Dictadura y
exilio, marcas semióticas (1) en
Tiempo de cosecha de
Mempo GiardinelliWilliam Marín Osorio
Mempo Giardinelli
conoce cómo desvanecer la amargura,
quizás el destierro le ha enseñado
a soportar eso y aún más; tal vez
el arte, el gran artista que hay en
él, le hace transformar las cosas
adoloridas en una literatura
hondamente creadora de optimista
resignación.
Juan
Rulfo
Mempo
Giardinelli se destaca como uno de los mayores
representantes de la narrativa del
Posboom.(2) Su escritura
problematiza las relaciones entre la
infraestructura textual y la dinámica de la
sociedad y la historia. El texto que presentamos
al lector, analiza desde una perspectiva microsemiótica
la condición marginal del hombre en el contexto
de la dictadura militar argentina, situación
sociopolítica que revela, a través de marcas
discursivas específicas, el rostro del pueblo
latinoamericano.
Mempo
Giardinelli recoge en su poética la influencia
de la literatura norteamericana, fundamentalmente
Hammett y Caldwell(3) cuyas escrituras(4) representan lo que se ha
dado en denominar el género negro(5): un fenómeno de la literatura
occidental cuyos ejes temáticos son el crimen,
el abuso de poder, la muerte, la violencia, la
lógica de las peripecias de la persecución.
Estos autores expresan una tradición literaria
aún más vasta, recogiendo poéticas tan
disímiles entre sí que van desde la visión
del mundo de Joyce, Poe a Rulfo.
El proyecto
estético de Giardinelli abarca tanto la
novela como el cuento, incluyendo sus ensayos
críticos.
Sus obras
fueron prohibidas durante la dictadura por su
carácter subversivo(6): La
revolución en bicicleta (novela, 1980), El
cielo con las manos (novela, 1982), Vidas
ejemplares(7) (cuentos, 1982),
¿Por qué prohibieron el circo(8)?
(novela, 1983), Luna caliente (novela, 1983).
Santo Oficio de la memoria(9)
(novela, 1991)
Giardinelli
nació en Resistencia, capital de la
provincia del Chaco, Argentina, en 1947.
Vivió en México entre 1976 y 1985. Después del
retorno de la democracia Argentina, Giardinelli
regresa de su exilio en México para inaugurar
una escritura transgresora, en busca de
nuevas formas de expresión que le permiten
cuestionar a la sociedad de su tiempo. Su escritura
es la respuesta a la represión intelectual de la
dictadura militar.
La influencia de
Joyce ha sido decisiva en la literatura moderna
norteamericana. A este respecto, señala
Hemingway, que desde Joyce todo está permitido
en la literatura, fundamentalmente, porque con
él se abrieron las puertas a la libertad de la escritura
frente a la aventura del ser. El aporte de
Caldwell a esta nueva forma de ver el mundo, ha
sido más la descripción de los hechos, la
experiencia vital, que la misma descripción de
los personajes. Caldwell recoge una tradición
que mueve a los escritores a plantearse la
tragedia del aquí, la inquietud por la
existencia, la metafísica del ser que en
palabras de Sábato es la conciencia de la
finitud humana. Faulkner y Hemingway, por
ejemplo, se preocupan por la razón profunda del
mundo y de los seres que lo habitan; Caldwell
sigue esta línea de honda tensión en su escritura.
El mundo
ficcional de Erskine Caldwell, es el mundo de la
vida privada de los seres, seres provistos de
humanidad, no de individuos debidamente numerados
y clasificados por la corriente implacable de la
civilización. Sus personajes constantemente
proclaman la condición única y libre de su ser.
El anonimato de su vida privada es develada por
alguien que sabe de su existencia. Una especie de
narrador extradiegético, omnisciente (estrategia
discursiva(10) del sujeto de la enunciación,
la imagen del hombre representada textualmente)
que asume el destino de los seres de ficción que
referencia en su discurso como seres críticos,
irrestrictos frente a un sistema que los subyuga,
los deshumaniza. Su voz se levanta, no sólo para
condenar el sistema, sino para proclamar su ser. El
sujeto de la enunciación les restituye la
palabra viva.
