"Trabajo cooperativo.
Una técnica pedagógica de gran impacto"

Resulta muy benéfico desbastar y dar pulimento a nuestro intelecto sometiéndolo al roce de otros ingenios.
Montaigne


Anacilia Aguirre
Rosa Helena Amaya
Luz María Espinosa

 

Los grupos cooperativos, se organizan y trabajan en el microentorno pedagógico, con efectos positivos en su aplicación en la enseñanza del pensamiento. Se fundamentan en el intercambio activo de un conjunto de cerebros que generan permanentemente ideas para ratificar, complementar, aclarar, profundizar, ampliar, contraponer y transformar diferentes aspectos respecto a un tema de estudio, potenciando así, un pensamiento dinamizado por múltiples y cruzadas relaciones y combinaciones, que desarrollan en los actores del proceso educativo, un pensamiento divergente y creativo que juegan un papel protagónico en el aprendizaje y se impulsan en forma extraordinaria desde el trabajo cooperativo.

 

Reconociendo con De Zubiría Julián 1994, que:

La escuela tradicional cumplió un importante papel en la historia, si consideramos como objetivos alcanzados el de garantizar que la mayor parte de sus alumnos tuvieran un manejo ágil de las operaciones básicas de la matemática, lograran un nivel aceptable en el dominio de la lectura fonética y una escritura clara, con buena letra y con pocas faltas ortográficas, en porcentaje significativo de sus estudiantes.

Esta escuela satisfacía así las necesidades sociales e individuales básicas. No permitía la formación de individuos analíticos o creativos, no formaba investigadores o científicos y ni siquiera garantizaba la comprensión de alguno de los fundamentos de la ciencia o las artes; pero estos no eran requerimientos para una sociedad en la que predominaban los trabajos mecánicos que la revolución industrial había creado dos siglos atrás.

Este enfoque no corresponde en la escuela actual a una sociedad que ha realizado una profunda revolución en las telecomunicaciones, introduciendo el fax, las redes, la fibra óptica y el celular y en la que se definen como tendencias para los próximos años: el nuevo creciente liderazgo femenino, la predominancia de la biotecnología y la conformación de una economía única mundial en la que predomina el mercado libre como señalan Naisbitt y Aburdene 1992.

En consecuencia el siglo XXI le exige nuevos y profundos cambios al sistema educativo. Reich 1993 propone como principales lineamientos de la escuela del futuro:

- El favorecimiento de las operaciones de análisis.
- La formación de un pensamiento sistémico y global.
- El desarrollo de la habilidad para trabajar cooperativamente.
- La exigencia de formar individuos creativos.

El siglo XXI se adentra cada vez más en la “era de la información”. Las técnicas pedagógicas necesitan adaptarse al proceso de transformación; desde que son muy pequeños, los niños necesitan aprender a comunicarse, cooperar, solicitar y trabajar con sus compañeros para comprender mejor sus conocimientos y el mundo que los rodea.

Este artículo tiene como finalidad, analizar algunos de los lineamientos planteados, especialmente el relacionado con el trabajo cooperativo como un recurso pedagógico de sin igual valor en la construcción del conocimiento a partir de estrategias metodológicas interactivas y dialogales. Para esto es necesario familiarizarse con las características de la educación Humanista en contraposición con la tradicional.

 

Aspectos pedagógicos de dos modelos educativos

PEDAGOGIA TRADICIONAL
PEDAGOGIA HUMANISTICA
1. Se basa en contenidos preestablecidos y rígidos.
1. Responde más a las necesidades y expectativas de los participantes.
2. Le da más valor a la norma que al criterio de convivencia.
2. Enfatiza en los criterios de convivencia como un factor importante de los procesos de aprendizaje.
3. La responsabilidad del desarrollo del aprendizaje, es casi exclusivo del facilitador.
3. La responsabilidad del proceso se gestiona y se asume en el grupo.
4. Es generalmente rígida, vertical e inflexible.
4. Es abierta, Horizontal y flexible.
5. Es normativa, racional y desafectiva.
5. Es afectiva y valora la cotidianidad de los participantes.
6. Hace énfasis en la acumulación de conocimientos.
6. Hace énfasis en el Ser por encima del tener.
7. Basada en el autoritarismo.
7. Basada en la democracia.

