La
cognición: perspectivas teóricasMartha Cecilia
Arbeláez Gómez
La
cognición como proceso del desarrollo
humano está presente en las discusiones
tanto de la psicología, la ingeniería,
la lingüística, como de la educación.
Se ha convertido en un saber
interdisciplinar que explica procesos
como la percepción, memoria, atención,
inteligencia y representaciones, entre
otros.
Este
artículo hace parte de la revisión
teórica acerca de la cognición como
objeto de estudio, las ciencias que la
han abordado, sus énfasis y desarrollos.
Para ello se asumen dos perspectivas de
base: la ciencia cognitiva y la
psicología cognitiva, describiendo
dentro de cada una las posturas teóricas
que las conforman.
Se
deja abierto el campo de discusión al
abordaje teórico que deben realizar los
docentes respecto a la cognición,
pues es un proceso que desarrollan y
evalúan constantemente en su práctica
educativa.
La ciencia
cognitiva y la psicología cognitiva tienen
diversas maneras de abordar la cognición.
Comprender la cognición como uno de los procesos
del desarrollo humano, implica también conocer
las diferentes perspectivas teóricas desde las
cuales la misma ha sido abordada: la ciencia
cognitiva y la psicología cognitiva, ambas con
el mismo objeto de estudio pero con énfasis
diferentes.
De un lado está
la psicología cognitiva que concibe la
cognición como el estudio de procesos mentales,
tales como, percepción, atención, memoria,
lenguaje, razonamiento y solución de problemas,
conceptos y categorías, representaciones,
desarrollo cognitivo, aprendizaje y conciencia.
Su objetivo central es el de comprender cómo se
desarrollan estos procesos en los seres humanos,
tratando de explicar lo que pasa en su mundo
interior. Para ello ha desarrollado dos
vertientes, la llamada línea dura o versión
fuerte inspirada en la metáfora computacional, y
la línea blanda, en cuyo origen se encuentran,
entre otras, las investigaciones de Vigotsky y
Piaget, las cuales parten del supuesto de que el
conocimiento humano es un proceso constante de
construcción(2).
El enfoque que
realiza la analogía entre la mente y el
ordenador, adopta las operaciones que realiza el
computador como metáfora del funcionamiento
cognitivo humano(3). Este considera que unas pocas
operaciones simbólicas relativamente básicas,
tales como codificar, comparar, localizar,
almacenar, pueden dar cuenta de la inteligencia
humana y de la capacidad para crear
conocimientos, innovaciones y tal vez
expectativas respecto al futuro. En este sentido
lo importante es encontrar las reglas comunes o
universales que describan y expliquen el
procesamiento de información, para comprender
estos procesos en los seres humanos.
Desde la línea
blanda o evolutiva, podría afirmarse que lo que
une especialmente a Piaget y Vigotsky es la
necesidad de mirar el funcionamiento cognitivo de
manera evolutiva, de tal forma que resulta
esencial considerar la génesis de los procesos
mentales, ya que dicha génesis supone en sí
misma una explicación necesaria y suficiente.
El
enfoque que realiza la analogía entre la
mente y el ordenador, adopta las operaciones
que realiza el computador como metáfora del
funcionamiento cognitivo humano.
De otro lado
está la ciencia cognitiva, que estudia estos
mismos procesos, pero su énfasis está en el
análisis de todos los sistemas inteligentes,
sean estos naturales o artificiales. Sin embargo
no asimila la mente humana al computador, sino
que parte de la necesidad de encontrar un sistema
formal de tipo computacional que pueda asemejarse
lo más posible a la manera como opera la mente
humana.
Es en este
sentido que dos de sus principales exponentes,
Norman y Simon (1986)(4) la definen como la
ciencia que busca comprender los sistemas
inteligentes y la naturaleza de la inteligencia.
La inteligencia para estos autores es la mente
construida por cualquier clase de material
modelable, en este sentido los sistemas
inteligentes se caracterizan por su maleabilidad
y capacidad adaptativa.
Por lo tanto, el
eje central de la ciencia cognitiva es el
procesamiento de la información, ya sea en un
ordenador o en un ser humano, por ello su objeto
no es comprender la mente humana sino los
sistemas inteligentes.
