo cual les permite leer, realizar actividades de su oficina y reflexionar sobre su condición. Las autoras citadas, resumen diciendo que en el mundo actual se da un movimiento creciente que tiende a separar la esfera de lo público, principalmente el estado, de la esfera de lo privado, lugar al que se relega la familia.

Podemos hipotetizar desde estos referentes sociológicos, que en buena parte, la iconografía refleja los cambios que se están dando en la familia, sin embargo, como señalaba Renán Silva (1979), en la iconografía de los textos escolares, así como en sus discursos, se tiende a dar preferencia a algunas actividades laborales, ya sea porque se les confiere una mayor status o guardan correspondencia con la perspectiva sociológica del momento. A este respecto, nuestro estudio coincide con los resultados hallados por Renán Silva hace 20 años. En la iconografía, el contexto rural, y las actividades agrícolas, tienen poco peso. Según este autor, "las familias ubicadas en las zonas rurales son numericamente inferiores en los textos" (p. 22).

La vestimenta, se ha considerado como un signo de status, y en correspondencia con las actividades y contextos culturales que una sociedad privilegia en un momento dado. Si apreciamos los datos del Cuadro 4, se puede concluir que el tipo de vestimenta está relacionado con la actividad, el grupo sociocultural predominante en las imágenes, y que de por sí, incluyen sesgos, y exclusiones que se realizan sobre aquellos grupos sociales que han sido segregados, o no son predominantes en el imaginario social. Así tenemos, que hacia la década del 60, se privilegiaron dos tipos de vestimentas: el vestido de paño y corbata propio de un hombre blanco del interior del país (el cachaco bogotano) que trabaja en una oficina, y la ropa deportiva relacionada con actividades recreativas propias de este grupo que se ha privilegiado. En la década del 70, aparece el vestido de paño y corbata para los hombres y para las mujeres el vestido sastre, y la ropa sport propia de actividades más informales. Se percibe en estas imágenes, una impronta de las normas de cortesía, señoriales que tanto han influido en este país ha partir de la urbanidad de Carreño. Coincidiendo con los resultados de anteriores cuadros, la década del 80, es un período de ruptura en la mentalidad, expresada por la iconografía de los textos escolares. En este período, cambia el contexto idílico de la vida doméstico e irrumpe el mundo del trabajo, la hegemonia de la familia "blanca" comienza a fracturarse por la presencia de la familia de grupos minoritarios, y en consecuencia, la vestimenta se democratiza y pluraliza. A estos factores se podría agregar un incremento en el consumo y un acceso más individualizado a los productos industriales. A partir de estas ideas, se puede deducir que éste es un factor que influye en un aumento de aquellas imágenes con ropa deportiva (pantalonetas, blue-jeans, sudaderas, tennis).

Cuadro 4

Vestimenta de las familias en la iconografía

de los textos escolares, según décadas

Vestimenta

Paño corbata

Sastre

Trabajo

Campesina

Regional

Deportiva

Sport

60-69

50%

50%

70-79

23.1%

23.1%

53.8%

80-89

22.60%

9.47%

0.41%

2.06%

4.20%

9.47%

44.40%

90-99

15.10%

6.85%

1.37%

4.11%

5.02%

10.50%

57.10%

Proximidad espacial

En la sociedad medieval occidental, la privacidad era un concepto inexistente, como señala Kaluf y Maurás (1998), todo ocurría en la gran sala que era a la vez fogón, cocina, dormitorio, en donde cohabitaban niños y adultos, señores y sirvientes. Lentamente comienza a emerger un tipo de familia fundada en los sentimientos de afecto y destinada a guardar la privacidad del individuo. A este respecto, cuando se habla de familia moderna, se está haciendo referencia a un nuevo modelo: la familia de constitución voluntaria y ligada por relaciones principalmente afectivas que en gran medida constituyen el ámbito de la privacidad del individuo. La vinculación del matrimonio por amor es bastante nueva en la historia, así como lo es la igualdad entre los hijos y el sexo ligado al amor, o la intimidad de la vida familiar con un padre, una madre y unos hijos que se protegen.

