La
iconografía en los textos escolares de
ciencias socialesMaría Victoria Alzate
Piedrahita
Miguel Angel Gómez
Fernando Romero Loaiza
En éste
artículo, los autores realizan un análisis
de los aspectos configurativos de las
imágenes de los textos escolares de ciencias
sociales de la básica primaria colombiana
entre los años de 1960 a 1999. De una
población de 249 libros, correspondientes a
29 editoriales recogidos en la Biblioteca
Nacional en Bogotá, Biblioteca Pública
Piloto de Medellín, Biblioteca Departamental
del Valle del Cauca y Biblioteca Piloto de
Pereira, en archivos de empresas editoriales:
Norma, Voluntad, Educar, Libros y Libres, El
Cid y Bedout, se obtuvo así una muestra de
89 textos, correspondiente a 17 editoriales y
5 libros De esta muestra se analizaron un
total de 352 imagenes acerca de la familia. Proyecto
"Representaciones sociales de la familia
en los textos escolares de ciencias sociales
en la educación básica primaria colombiana.
1960-1996". Colciencias/UTP.
Una
semiótica de la función didáctica de la imagen
En el país, aun
está por realizarse un análisis semiótico de
la imagen didáctica en los textos escolares. Por
esta razón, en este artículo se hace una
aproximación tanto a algunos referentes para el
análisis de la iconografía de los textos
escolares, como de aquellos atributos que
contribuyen a construír una función
definicional de la imagen de familia en los
textos escolares de ciencias sociales de básica
primaria, a saber: el contexto, la actividad, la
vestimenta, la proximidad espacial, los objetos,
las manifestaciones emotivas y expresivas.
Escolano (1998),
cita para el caso de España, dos artículos que
hacia la década del 60, intentan sistematizar
por vez primera en ese país, la cuestión de las
funciones y uso de la imagen en la enseñanza.
Según este autor, las representaciones
didácticas utilizadas en los textos
correspondían a dos tendencias: una, figurativa,
cuya función estriba en la reproducción de las
formas de los objetos, otra, expresiva, que
manifiesta emociones mediante un grafismo más
estilizado. La función de la imagen es explicar
el texto, completarlo o decorarlo, o inducir
efectos estéticos o gnoseológicos en los
lectores.
En el trabajo
clásico realizado por Renán Silva (1975),
acerca de la imagen de la mujer en los textos
escolares colombianos, las imagenes tienen una
función de complementariedad de los significados
que los discursos en el texto están expresando.
"Los textos que hemos citado durante el
trayecto de esta exposición confirman la
complementariedad absoluta entre el nivel
lingüístico y las imagenes" (p. 44).
Nosotros discrepamos de ésta aseveración, pues
no necesariamente la iconografia del texto
escolar, guarda correspondencia con los aspectos
discursivos, como lo demuestran Rincón y Burbano
(1993).
Aun cuando el
proyecto "Representaciones sociales de la
familia en los textos escolares de ciencias
sociales en la educación básica primaria
colombiana. 1960-1996", no era de manera
explícita una investigación iconográfica de
los textos escolares, dado que entre sus
objetivos se proponía identificar las
representaciones sociales acerca de la familia
que se emplean en los textos escolares del área
de ciencias sociales en la educación básica
primaria colombiana, producidos por editoriales
colombianas, en el periodo 1960-1996, utilizando
los marcos teóricos y conceptuales de
referencias en los estudios de familia en
Colombia, las imágenes halladas permitieron
realizar un análisis complementario a los
discursos escritos de los textos escolares. Para
contextualizar algunos aspectos del significado
de estas imágenes, se escogieron algunos
indicadores y se desarrollaron otros gracias a
las sugerencias que el estudio de Renán Silva
ofrece. Estos son: ropa, juguetes, contextos,
actividades, grupos socioculturales, etc.