Antecedentes
y desarrollos
El estudio de
los procesos cognitivos se inicia en forma
sistemática en 1956, fecha en la cual se
publicaron tres artículos que tendrían un
fuerte impacto en el desarrollo teórico
posterior: «Un estudio sobre la mente» de
Brunner, Goodenow y Austin, «Estructuras
Sintácticas» de Chomsky y «El Mágico número
siete, más-menos dos» de Miller.
Estas obras
aparecen en un momento donde imperaba la
psicología conductista, que había dejado al
margen de sus intereses fundamentales a los
procesos cognitivos. En la medida en que el
conductismo fue dando apertura a sus posturas, su
crisis se fue ha ciendo más obvia. Surge de esta
manera la necesidad de dar un nuevo rumbo a la
psicología, en lo que Gadner considera la
«revolución cognitiva» (5), ésta empieza por retomar
algunos procesos que habían estado al margen de
las investigaciones conductuales, como: memoria,
atención y razonamiento. Tomando en todo caso
aportes de otros disciplinas para la explicación
de dichos procesos.
Es así como la
interdisciplinariedad se encuentra en el origen
de la psicología y la ciencia cognitiva. Esta
situación es particularmente relevante para esta
última, que se ha conformado por el aporte de la
lingüística, la informática, la ingeniería,
la neurociencia, la antropología y la
psicología cognitiva.
Específicamente
los antecedentes más recientes, de la ciencia
cognitiva se ubican en 1958 con el artículo
publicado por Newell, Simon y Shaw
"elementos de una teoría humana para la
solución de problemas"(6), donde se trabaja la solución de
problemas utilizando la analogía con los
computadores digitales. El programa del ordenador
podía especificar, de manera detallada y precisa
las operaciones internas que el computador
desarrollaba para llegar a determinada solución,
de tal manera que acentuó en los investigadores
el interés por las actividades cognitivas,
pensando que al estudiar la mente humana se
podrían crear ordenadores que se parecieran cada
vez más o incluso llegasen a superar su
funcionamiento. Nace de esta manera una ciencia
que articula la psicología con la ingeniería, y
específicamente con uno de sus productos: el
computador.
Esta
articulación plantea cómo el computador está
constituido por un seudo sistema sensorial que
recibe información proveniente del medio, una
red central para el aprendizaje y almacenamiento,
y mecanismos ejecutivos de toma de decisiones,
algún dispositivo para enviar la respuesta hasta
un sistema motor y un medio para proporcio nar la
retroalimentación al sistema sensorial, según
sean las respuesta motoras resultantes.
De la misma
manera que en los seres humanos existe un sistema
receptor que capta los estímulos ambientales,
una red de fibras y nervios que llevan la
información hacia un centro de procesamiento
central que es el cerebro, unas neuronas motoras
que emiten mensajes desde el cerebro hasta los
centros efectores y una retroalimentación de
acuerdo a la respuesta producida.
Desde esta
perspectiva los estímulos reciben el nombre
genérico de información, ésta es leída por el
computador que genera una salida indicando el
resultado en la pantalla. Entre los procesos de
entrada y salida el computador ejecuta una serie
de instrucciones para manipular la información.
Estas pueden consistir en transformar los datos,
realizar cálculos, utilizar los resultados para
buscar algo almacenado previamente en la memoria,
evaluar lo encontrado, tomar decisiones.
Este proceso
explica cómo el sistema se encuentra integrado
por cuatro componentes fundamentales: entrada,
procesamiento, almacenamiento y salida, es así
como entre los estímulos y la conducta
observada, suceden muchos procesos internos a los
cuales se les denomina procesos cognitivos y la
secuencia de estos procesos constituye el
procesamiento de la información.
Es así como el
computador se ha convertido en un instrumento
indispensable para construir modelos formales muy
sofisticados, en particular en lo concerniente al
tipo de información que puede recibir y asimilar
un sujeto, al control de variables significativas
como el tiempo de exhibición y cantidad de
eventos presentados, registros precisos de
respuestas, formación de conceptos y categorías
y solución de problemas. En un proceso de
constante realimentación entre los hallazgos de
la psicología cognitiva y la ciencia cognitiva.
Para la
psicología cognitiva de la versión fuerte, que
tiene idénticos orígenes, su interés central
está en comprender el funcionamiento de los
ordenadores para desde allí, comprender y
explicar los procesos cognitivos de los seres
humanos, por ello los puntos de mayor interés en
cuanto al uso del computador están en la
simulación y la inteligencia artificial.