CHICA RINCÓN ALBA NELLY. Proyecto para el desarrollo integral del ser humano. Armenia. 1997

El trabajo cooperativo, como práctica educativa, representa una técnica pedagógica con potente impacto en la transformación de los procedimientos tradicionales de la educación. Para comprender tanto su concepto como su practica, es importante considerar ¿Qué es pensar?, ¿Cómo se realiza el proceso del pensamiento?, ¿Cómo formar personas creativas? con el fin de identificar en un procedimiento pedagógico grupal como se adelantan estos procesos.

Para presentar lo qué es pensar y el proceso de pensamiento se tiene en cuenta la propuesta:

“La actividad de pensar da autonomía, capacidad critica, reflexiva, tolerancia y libertad, en consecuencia, capacidad de elección, de toma de decisiones. Con la Psicología cognitiva, el pensamiento, su proceso y formas de pensar han adquirido una resonancia predominante. Uno de los objetivos educativos del trabajo en el aula, se sintetiza en la expresión enseñar a pensar y aprender a pensar”. (Ontoria y otros, 1996, p. 13).

Cuando se piensa, se combinan ideas, conceptos, sentimientos, situaciones, hechos,... para tomar una decisión o buscar una solución... Existen muchos procesos para pensar, así como muchos temas sobre los que se piensa. Esto implica la aplicación de otros procesos como: el análisis, síntesis, interrogación, comparación, agrupación... Pensar y aprender no son procesos antagónicos, sino complementarios que pueden, incluso, realizarse simultáneamente. Pensar ubica a la persona en lo que posee en sí mismo y aprender en lo que no tiene o requiere, en el objeto. Ambos son trascendentales: pensar requiere confianza y autonomía en su capacidad mental, aprender determina nuevas ideas o enfoques sobre los que se reflexiona.

La actividad de pensar se trabaja directamente en el aula desde dos tendencias: la reactiva, en la que se dan al alumno pautas como: marcar textos para estudiar, dibujos para hacer, ejercicios para realizar... Con ellas se busca una reacción, el alumno no toma iniciativas y espera que el profesor le diga lo que tiene que hacer, mientras que en una tendencia proactiva se trabaja en sentido contrario, generalmente el profesor considera importante desarrollar el pensamiento crítico, lo que resulta válido si se acompaña, en forma complementaria del pensamiento constructivo y creativo, puesto que es más fácil criticar que construir y crear. Se supera la idea educativa de la actitud crítica, en aras a la toma de decisiones y a la búsqueda de soluciones o alternativas.

 

¿Cómo Pensamos?

Son múltiples los enfoques que explican las formas de pensar:

- Corriente en la que se resalta la influencia del contexto sobre la forma de pensar: en ella, el medio sociocultural, es la fuente de experiencias para la persona, que da un significado propio a los acontecimientos, situaciones, palabras y conceptos. La persona interioriza valores, actitudes, comportamientos de su cultura.

- Pensar por capacidades: en esta línea se encuentra Brissard 1993 (cita Ontoria y Otros 1996), que establece las siguientes categorías.

Realismo No se deja llevar por la inconsistencia ni el entusiasmo.
Finalizacion Pensar con un objetivo por alcanzar.
Perseverancia Mantener la atención durante tiempo; para reflexionar y pensar.
Agilidad Pensar con facilidad de adaptación al cambio.
Amplitud Apertura del campo mental: manejar muchos datos.
Elaboración Profundizar la reflexión y las ideas.
Producción Pensar activamente y construir elementos nuevos.
Coherencia Pensar organizando las ideas y asegurando la viabilidad y compatibilidad de los elementos.

- Pensar con estilo cognitivo: Keefe 1985 (cita Ontoria y Otros 1996), considera el estilo cognitivo como los rasgos afectivos y fisiológicos que sirven como indicadores estables de cómo los alumnos perciben, interaccionan y responden a sus ambientes de aprendizaje.

- La clasificación de Marton: marca un enfoque profundo, enriquecedor de procesos de pensamiento y aprendizaje contra uno superficial que no los favorece.

Clasificación de Marton
Enfoque profundo
Enfoque superficial
Intención de comprender. Intención de cumplir los requisitos de la tarea.
Fuerte interacción con el contenido. Memoriza la información necesaria para pruebas o exámenes.
Relación de nuevas ideas con el conocimiento anterior. Enfrenta la tarea como imposición externa.
Relación de conceptos con la experiencia cotidiana. Ausencia de reflexión acerca de propósitos o estrategias.
Relación de datos con conclusiones. Foco en elementos sueltos sin integración.
Examen de la lógica del argumento. No distingue principios a partir de ejemplos.