En nuestra
investigación, se consideró que la imagen tiene
una enunciación primaria, explícita que se
reconstruye cuando el sujeto describe lo que hay
en ésta o en los componentes que esta imagen
tiene, y los cuales se asocian a una
representación social. Vilches (1988) expone que
la imagen pude se estudiada como un conjunto de
procedimientos que determinan un continuo
discursivo, como una representación
semántico-sintáctica, es decir como un texto.
Según el autor, la imagen visual tiene diversos
niveles productivos. Entre otros, el nivel de
producción material, el cual corresponde al
material de expresión visual como los colores,
tonos, líneas , formas; el nivel intertextual,
descrito también como contextual, el cual
funciona como una gramática definida cuando el
lector debe desambiguar el mensaje de los textos
que tiene delante de sí. Toda imagen tiene un
contexto y el lector acude a el a través de las
presuposiciones. Estas delimitan los criterios de
las reglas a aplicar. El primer criterio, es
referencial, el lector tiene un modelo ideal de
los objetos, personas o hechos representados que
confronta con la representación icónica del
texto visual. El segundo criterio es
intertextual, el lector no tiene conocimiento de
la proposición que se propone y echa mano de una
clave interpretativa, un pie de página, un texto
o una frase expresada por el maestro. Vilches
(1988: 68)
Ahora bien, en
un análisis de la imagen didáctica, los tipos y
sus funciones (Escolano,1998), plantea algunas
tipologías: una primera, que categoriza a las
imágenes en figurativas y expresivas, la
primera, orientada hacia la reproducción de los
objetos, y la segunda, enfoca las emociones de
manera estilizada. Otra taxonomía, clasifica las
ilustraciones en sugeridoras, entre las
que se incluyen une efecto estético o sedante,
las descriptivas, que describen fenómenos
en oposición a la explicación; las gnoseológicas,
referidas a representaciones que no se pueden
obtener como copia o replica de la realidad. En
éstas tenemos a los grafos matemáticos, y
finalmente, las reproducibles, es decir,
modelos esquemáticos para trasladar a pizarras o
cuadernos. Según la técnica de
ejecución, las imagenes pueden ser clasificadas
como dibujos a línea: sombreados o
impresionistas; las fotografías e imágenes a
color. Según el autor, esta tipología de
ilustraciones puede sugerir una teoría de la
imagen didáctica, próxima a la que se expresa
"en la escala de iconicidad decreciente".
Es decir, de las imágenes figurativas a los
diagramas, de los dibujos y los esquemas a la
fotografía.
La preocupación
más importante a la hora de emplear imágenes en
los textos escolares, ha sido la de facilitar el
aprendizaje de los contenidos, servir de apoyo a
éstos. Werner (1984), concluye que las imágenes
de valor artístico en los textos permiten que el
niño o joven semianalfabeto comprenda con mayor
facilidad los contenidos. Según esta autora, las
ilustraciones simbolícas y no descriptivas
contribuyen al desarrollo de la imaginación del
lector, en contraposición, la ilustración
realista, fiel al texto, tiene como resultado una
comunicación lineal, sin mayores estímulos al
pensamiento. Las ilustraciones pueden permitir a
los niños interpretaciones propias. La
ilustración proporciona una experiencia
semiconcreta, bidimensional de comunicación que
favorece el desarrollo del niño. El libro
ilustrado permite identificar la cultura regional
y nacional, y ayuda a su comprensión.
En nuestra
investigación, se consideró que la imagen
tiene una enunciación primaria, explícita
que se reconstruye cuando el sujeto describe
lo que hay en ésta o en los componentes que
esta imagen tiene, y los cuales se asocian a
una representación social.
Estas
afirmaciones entrañan una preocupación por la
eficacia de la imagen en el proceso didáctico
(Børre Johnsen,1996). Sin embargo, Jiménez et
al (1997), plantean que cada tipo de ilustración
y su correspondiente relación con el texto
plantea problemas desde el punto de vista de la
eficacia en el proceso de la comunicación. Se
encuentran ilustraciones en los textos escolares
que contienen errores desde el punto de vista del
conocimiento científico, símbolos cuya
comprensión y uso exigen un aprendizaje que se
da por supuesto, desfases entre las intenciones
de los autores y la lectura espontánea que
realizan de las imágenes los diversos lectores.