Al hablar de
simulación se hace referencia al hecho de
utilizar el computador para crear modelos
explicativos de una teoría psicológica, con el
propósito de hacer predicciones acerca del
comportamiento humano. Cuando se crea el modelo,
la conducta predicha puede compararse con la
ejecución real obtenida en un experimento
determinado. Aunque la simulación no significa
la identidad entre el modelo y la realidad, el
modelo de simulación es una representación
funcional de algunos parámetros de la realidad.
Por ello en campos como el de la memoria humana,
sólo refleja algunos parámetros funcionales de
la misma. Las propiedades esenciales de la mente
humana no se incorporan al modelo (por ejemplo el
carácter consciente de la misma)(7).
En general
utilizar la simulación implica enfatizar en los
procesos, y hacer un menor énfasis en las
relaciones entre las condiciones experimentales y
los resultados.
De hecho el uso
de los simuladores ha producido teorías muy
desarrolladas en la solución de problemas y
aprendizaje memorístico, entre otros, así como
ha generado modelos de ejecución en tareas como
el aprendizaje de conceptos y algunas
aproximaciones a la memoria semántica.
Los antecedentes
de la llamada línea blanda se encuentran en las
investigaciones de Piaget y Vigotsky,
desarrolladas desde la década de los veinte y
que sin duda se constituyen en verdaderos
precursores de la psicología cognitiva, toda vez
que realizaron grandes contribuciones a la
comprensión de la mente humana.
Piaget enfatizó
sus investigaciones en el desarrollo de la
inteligencia presuponiendo elaboraciones por
parte del sujeto, que se construyen en las
interacciones con el objeto.
Para este autor,
el niño al enfrentarse con la realidad física o
social no la adopta tal cual, sino que la
transforma y asimila a su estructura de
conocimiento. La mente humana no copia la
realidad sino que construye estructuras de
conocimiento tomando los datos de mundo exterior,
interpretándolo, transformándolo y
organizándolo (8).
Para explicar
este proceso propone los mecanismos psicológicos
de asimilación y acomodación, y la
equilibración como el factor que regula y
coordina el proceso de construcción del
conocimiento. Esto implica una permanente
actividad del sistema cognitivo, es así, como la
mente humana está siempre construyendo y
reinterpretando el medio, para hacerlo encajar
con su propio marco de referencia intelectual (9).
"El
modelo de asimilación-acomodación,
proporciona una concepción global valiosa de
cómo puede interactuar el sistema cognitivo
humano con su medio ambiente exterior. Sin
embargo resulta también un medio muy útil
para comprender el desarrollo cognitivo del
niño, gracias a la maduración y la
experiencia. El modelo es adecuado para
describir la forma en que puede desarrollarse
progresivamente la inteligencia, cambiando su
estructura y contenido por medio de repetidas
interacciones con el entorno» Flavel(p. 18)
(10).
El
desarrollo cognitivo puede comprenderse como
la adquisición sucesiva de estructuras
lógicas cada vez más complejas.
Desde esta
perspectiva el desequilibrio-equilibrio de las
formas de conocimiento disponible por el sujeto,
en su confrontación con la realidad, se
convierten en el motor de construcción y
desarrollo del conocimiento.
Son estos
procesos de adaptación, conjuntamente con los de
organización, los que explican los procesos
internos y externos del desarrollo cognitivo.
En definitiva el
desarrollo cognitivo puede comprenderse como la
adquisición sucesiva de estructuras lógicas
cada vez más complejas, que subyacen a las
distintas tareas y situaciones que el sujeto es
capaz de ir resolviendo a medida que avanza su
desarrollo. Para ello propone diferentes
estadios.
Para que este
proceso se dé, el medio social es necesario,
pues en la interacción con los demás el sujeto
también aprende, pero de ningún modo
determinante, pues lo que cambia son las
estructuras pero no el mecanismo básico de
adquisición del conocimiento.
Si la teoría
Piagetiana pretendió dar cuenta de cómo llegan
los sujetos a conocer, para Vigotsky lo
importante era dar cuenta del origen y desarrollo
de la funciones psicológicas superiores.