Se puede considerar entonces a la proximidad espacial, como una manera de señalar las diversas formas como se establecen las relaciones afectivas entre los miembros de la familia. En el concepto moderno de familia, el afecto se privatiza, se resguarda la intimidad y se constituye en refugio del mundo exterior (Kaluf y Maurás, 1998:30). Por otra parte, como señala Marc y Picard (1992:147), las distancias interpersonales al igual que los signos de lazo, la postura tienden a simbolizar la relación psicológica y social entre interactuantes. Por ejemplo, una relación de simpatía o afecto, manifestada por una distancia reducida (distancia personal), un contacto visual frecuente, podía expresarse también por la inclinación lateral de la cabeza. Así mismo, el contacto con la mirada y la cercania, sirven para asegurar que con el interlocutor se tiene una comunicación cercana. Ya Hall, según Marc y Picard (1992), en el año 1971 había distinguido tres formas de espacio, una organización fija (ciudades, casas, habitaciones), una organización semifija (el mobiliario) y el espacio informal que separa a los individuos unos de otros.

En correspondencia con estas ideas, la distancia interpersonal se deriva de normas sociales y puede ser objeto de un aprendizaje, está en función de la distancia psicológica y social que se establece entre las personas presentes y es una proyección simbólica de la misma. Esta distancia psicológica corresponde a la forma en que los participantes se situan mutuamente. El comportamiento proxémico, o sea, la distancia interpersonal, es una señal que tiende a significar el tipo de relación que se establece entre las personas.

En los resultados obtenidos al analizar la iconografía en los textos escolares, encontramos que un gran porcentaje de estas no señalan ninguna proximidad afectiva. Así tenemos que en el total de las imágenes, en un 53.1%, los miembros de la familia están lejos, mientras que un 43%, se encuentra cerca, es decir, a una distancia que señalaría algun tipo de relación afectiva. Si se observa el cuadro 20, se puede afirmar que en términos generales, no hay una variación porcentual en cuanto a la proximidad espacial en las imágenes de los textos escolares, la mitad de las familias estan cerca, y la otra mitad lejos, sólo hay una pequeña variación en la década del 80 (ver: Cuadro 5).

Cuadro 5

Proximidad espacial en las familias en la

iconografía de los textos escolares, según décadas

Proximidad

Espacial

Cerca de

Personas

Lejos de

Personas

60-69

50%

50%

70-79

54.5%

45.5%

80-89

39.67%

54.89%

90-99

49%

¿Qué importancia tienen estas distancias? Tanto la distancia como la disposición espacial hacen posible un mayor o una menor disponibilidad a la comunicación y al afecto. Por otra parte, se puede decir que la distancia entre las personas depende del grado de simpatía o antipatía que siente el uno por el otro. Culturalmente, existen unos patrones que inciden en la distancia interpersonal, por ejemplo, los hombres guardan más distancia entre ellos que las mujeres. Hay una mayor distancia interpersonal con aquellas personas que tienen un status mayor que uno, o tiene mayor edad.

En correspondencia con las consideraciones anteriores, se pueden aducir tres hipótesis explicativas para el análisis de la iconografía: (a) la distancia guarda correspondencia con las manifestaciones afectivas; (b) la distancia está mediada por factores culturales en los cuales se considera que las manifestaciones afectivas no deben ser un asunto público; (c) el proceso de secularización, y por ende perdida de la ferrea normatividad religiosa en materia afectiva y sexual, ha influido en una mayor liberalización de las manifestaciones afectivas entre las personas. No obstante, algunos aspectos como la sexualidad al interior de la familia, las manifestaciones afectivas1 de los adultos, siguen siendo campo vedado, por ejemplo en la iconografía de los textos escolares no aparecen imágenes de la madre y el padre retozando en su lecho, o con profusas indicaciones de afecto y pasión. La iconografía de la familia en los aspectos afectivos gravita alrededor del proceso de la reproducción.

Los datos corroboran estas hipótesis que aventuramos. Así tenemos que en la década del 60, el afecto entre los miembros de la familia, es una manifestación privada aún para la iconografía del texto. En la década del 70, el beso, no es del dominio público en la iconografía. En cambio, hacia las décadas del 80 y el 90, aparecen una gran diversidad de manifestaciones afectivas, pero el beso sigue teniendo un bajo porcentaje de aparición en la iconografía. Como manifestaciones afectivas a privilegiar en la familia, están aquellas relacionadas con la crianza y la protección de los hijos, como es la de tenerlos en brazos y tomarlos de la mano (Ver: Cuadro 6).

Cuadro 6

Manifestación de afecto en las familias en la

iconografía de los textos escolares, según décadas

Manifestación

de afecto

Abrazo

Besos

De la mano

En brazos

Otro*

Ninguna

60-69

00%

00%

00%

00%

50%

50%

70-79

25%

00%

16.7%

25%

8.33%

25%

80-89

8.06%

0.54%

11.3%

17.2%

15.6%

47.3%

90-99

23.1%

0.68%

12.9%

15.6%

26.5%

21.1%

*Imágenes donde la manifestación afectiva no es clara.

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