Según estos
autores, muchas de las disonancias entre la
iconografía y el discurso obedecen a las
características semióticas de cada uno de
éstos códigos: mientras que el lenguaje verbal
posee una sintesis expecífica y explícita que
reduce las confusiones en la interpretación de
los mensajes escritos, el lenguaje gráfico e
icónico, no dispone de reglas tan universales.
La actividad del individuo que observa una
ilustración, su peculiar punto de vista, los
conocimientos previos e intereses, producen
lecturas muy diversas. Para disminuir o centrar
el análisis de estas imágenes, Jiménez et al
(1997), sugieren el concepto de objeto modelo.
Significa esto, que cuando se introduce una
representación gráfica o icónica se debe
establecer explícitamente el significado que
tiene sus diversos elementos y sus relaciones,
así como el marco teórico en el cual tiene
válidez, e incluso en muchos casos su dimensión
histórica y cultural.
Otros aspectos
planteados por Christian Metz (1972), nos
permiten entender los aspectos básicos de la
semiótica de la imagen en los textos escolares.
Según el autor, las imágenes deben guardar
correspondencia con objetos reales o tener
diversos símbolos culturales susceptibles de
manifestarse frecuentemente de manera explícita
en la imagen. Se piensa en ese sentido, en un
conjunto de significaciones que van desde lo
literal, hasta construcciones altamente
connotadas y desprovistas de toda inocencia. En
el primer caso (imágenes literales), se tendría
que colocar al estudiante en situación de
localizar imágenestipos que un ciudadano
perteneciente a una sociedad determinada no puede
ignorar. En el segundo caso, en las imágenes de
connotación, la enseñanza tendrá un aspecto
liberador porque facilita la aceleración
cognitiva, que produce aún la información más
simple, dado de que esta no se encuentra de
manera fácil en el entorno.
Una prolijidad
de detalles en las imágenes permite realizar una
lectura más amplia y expresiva de los
contenidos, aún los peligros de la
especificidad, estas imágenes guardan una mayor
correspondencia con los signos culturales a los
cuales pertenece el alumno. En este caso, la
imagen guarda, por decirlo así, una identidad
con aquellos aspectos del contexto, la función
de representación definicional como lo
denomina Rodríguez (1990:48-49) Por el
contrario, en aquellas imágenes que insinuan un
objeto, o persona, o idea, con el empleo de
animales, diagramas, se dice que tienen una función
esencialmente vicaria, la cual actúa como
una sustitución de la realidad. En la
representación deficional, el código es lo
suficientemente expresivo para entender el
carácter enunciativo que tiene ese signo.
En
correspondencia con estos argumentos, en las
imágenes analizadas en los textos escolares
encontramos signos vicarios bajo la forma de
imágenes antropomorfas. Así tenemos, que el
97.2% son imágenes antropomorfas, el 2.84% son
zoomorfas, distribuidos así: animales
domésticos 1.7%; y el 1.14% animales salvajes.
Los signos de definición se presentan bajo la
forma de as pectos estilisticos y de producción
de la imagen, así el 89.77% son dibujos, el
9.94% son fotografías, y el 0.28% son
combinadas.
Contribuyendo a
la definición de significado, en la iconografia
de los textos estudiados se encuentran diversidad
de elementos tales como animales, juguetes, entre
otros. Estas imágenes en 40.5% no presentan
elementos, el 8.79% juguetes, el 8.54% animales
domésticos, y el 1.26% animales silvestres, y
otros elementos 40%.
No obstante lo
anterior, encontramos en la iconografía de los
textos escolares analizado, aspectos del diseño
gráfico que requieren un anáilisis, pues
afectan el desarrollo de una función
definicional por parte del lector, así como
constituyen un factor que contribuye a la
indefinición del mensaje que se quiere ofrecer.