Desde la
interpretación Vigotskyana estas funciones se
adquieren a través de la participación del
individuo como ser social, es decir, sin
actividad social, no se entiende el desarrollo
psicológico. Los seres humanos desde su
nacimiento son herederos de toda la evolución
filogenética, pero el producto final de su
desarrollo estará en función de las
características del contexto en el que vivan.
Es por ello que
la actividad individual tiene lugar a la hora de
internalizar los procesos socialmente mediados.
Se entiende la internalización como "la
reconstrucción interna de una operación
externa" (11).
Es así como los
procesos de desarrollo interpsicológicos quedan
transformados en procesos intrapsicológicos.
Pasando de lo social a lo individual. Por ello
todas las funciones psicológicas superiores se
originan como relaciones entre seres humanos.
Esta
explicación se ve complementada con lo que los
sujetos viven en los entornos, que Carretero
(1996:195) denomina microsociales, es decir, la
escuela, la familia, las relaciones entre pares.
Para ello
Vigotsky desarrolló uno de los conceptos
centrales de su teoría: la Zona de Desarrollo
Próximo, definida como:
"la
distancia entre el nivel real de desarrollo,
determinado por la capacidad de resolver
independientemente un problema y el nivel de
desarrollo potencial, determinado a través
de la resolución de un problema bajo la
guía de un adulto o en colaboración con
otro compañero más capaz" (Vigotsky,
1989: 133)
En ella se
definen las funciones que aun no han madurado
pero están a punto de hacerlo, en este sentido
el proceso se inicia en fases muy tempranas sin
que los adulto o pares más capaces, tengan
conciencia de su rol de enseñantes. Estos son
los que proporcionan las pautas al sujeto, que le
permiten la integración en un determinado
espacio socio-cultural.
Son precisamente
estos procesos los que explican el desarrollo
cognitivo del sujeto, aunque el autor no
abordará el término como tal
"...el
rasgo esencial de nuestra hipótesis es la
noción de que los procesos evolutivos no
coinciden con los procesos de aprendizaje.
Por el contrario, el proceso evolutivo va a
remolque del proceso de aprendizaje, es
decir, el aprendizaje despierta una serie de
desarrollos evolutivos internos capaces de
operar sólo cuando el niño está en
interacción con las personas de su entorno y
en cooperación con algún semejante».
(Vigotsky. 1989:127)
El desarrollo se
evidencia en saltos cualitativamente
diferenciados, donde la zona de desarrollo
próximo ha pasado a convertirse en zona de
desarrollo real, pero se pasa a otra zona de
desarrollo próximo, este proceso es posibilitado
por el aprendizaje:
"el
aprendizaje organizado se convierte en
desarrollo mental y pone en marcha una serie
de procesos evolutivos que no podrían darse
nunca al margen del aprendizaje. Así pues,
el aprendizaje es un aspecto universal y
necesario del proceso de desarrollo
culturalmente organizado y específicamente
humano de las funciones psicológicas".
(Vigotsky, 1989:133).
Piaget y
Vigotsky abordaron el desarrollo cognitivo, como
un proceso evolutivo, pero para el último su
razón de ser estaba en lo cultural,
específicamente en construcciones sociales como
el lenguaje, el juego y el trabajo.
Ambos han tenido
un fuerte impacto en la psicología cognitiva,
generando posturas diversas respecto a lo que son
los procesos de desarrollo y aprendizaje.
En definitiva
ambas teorías poseen no sólo un amplio poder
explicativo para dar cuenta del desarrollo
cognitivo, sino también gran coherencia interna,
lo que favorece su ampliación y aplicación a
nuevos fenómenos cognitivos, sin embargo
investigaciones posteriores han debatido los
puntos débiles, especialmente de la postura
Piagetiana, dando lugar a nuevos avances
teóricos(12) gran parte de ellos se
encuentran en el procesamiento de la
información.
Cognición
y educación
Podría parecer
obvio que el objeto de la psicología no es la
educación, sin embargo durante algún tiempo la
educación y las teorías pedagógicas sentaban
sus bases en los avances de la psicología.
Actualmente no deja de reconocerse que la
psicología es una ciencia que aporta a la
pedagogía, sin perder cada una su identidad.
Es por ello que
los aportes de la psicología cognitiva no pueden
dejarse de lado, en el proceso educativo.