El protagonista
en la poética de Caldwell es, como habíamos
dicho anteriormente, el mundo pequeño y sencillo
de la vida privada, las vicisitudes de todos los
días que tocan indefectiblemente al lector,
quien, en términos de Eco, tiene la
responsabilidad de cooperar en la interpretación
textual, llenando los espacios en blanco dejados
por la escritura. El lector, destinatario
del mensaje de la voz ideológica del sujeto
de la enunciación, se postula como un ser
crítico frente a su tiempo.
Giardinelli
recogió esta influencia en el arte escritural
del cuento Tiempo de cosecha:
A Erskine
Caldwell, a cuya influencia no pude
sustraerme, quizá porque su tierra y mi
tierra están emparentadas por los infinitos
e insondables misterios de esta América (11).
Tiempo de
Cosecha revela el drama del perseguido,
que en términos de García Márquez, recuerda
también el drama del perseguidor, drama
que expresa la dinámica de la violencia
institucional, oficializada desde el estado. Esa
violencia física y simbólica que como afirma
Althusser, se instrumentaliza a través de la
acción de los diversos Aparatos Ideológicos
del Estado. En su cuento se recrea el espacio
ideológico de la opresión de las dictaduras de
su país:
Ahora
nuestros dictadores no son exóticos ni
excéntricos; no son violentos irracionales,
arbitrarios y hasta simpáticos. Los
dictadores de nuestra generación son
asesinos fríos y sofisticados, son
inteligentes y tienen ideología, son
educados y saben hablar en público; y están
más interesados en una victoria ideológica
sobre la libertad, que en amasar fortunas
personales y andar detrás de las mulatas
(aunque también les gustan las
mulatas y también son corruptos).(12)
El lugar de la
acción de los cuentos y novelas de Caldwell, es
el sur de los Estados Unidos, ese sur que
recreara magistralmente ese otro escritor
latinoamericano - expresión de García Márquez
- William Faulkner, pues el marco de su narrativa
se comunica con la visión del mundo de
nuestros escritores latinoamericanos. En Tiempo
de cosecha el espacio dialógico está
expresado en la zona de Quitilipi, las chacras,
las plantaciones de algodón de la pampa (la
Pampa del Indio), el Chaco:
...no
había mejor tiempo que el tiempo de cosecha,
cuando el Chaco parecía vestirse de blanco y
todo el mundo se lanzaba a la recolección
del algodón. Cada vez se plantaba menos, en
las chacras todos se quejaban del gobierno...
y, naturalmente, había menos tierra
cultivada, menos que recolectar, menos
trabajo, menos dinero (13) .
Ese sur de los
Estados Unidos, donde la vida transcurre al
margen del progreso y de la lógica de la
civilización, de su racionalidad, al margen de
la confusión que propone la pseudo-
organización de la civilización, estimula una escritura
que refleja una lógica diferente: los actos
humanos se rigen por una lógica no convencional.
Una escritura que produce en el lector una
especie de catarsis ante el absurdo que presiona
su vida. La dimensión crítica del texto Tiempo
de cosecha se revela en el sentido del
rechazo que siente el lector ante la
circunstancia de perseguido y desamparo
total de Juan Gómez, quien inminentemente va a
ser devorado por los perros:
Los
ladridos volvieron a sacudirlo,
aterradoramente cercanos, pero ya no tenía
fuerzas para seguir huyendo... Juan Gómez se
pasó una mano por el pelo, a la vez que
dejaba escapar un sollozo entrecortado.