Si tomamos las imágenes en las cuales no está
representado la actividad y el contexto, se
podría decir que estas imágenes son diluidas,
es decir, carecen de elementos definitorios que
impiden lograr grados de especificidad y de
inclusión en contextos socioculturales. A
diferencia, las imágenes transparentes,
son aquellas que contienen ni más ni menos
atributos que aquellos que sugiere la idea a
representar. En el cuadro 1, se puede observar que
hay una fuerte tendencia a presentar imágenes en
la temática de familia de los textos escolares,
en las cuales no está identificado ni la
actividad ni el contexto. En correspondencia con
los anteriores argumentos, podríamos decir que
hay una dilución de aquellos atributos
necesarios para establecer adecuadamente, con
mayor precisión, una definición o una
representación social de la familia.
| |
Cuadro 1
Imágenes sin actividad y
sin contexto. Porcentajes
|
| |
60-69 |
70-79 |
80-89 |
89-99 |
| Sin
actividad |
50% |
44.4% |
41.7% |
48.2% |
| Sin
contexto |
0% |
44.4% |
39.1% |
36.0% |
Los
contextos y las actividades de la familia en la
iconografía de los textos escolares
Diversos autores
que se ocupan de los textos escolares (Silva,
1979; Pedreros et al 1982; Forero,1988) señalan
como en la iconogarfía de los textos escolares
colombianos, las funciones internas de la familia
están claramente delimitadas. El hombre, o sea
el padre, debe trabajar para el sostenimiento,
mientras que la mujer, es la responsable de la
crianza y las tareas domésticas. Hacia la
década del 70, Silva ya había observado que en
los textos escolares se presentaba de manera
explícita una división de roles entre los
generos: la madre es la encargada de la crianza
de los hijos, limpieza, preparación de los
alimentos, en una palabra, del trabajo
doméstico. En cambio, el padre y el hijo
contemplan. En este estudio la imagen de la
familia tiene un acento bucolico, y su contexto
de preferencia es la vida doméstica.
Los resultados
hallados en la iconografía de los textos
escolares analizados en el periodo del 60 al 69,
confirman en buena medida las apreciaciones
anteriormente expuestas. Aunque es de señalar
que a partir del periodo del 80 al 89, las
actividades domésticas van disminuyendo como el
espacio preferencial de realización personal,
para dar paso a otras actividades también
propias de la familia en la sociedad moderna,
como la recreativa, la laboral y la escolar (Ver Cuadro
2). El
análisis de los contextos en los cuales aparecen
las familias en los textos escolares, corroboran
las tendencias que se han señalado
anteriormente. Hacia la década del 60, el
contexto de preferencia es el doméstico, hacia
la década del 80, la iconografía comienza a
darle preferencia a los contextos urbanos y
rurales, y ya hacia la década del 90 es
predominante el contexto urbano (Ver Cuadro
3).
(...) en
la iconografía de los textos escolares no
aparecen imágenes de la madre y el padre
retozando en su lecho, o con profusas
indicaciones de afecto y pasión. La
iconografía de la familia en los aspectos
afectivos gravita alrededor del proceso de la
reproducción.
Cuadro 2
Actividades de la familia
en la iconografía
de los textos escolares,
según décadas
|
| Actividades Doméstica
Recreativa
Laboral
Escolar
Comercial
|
60-69
50%
0%
0%
0%
0%
|
70-79
44.4%
0.0%
0.0%
0.0%
0.0%
|
80-89
27.6%
10.3%
0.0%
2.56%
1.28%
|
90-99
17.7%
16.5%
1.83%
4.27%
0.00%
|
Cuadro 3
Contextos de la familia en
la iconografía
de los textos escolares,
según décadas
|
| Contexto Urbano
Rural
Doméstico
|
60-69
0%
0%
100%
|
70-79
0%
0%
44%
|
80-89
10.3%
12.8%
32.1%
|
90-99
22.6%
18.3%
21.3%
|
Estos
cambios que presenta la iconografía de los
textos escolares de ciencias sociales en la
educación básica primaria colombiana, van
aparejados tanto a los cambios de mentalidad que
la sociedad colombiana va presentando, como al
proceso de industrialización, emigración del
campo a la ciudad, urbanización y la
consiguiente vinculación de la mujer al mundo
laboral. En consecuencia como señalan diversos
autores que tratan el tema de la familia, están
relacionadas al desplazamiento de las funciones
de la familia hacia a sociedad y el estado. En
otras palabras, podríamos decir que en esta
iconografía, nos muestra un desplazamiento de lo
privado doméstico a lo público laboral y
estatal.