Cuestiones acerca de: cómo aprende el
estudiante?, cómo llega a memorizar una
información y no otra?, cómo avanza de estados
de menor elaboración conceptual o otros de mayor
elaboración?, cómo interpreta los contenidos
escolares, los apropia, modifica o construye,
según el caso?. Los supuestos teóricos que dan
respuesta a estos cuestionamientos deben
necesariamente ser retomados por la educación,
para desde allí, redimensionarlos en el contexto
escolar.
De hecho las
investigaciones en psicología han profundizado
en dichas cuestiones, como es de esperarse, desde
diversos enfoques, ello ha dado lugar también a
diversas maneras pensar en el estudiante y en las
maneras de enseñar. Algunas de ellas dan por
sentado que no es suficiente la presentación de
la información a un alumno, para que éste la
aprenda, sino que es necesario partir de lo que
él sabe al respecto (ideas previas) (13), para que construya desde allí,
nuevos saberes. Otras parten del supuesto de que
el medio cultural y las interacciones con los
padres y los adultos son factores esenciales para
que el estudiante aprenda. Otras perspectivas
consideran que el verdadero aprendizaje es un
problema de recuperación de información de la
memoria a largo plazo, para garantizar
posteriores procesos de comprensión.
De la claridad
conceptual que el educador tenga al respecto,
dependerá también lo que haga para desarrollar
la competencias cognitivas en los estudiantes. La
reforma educativa y los diferentes documentos
publicados por el ministerio los convocan a
evaluar de manera concreta los logros cognitivos (14) de los estudiantes, sin
embargo queda el interrogante acerca de las
representa ciones que tienen los educadores sobre
cognición, desarrollo cognitivo y la manera de
evaluar dicha dimensión, desde su práctica
profesional.
NOTAS
(1) CARRETERO,
Mario (1996), Introducción a la
Psicología Cognitiva. Editorial
Aique. Argentina. p. 78.
(2) VILA,
Ignasi. (1996). Construcción del
conocimiento. En: La construcción de
conocimientos. Universidad del País Vasco.
Bilbao.
(3) LACHMAN y
Butterfield, citados por Pozo, J. I (1996) En: Teorías
cognitivas y del aprendizaje. Ediciones
Morata. Madrid.
(4) NORMAN, D.A
(1986). Perspectivas de la ciencia cognitiva.
Paidós. Barcelona.
(5) GADNER, H.
(1987). La nueva ciencia de la mente: historia
de la revolución cognitiva. Paidós.
Barcelona.
(6) Citados por
Puente Anibal y colaboradores (1995) en: Psicologia
cognoscitiva. Desarrollo y Perspectivas.
McGraw Hill. Caracas. P.11
(7) DE VEGA,
Manuel (1984). Introducción a la psicología
cognitiva. Alianza Editores. Madrid.
(8) FLAVELL
(1993) Desarrollo cognitivo. Editorial
Visor. Madrid.
(9) Idem.
(10) Idem
(11) VIGOTSKY
(1989) El desarrollo de los procesos
psicológicos superiores. Editorial
Crítica. Barcelona. P. 94.
(12) CASE,
Robie. (1989). El Desarrollo intelectual. Del
nacimiento a la Edad Madura. Ediciones
Paidós.
(13) AUSUBEL,
NOVAK Y HANESIAN. (1983). Psicología
Educativa. Un punto de vista cognoscitivo.
Editorial Trillas. México.
(14) MINISTERIO
DE EDUCACIÓN (1997). Factores asociados al
logro cognitivo de estudiantes. Santafé de
Bogotá.
BIBLIOGRAFIA
FLORES, Rafael.
(1999). Evaluación Pedagógica y cognición.
Editorial McGraw Hill. Santafé de Bogotá.
GALLEGO,
Romulo.(1999). Competencias cognoscitivas.
Un enfoque epistemológico, pedagógico y
didáctico. Cooperativa Editorial Magisterio.
Santafé de Bogotá.
PIAGET, Jean.
(1975). El mecanismo del Desarrollo Mental.
Editora Nacional. Madrid.
RIVIERE, Angel
(1988). La psicología de Vigotski. Editorial
Visor. Madrid.
WERTSCH, James.
(1988). Vygotsky y la Formación Social de la
Mente. Ediciones Paidós. Barcelona.
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