Cerró los ojos y se recostó contra el
árbol, mientras se preguntaba cómo había
llegado a esa situación, tan luego en Tiempo
de cosecha, cuando todo en el Chaco era
mejor. Pero un segundo después, cuando vio
aparecer a los perros que se abalanzaron
sobre él, advirtió que jamás llegaría a
saberlo.(14)
En Caldwell, la
crítica a la normalidad anormal se encarna en la
figura del rechazo racista que conduce a la
muerte y el desmembramiento de un negro en el
cuento Tarde de sábado o en El pueblo
contra Abe Lathan, negro, donde se expresa la
injusticia de la expulsión de las plantaciones
de un negro que ha trabajado allí durante
cincuenta años.
Empezó
a correr, seguro de que lo perseguirían.
En algún momento miró hacia atrás y
pudo comprobarlo: el moreno y dos de los
paisanos lo seguían a un centenar de
metros; uno empuñaba una escopeta. Juan
Gómez se apartó instintivamente del
camino y se internó en el monte,
apretando la botella de caña contra su
pecho. Desesperado, golpeó el pico
contra un algarrobo y se lo llevó a la
boca; tragó el licor con vehemencia, sin
importarle que el vidrio roto le
lastimara los labios(15).
El
objetivo es pues claro tanto en Giardinelli
como en Caldwell, provocar un acto de
purificación en el lector, un acto semejante
al método socrático del arte de la
mayéutica, provocar asombro, iluminar las
zonas del no consciente, para experimentar
una sensación ante el vértigo de la
realidad que postulan sus textos.
No le interesan
como a Faulkner las razones extrañas que motivan
los actos de los seres que crea; el relato
obedece a su propia "lógica", a su
propia "objetividad", en un mundo donde
la racionalidad asume el control de la vida. No
hay razones lógicas para que un personaje muera
o desaparezca del relato.
El problema del
racismo que se ve reflejado en los cuentos y en
algunas novelas de Caldwell, como en "un
lugar llamado Estherville" y "un
muchacho de Georgia", el drama del perseguido
y del perseguidor, expresa la desigualdad
de las relaciones entre el blanco y el negro:
Caldwell
nos deja una impresión precisa, emocionante
y trágica de lo que ha sido el sur de los
Estados Unidos, aun en los principios de
siglo, es decir , después de la abolición
de la esclavitud.(16)
Giardinelli, en
la poética de Tiempo de cosecha,
universaliza el drama perseguido - perseguidor,
permitiéndole al lector asumir el papel de
crítico para despertar su conciencia ante el
relato.
El objetivo es
pues claro tanto en Giardinelli como en Caldwell,
provocar un acto de purificación en el lector,
un acto semejante al método socrático del arte
de la mayéutica, provocar asombro, iluminar
las zonas del no consciente, para experimentar
una sensación ante el vértigo de la realidad
que postulan sus textos. En Giardinelli como en
Caldwell, hay una interpretación natural del
hombre a través del acto de lectura, para
permitir de ese modo sencillo y natural acceder a
un conocimiento de la realidad no explorado
antes.
Su posición ante
el acto de la escritura es la posición
del intelectual comprometido con su tiempo, con
los pequeños y definitorios problemas del hombre
en su privacidad. Se focalizan de este modo sus
problemáticas simples, sin demasiados visos,
problemáticas que se pierden en el vértigo del
progreso, de la civilización tecnocrática, de
la razón, del principio de realidad(17) que reprime la libertad
sexual.
Nos dice Antonio
Hernáez que:
Después
de tantos millones de muertes originadas por
las guerras, por las bombas, por las
catástrofes, por las diferencias de razas -
el hombre llega a insensibilizarse ante el
fenómeno más transcendente que le haya sido
dado después de la vida. Si esos millones de
muertes no logran conmoverle, ¿cómo va a
hacerlo el simple relato de la muerte de un
negro que, además, puede ser inventado?
Sabiéndolo, es por lo que Caldwell pasa del
humor a la ironía y después a la crueldad(17).