En efecto, hacia
la década del 60, aunque el proceso de
industrialización adquiere renovado impulso,
Colombia sigue siendo una sociedad con una fuerte
connotación rural. Este proceso se va dando
paulatinamente hasta que la década del 90, la
sociedad colombiana en un alto porcentaje, se
encuentra habitando las ciudades. Esto significa
en esta decada nos encontramos frente a familias
de procedencia urbana más que rural. A mediados
de este siglo más de la mitad de América Latina
y de Colombia, residía en área rurales y su
principal fuente de recursos eran las actividades
agropecuarias. Treinta años después, debido a
la masiva migración de población rural a zonas
urbanas, atraidas por mejores oportunidades
laborales y de condiciones de vida se configura
una mayoria de los habitantes viviendo en
ciudades (Kaluf y Maurás, 1998).
La perdida de
importancia de la actividad doméstica y la cada
vez creciente importancia de lo laboral, y lo
urbano, están asociados a cambios o
desplazamientos y a una mayor diferenciación
entre el espacio privado de la familia y el
espacio público del trabajo. Kaluf y Maurás
(1998), exponen que en América Latina las
mujeres pobres de las ciudades han sido arrojadas
de sus casas a las fabricas, con ello se separa
el trabajo doméstico productivo del trabajo
asalariado. Por otra parte, las mujeres de la
alta y mediana burguesía en buena parte se han
liberado del trabajo doméstico, lo cual les
permite leer, realizar actividades de su oficina
y reflexionar sobre su condición. Las autoras
citadas, resumen diciendo que en el mundo actual
se da un movimiento creciente que tiende a
separar la esfera de lo público, principalmente
el estado, de la esfera de lo privado, lugar al
que se relega la familia.
Podemos
hipotetizar desde estos referentes sociológicos,
que en buena parte, la iconografía refleja los
cambios que se están dando en la familia, sin
embargo, como señalaba Renán Silva (1979), en
la iconografía de los textos escolares, así
como en sus discursos, se tiende a dar
preferencia a algunas actividades laborales, ya
sea porque se les confiere una mayor status o
guardan correspondencia con la perspectiva
sociológica del momento. A este respecto,
nuestro estudio coincide con los resultados
hallados por Renán Silva hace 20 años. En la
iconografía, el contexto rural, y las
actividades agrícolas, tienen poco peso. Según
este autor, "las familias ubicadas en las
zonas rurales son numericamente inferiores en los
textos" (p. 22).
La vestimenta,
se ha considerado como un signo de status, y en
correspondencia con las actividades y contextos
culturales que una sociedad privilegia en un
momento dado. Si apreciamos los datos del Cuadro
4, se
puede concluir que el tipo de vestimenta está
relacionado con la actividad, el grupo
sociocultural predominante en las imágenes, y
que de por sí, incluyen sesgos, y exclusiones
que se realizan sobre aquellos grupos sociales
que han sido segregados, o no son predominantes
en el imaginario social. Así tenemos, que hacia
la década del 60, se privilegiaron dos tipos de
vestimentas: el vestido de paño y corbata propio
de un hombre blanco del interior del país (el
cachaco bogotano) que trabaja en una oficina, y
la ropa deportiva relacionada con actividades
recreativas propias de este grupo que se ha
privilegiado. En la década del 70, aparece el
vestido de paño y corbata para los hombres y
para las mujeres el vestido sastre, y la ropa
sport propia de actividades más informales. Se
percibe en estas imágenes, una impronta de las
normas de cortesía, señoriales que tanto han
influido en este país ha partir de la urbanidad
de Carreño. Coincidiendo con los resultados de
anteriores cuadros, la década del 80, es un
período de ruptura en la mentalidad, expresada
por la iconografía de los textos escolares. En
este período, cambia el contexto idílico de la
vida doméstico e irrumpe el mundo del trabajo,
la hegemonia de la familia "blanca"
comienza a fracturarse por la presencia de la
familia de grupos minoritarios, y en
consecuencia, la vestimenta se democratiza y
pluraliza. A estos factores se podría agregar un
incremento en el consumo y un acceso más
individualizado a los productos industriales. A
partir de estas ideas, se puede deducir que éste
es un factor que influye en un aumento de
aquellas imágenes con ropa deportiva
(pantalonetas, blue-jeans, sudaderas, tennis).