El perseguidor
busca restablecer el orden tradicional, volver a
la conservación de lo instituido, siguiendo el
esquema del ciclo mítico que impide el progreso
humanitario (Marcuse). La crítica de Giardinelli
es, en el marco del comportamiento ético del
héroe, a los antivalores que impone el mundo
degradado de la dictadura, monolítica,
atemporal, símbolo de la "legitimidad"
del sistema que se constituye de una vez y para
siempre. Octavio Paz señala, refiriéndose al
tiempo mítico instalado en las sociedades
primitivas, que:
La
vida social no es histórica, sino
ritual; no está hecha de cambios
sucesivos, sino que consiste en la
repetición rítmica del pasado
intemporal (19).
El perseguidor
será quien representa la
"Legitimidad" de la ley, una
alegoría que en términos freudianos será
la presión de la cultura (el super-yo
vigilante, controlador) sobre el perseguido
("Criminal", el ello que se rebela
ante el control ejercido por la
"Legitimidad del sistema").
Tiempo de
cosecha postula semióticamente este
carácter que se funde en el tiempo del perseguidor
que busca restituirse en la eliminación de
la alteridad (20) .
Con Dashiell
Hammett, se configura el héroe "duro"
traducido como "duro de pelar" o
"duro de roer", que en el
contexto de Tiempo de cosecha, es el
héroe anónimo que finalmente sucumbe a la
opresión de la persecución de un sistema
ilegítimo.
Los personajes
de Dashiell Hammett al igual que los de
Giardinelli: "no son víctimas ciegas e
impotentes de un destino oscuro y sangriento.
Tienen la oportunidad de escoger entre el honor y
la degradación, aun cuando esa elección implica
sufrimiento y sacrificio" (21).
Los relatos de
Hammett como de Giardinelli apuntan al
develamiento de una sociedad cuyos antivalores
respeta irrestrictamente, y sobre los cuales ha
construido sus principios rectores; crítica que
se adelanta desde la perspectiva tanto del
cazador como de la presa, dos visiones del
mundo que se implican mutuamente y que
constituyen los perfiles de una misma
personalidad. Señala Diane Johnson que:
Su
resolución, (del crimen) por lo menos en el
relato, significa la reinserción social de
la personalidad, la represión de los
impulsos incontrolados, de manera que la
sociedad pueda de nuevo funcionar normalmente
(22).
El perseguidor
será quien representa la
"Legitimidad" de la ley, una alegoría
que en términos freudianos será la presión de
la cultura (el super-yo vigilante, controlador)
sobre el perseguido ("Criminal",
el ello que se rebela ante el control ejercido
por la "Legitimidad del sistema").
Giardinelli está escribiendo en el exilio, en
los momentos más difíciles de la dictadura
Argentina:
El
exilio, la transterración, es una pérdida y
una ganancia. Todo es doble, condenadamente
doble. A uno lo han sacado de su ámbito, se
ha desarraigado, y la primera reacción que
surge es la automarginación. Se vive en la
exclusión, en la añoranza, en la nostalgia
y en la angustia... (23).
Dictadura que se
"legitima" en el poder sin el
respaldo de la democracia. Es esa legitimidad la
que se cuestiona en el texto y en el conjunto de
su obra. El crimen, en este contexto, es la
representación simbólica de las pulsiones de
codicia y ambición, generados culturalmente .
¿Quién comete
"el crimen" -razón última, de la estrategia
textual en el contexto de las relaciones
semióticas de la obra?. Es una circunstancia que
el sujeto de la enunciación revela al
final. Octavio paz señala que:
El pasado
es un arquetipo y el presente debe ajustarse
a ese modelo, inmutable; además, ese pasado
está presente siempre, ya que regresa en el
rito y en la fiesta (24).
En Tiempo de
cosecha, el rito de la persecución recuerda La
Noche boca arriba de Cortázar, es la
transgresión del tiempo circular que representa
la ausencia de progreso en la obra (Marcuse): El
rito de sangre con la cacería de perros
carniceros.
Para Octavio Paz
Así,
tanto por ser modelo continuamente imitado
cuanto porque el rito periódicamente lo
actualiza, el pasado defiende a la sociedad
del cambio... es asimismo la negación del
tiempo: disuelve las contradicciones entre lo
que pasó ayer y lo que pasa ahora (25).