Cuadro 4
Vestimenta de las familias
en la iconografía
de los
textos escolares, según décadas
|
| Vestimenta Paño corbata
Sastre
Trabajo
Campesina
Regional
Deportiva
Sport
|
60-69
50%
50%
|
70-79
23.1%
23.1%
53.8%
|
80-89
22.60%
9.47%
0.41%
2.06%
4.20%
9.47%
44.40%
|
90-99
15.10%
6.85%
1.37%
4.11%
5.02%
10.50%
57.10%
|
Proximidad
espacial
En la sociedad
medieval occidental, la privacidad era un
concepto inexistente, como señala Kaluf y
Maurás (1998), todo ocurría en la gran sala que
era a la vez fogón, cocina, dormitorio, en donde
cohabitaban niños y adultos, señores y
sirvientes. Lentamente comienza a emerger un tipo
de familia fundada en los sentimientos de afecto
y destinada a guardar la privacidad del
individuo. A este respecto, cuando se habla de
familia moderna, se está haciendo referencia a
un nuevo modelo: la familia de constitución
voluntaria y ligada por relaciones principalmente
afectivas que en gran medida constituyen el
ámbito de la privacidad del individuo. La
vinculación del matrimonio por amor es bastante
nueva en la historia, así como lo es la igualdad
entre los hijos y el sexo ligado al amor, o la
intimidad de la vida familiar con un padre, una
madre y unos hijos que se protegen.
Se puede
considerar entonces a la proximidad espacial,
como una manera de señalar las diversas formas
como se establecen las relaciones afectivas entre
los miembros de la familia. En el concepto
moderno de familia, el afecto se privatiza, se
resguarda la intimidad y se constituye en refugio
del mundo exterior (Kaluf y Maurás, 1998:30).
Por otra parte, como señala Marc y Picard
(1992:147), las distancias interpersonales al
igual que los signos de lazo, la postura tienden
a simbolizar la relación psicológica y social
entre interactuantes. Por ejemplo, una relación
de simpatía o afecto, manifestada por una
distancia reducida (distancia personal), un
contacto visual frecuente, podía expresarse
también por la inclinación lateral de la
cabeza. Así mismo, el contacto con la mirada y
la cercania, sirven para asegurar que con el
interlocutor se tiene una comunicación cercana.
Ya Hall, según Marc y Picard (1992), en el año
1971 había distinguido tres formas de espacio,
una organización fija (ciudades, casas,
habitaciones), una organización semifija (el
mobiliario) y el espacio informal que separa a
los individuos unos de otros.
En
correspondencia con estas ideas, la distancia
interpersonal se deriva de normas sociales y
puede ser objeto de un aprendizaje, está en
función de la distancia psicológica y social
que se establece entre las personas presentes y
es una proyección simbólica de la misma. Esta
distancia psicológica corresponde a la forma en
que los participantes se situan mutuamente. El
comportamiento proxémico, o sea, la distancia
interpersonal, es una señal que tiende a
significar el tipo de relación que se establece
entre las personas.