La dictadura es
la anulación del tiempo histórico, necesidad de
anular el cambio y, fundamentalmente, la
diferencia que lo produce, la contradicción.
Manifestándose en la autoridad como abuso y
amenaza de la integridad del poder. El conflicto
con la autoridad aparece en Tiempo de cosecha
como expresión de la justicia corroída, especie
de crimen moral colectivo .
NOTAS
(1) El
análisis de las formas artísticas verbales -las
huellas que la sociedad y la historia han dejado
en la escritura- desde la perspectiva
semiológica o semiótica literaria, se ocupa
fundamentalmente, de la circulación y
producción del sentido en la infraestructura
textual: los diversos efectos de sentido que
conducen a establecer, en la discursividad,
una radiografía de carácter socio-ideológico
que en términos de Bajtin constituye una
evaluación ética del mundo. Hélène Pouliquen
señala al respecto que la forma novelesca,
por lo tanto, es fruto de una acción ideológica
(empleamos el adjetivo en el sentido muy amplio
equivalente a semiótico socio
-semiótico- que Bajtin le da en su obra de 1929,
Marxismo y Filosofía del Lenguaje) . Es fruto de
una axiología, de una valoración del mundo
hostil a la seriedad monológica de la cultura
oficial (
)" POULIQUEN, Hélène. La
literatura y la ideología:estudios sobre la
estética verbal (Introducción a la
sociocrítica).Universidad
Nacional de Colombia, Bogotá, 1992, p.20,21.
(2)
Giardinelli, comenta Juan Manuel Marcos, "es
uno de los representantes más sobresalientes de
un nuevo movimiento literario que está surgiendo
en contra de la tradición del "boom".
Borges, Carpentier o García Márquez habían
tratado de expresar el conflicto entre realidad y
fantasía en América Latina mediante una trama
rica y elaborada, una prosa poética y barroca.
Esta actitud narcisista fue central y dominante
en las obras relacionadas con el
"boom". Los autores del
"post-boom", por llamarlo así, tales
como Giardinelli, el uruguayo Saúl Ibargoyen, el
mexicano Eraclio Zepeda o el chileno Antonio
Skármeta, a pesar de sus diversos orígenes
generacionales, han elegido otros estilos. Ellos
convergen en su intento de restaurar la voz de la
oralidad, las leyendas y hasta los chistes
populares, la creatividad del habla coloquial y
el arte de los relatos espontáneos."
MARCOS, Juan Manuel. De García
Márquez al postboom. Orígenes,
Bogotá, 1986, p.92. (El énfasis es mío).
(3) En la llave
de cristal y Cosecha roja, de Dashiell
Hammett, la discursividad pone de relieve
el tema del crimen como transgresión de la
autoridad que termina siendo falible. Cosecha
Roja, señala Diane Jonson, "puede
considerarse como una acusación a la sociedad
capitalista (...) Se trata de mostrar la
corrupción y observar al protagonista en su
intento de llevar a cabo pequeñas reformas
temporales por el mero empeño de hacerlo, sin
muchas esperanzas de conseguirlo, y siguiendo, en
esta tarea, las normas que él mismo se marca y
que no corresponden a las de la sociedad".
JHONSON, Diane.Dashiell Hammett. Biografía.
Seix Barral, Barcelona, 1985, p.16.
(4) Emplearemos
el concepto de escritura de Roland Barthes
para quien "la escritura es precisamente
ese compromiso entre una libertad y un recuerdo,
es esa libertad recordante que solo es libertad
en el gesto de elección (
)"
BARTHES, Roland. El grado cero de la
escritura. Siglo XXI, Buenos
Aires, 1993, p.24. (El énfasis es mío). Mempo
Giardinelli ha hecho su elección de una escritura
transgresora que evalúa la situación
sociopolítica de su tiempo.
(5) Bogomil
Rainov (1978), refiriéndose a la novela negra
como expresión del drama humano en la
compleja dinámica social, señala que "La
novela de crimen,como cualquiera otra novela,
tiene como misión investigar
precisamente"las penumbras del alma",
darnos no una "falsa", sino una
verdadera psicología, penetrar en los dramas
humanos y, a través de esos dramas, descubrir
realmente unas u otras contradicciones esenciales
de la compleja realidad social (...) Por lo tanto,
podemos definir como novela de crimen sólo
aquélla producción en la cual el delito no es
tratado como un episodio o una motivación, sino
como tema básico, del cual se derivan o con el
cual están relacionados, en uno u otro grado,
todas las acciones, dramas y conflictos humanos."(34-37)(El
énfasis es mío). Para una mayor aproximación
teórica al tema remito al lector a RAINOV,
Bogomil. La novela negra. Arte y literatura,
La Habana, 1978.
(6) DAHL
BUCHANAN, Rhonda. El género negro como
radiografía de una sociedad en Luna caliente de Mempo
Giardinelli. En: Narrativa hispanoamericana
contemporánea: entre la
vanguardia y el posboom. Madrid: Pliegos,
1996, p.155,156.
(7) Colección
de catorce cuentos, en donde se evidencia la
influencia de Hemingway. El cuento Tiempo de
cosecha que comentamos en este artículo hace
parte de esa irónica referencia a las Vidas
ejemplares, cuyo proyecto estético es
una exploración de los conflictos humanos.
(8) Novela que
ya había tenido una versión en 1976 pero que no
llegó a publicarse debido a la censura militar.
(9) Ganadora en
1993 del Premio Internacional de Novela Rómulo
Gallegos.
(10) Señala Eco
que "un texto es un producto cuya suerte
interpretativa debe formar parte de su propio
mecanismo generativo: generar un texto significa
aplicar una estrategia que incluye las
previsiones de los movimientos del otro; como
ocurre, por lo demás, en toda estrategia(...).
El texto propone una serie de estrategias
discursivas para su interpretación; una de
estas estrategias es el narrador que
revela la complejidad de un mundo ficcional. Pero
el lector debe asumir un papel activo, dinámico,
como estrategia de cooperación intratextual,
es así una exigencia intelectual para
interpretar efectivamente la dinámica
discursiva. Para un mayor conocimiento del tema
ver: ECO, Umberto. Lector in fábula. La
cooperación interpretativa en el texto
narrativo. Lumen, Barcelona, 1987.
(11)
GIARDINELLI, Mempo. Vidas ejemplares. Hanover:
Ediciones del norte, 1982, p.13.
(12)
GIARDINELLI, Mempo.Dictaduras y el artista en
el exilio. En: Discurso literario.
Oklahoma, vol.3, Nº1, (1985) p.47,48.
(13)
GIARDINELLI. Vidas ejemplares,
Op. cit, p.14.
(14) Ibid,
p.21,22
(15) Ibid,
p.20.
(16) CALDWELL,
Erskine. Obras. Barcelona: Luis de Caralt,
196, p. XIII.
(17) "La
división entre lo funcional y necesario, y lo
bello y placentero, es el comienzo de un proceso
que deja libre el campo para el materialismo de
la praxis burguesa por una parte, y por la otra,
para la satisfacción de la felicidad y del
espíritu en el ámbito exclusivo de la
cultura" Ver: MARCUSE, Herbert. Cultura
y sociedad. Sur, Buenos Aires, 1970,
p.45.
(18) Ibid,
p.XIII.
(19) PAZ,
Octavio. Los hijos del limo/vuelta.
Bogotá: Oveja negra. p.16
(20) Concepto
bajtiniano que expresa el real reconocimiento de
la axiología del otro en el discurso, que
es la representación de la vida social.
(21) MARCOS, Op.
cit, 1986, p.92.
(22) JOHNSON, O.p,
cit., 1985, p.14.
(23)
GIARDINELLI. Dictaduras y el artista en el
exilio Op.cit, p. 41,42.
(24) PAZ, Op.
cit, p.16.
(25) Ibid,
p.16.
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