En los
resultados obtenidos al analizar la iconografía
en los textos escolares, encontramos que un gran
porcentaje de estas no señalan ninguna
proximidad afectiva. Así tenemos que en el total
de las imágenes, en un 53.1%, los miembros de la
familia están lejos, mientras que un 43%, se
encuentra cerca, es decir, a una distancia que
señalaría algun tipo de relación afectiva. Si
se observa el cuadro 20, se puede afirmar que en
términos generales, no hay una variación
porcentual en cuanto a la proximidad espacial en
las imágenes de los textos escolares, la mitad
de las familias estan cerca, y la otra mitad
lejos, sólo hay una pequeña variación en la
década del 80 (ver: Cuadro 5).
Cuadro 5
Proximidad espacial en las
familias en la
iconografía
de los textos escolares, según décadas
|
| Proximidad Espacial
Cerca de
Personas
Lejos de
Personas
|
60-69
50%
50%
|
70-79
54.5%
45.5%
|
80-89
39.67%
54.89%
|
90-99
49%
|
¿Qué
importancia tienen estas distancias? Tanto la
distancia como la disposición espacial hacen
posible un mayor o una menor disponibilidad a la
comunicación y al afecto. Por otra parte, se
puede decir que la distancia entre las personas
depende del grado de simpatía o antipatía que
siente el uno por el otro. Culturalmente, existen
unos patrones que inciden en la distancia
interpersonal, por ejemplo, los hombres guardan
más distancia entre ellos que las mujeres. Hay
una mayor distancia interpersonal con aquellas
personas que tienen un status mayor que uno, o
tiene mayor edad.
En
correspondencia con las consideraciones
anteriores, se pueden aducir tres hipótesis
explicativas para el análisis de la
iconografía: (a) la distancia guarda
correspondencia con las manifestaciones
afectivas; (b) la distancia está mediada por
factores culturales en los cuales se considera
que las manifestaciones afectivas no deben ser un
asunto público; (c) el proceso de
secularización, y por ende perdida de la ferrea
normatividad religiosa en materia afectiva y
sexual, ha influido en una mayor liberalización
de las manifestaciones afectivas entre las
personas. No obstante, algunos aspectos como la
sexualidad al interior de la familia, las
manifestaciones afectivas1 de los adultos, siguen
siendo campo vedado, por ejemplo en la
iconografía de los textos escolares no aparecen
imágenes de la madre y el padre retozando en su
lecho, o con profusas indicaciones de afecto y
pasión. La iconografía de la familia en los
aspectos afectivos gravita alrededor del proceso
de la reproducción.
Los datos
corroboran estas hipótesis que aventuramos. Así
tenemos que en la década del 60, el afecto entre
los miembros de la familia, es una manifestación
privada aún para la iconografía del texto. En
la década del 70, el beso, no es del dominio
público en la iconografía. En cambio, hacia las
décadas del 80 y el 90, aparecen una gran
diversidad de manifestaciones afectivas, pero el
beso sigue teniendo un bajo porcentaje de
aparición en la iconografía. Como
manifestaciones afectivas a privilegiar en la
familia, están aquellas relacionadas con la
crianza y la protección de los hijos, como es la
de tenerlos en brazos y tomarlos de la mano (Ver:
Cuadro 6).
Cuadro 6
Manifestación de afecto
en las familias en la
iconografía
de los textos escolares, según décadas
|
| Manifestación de afecto
Abrazo
Besos
De la
mano
En
brazos
Otro*
Ninguna
|
60-69
00%
00%
00%
00%
50%
50%
|
70-79
25%
00%
16.7%
25%
8.33%
25%
|
80-89
8.06%
0.54%
11.3%
17.2%
15.6%
47.3%
|
90-99
23.1%
0.68%
12.9%
15.6%
26.5%
21.1%
|
*Imágenes
donde la manifestación afectiva no es clara.
BIBLIOGRAFIA
ALZATE P.,
María Victoria; Gómez M, Miguel Angel; Romero
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de la familia en los textos escolares de ciencias
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BORRE JOHSEN,
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república. Bajo la dirección de Agustín
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19-46.
ESCOLANO BENITO,
Agustín (1998). Texto e iconografía. Viejas
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