- Enfoque holístico y globalizador: Pask presenta un contexto dinámico y facilitador del pensamiento y del aprendizaje, en contraste con un enfoque serialista – encadenador, más particular y analítico.

Clasificación de Pask
Holista - Globalizador
Serialista - Encadenador
Visión amplia del tema. Enfoque metódico y sistemático.
Busca principios generales. Comienza por los detalles.
Situaciones no estructuradas. Situaciones estructuradas.
Relaciones con muchos campos. Relaciones solo del tema.
Predominio de la intuición. Predominio de la lógica.
Aprendizaje global. Aprendizaje gradual.

- Linda Verlee Williams: considera los estilos de pensar desde las funciones y características de los hemisferios cerebrales:

Proceso del hemisferio izquierdo
Proceso del hemisferio derecho
Interesado en partes componentes; detecta características. Interesado en conjunto y “gestalts” integra partes componentes y las organiza en un todo.
Analítico. Relaciones, constructivo, busca pautas.
Proceso secuencial y serial. Proceso simultaneo y en paralelo.
Temporal. Espacial.
Verbal: codificación y decodificación del habla, matemática, notación musical. Viso-espacial, musical.

El sistema educativo privilegia el desarrollo del hemisferio izquierdo, discrimina el derecho, no verbal y no matemático, y por lo tanto el estilo correspondiente al globalizador u holístico. La educación actual debe atender al desarrollo integral de ambos hemisferios.

- Procesos mentales o de pensamiento: su desarrollo en el aula, es propio de la práctica docente, proporciona bases firmes al profesor a la hora de decidir lo que quiere y puede hacer así como disponer de vías o actividades para promoverlos. Esta clasificación sirve para comprender como se realiza el pensamiento por parte del alumno y como debe ser orientado por parte del profesor. La diversidad de enfoques que tienen las situaciones educativas, presenta formas de pensar diferentes y el trabajo del docente es, la potenciación de pensamientos autónomos. Le permite adecuarse al ritmo individual del aprendizaje y buscar formas flexibles no uniformes de metodología en el aula.

Las operaciones propias del pensamiento se pueden resumir en:

Pensar
Operaciones
Observar Comparación de fenómenos
Creación o invención de algo nuevo, nuevas ideas.
Comparar Búsqueda, determinación y fundamentación de conexiones y relaciones entre fenómenos, hechos o experiencias.
Clasificar Combinación y reestructuración de diferentes fenómenos, ideas y experiencias.
Reunir y organizar datos Ordenación y clasificación de fenómenos, objetos y conceptos.
Resumir Planificación y organización de un trabajo.
Buscar suposiciones Formulación de preguntas significativas acerca del tema, fenómeno, experiencias....
Imaginar Determinación de contradicciones, actitudes y explicaciones.
Formular hipótesis Formulación de hipótesis o suposiciones para explicar un fenómeno.
Interpretar Identificación de normas principios y regularidades, estableciendo conexiones.
Formular críticas Fijación de condiciones necesarias y suficientes para la aparición de determinados fenómenos.
Aplicar principios a nuevas situaciones Abstracción y acentuación de los rasgos esenciales de fenómenos según criterios o ideas.
Toma de decisiones Establecimiento de analogías.
Codificar Enjuiciamiento, valoración, sacar conclusiones, tomar una decisión.

ONTORIA PEÑA Antonio y otros. Los mapas Conceptuales en el Aula. Argentina. 1996

Atendiendo a otro lineamiento y para comprender cómo se forma una persona creativa en el contexto del trabajo cooperativo, se establece lo que significa la creatividad.

“El pensamiento creador no constituye una forma extraordinaria de pensar, ni un proceso que ocurre sujeto solo al azar o a la intuición, ni procede a través de saltos o por medio del pensamiento lateral o divergente para generar nuevas ideas; tampoco es producto de genios ni de momentos de euforia o de inspiraciones espontáneas, ni de dejar a un lado los problemas por determinado tiempo para que desciendan las musas de la inspiración y alumbren la creación. Todos los procesos intelectuales y no intelectuales que intervienen en la creatividad son similares a los que están presentes en la solución de los problemas” (De Bono 1995).

La creatividad es una actividad humana, resultante de la combinación de diferentes planos y procesos del pensamiento; es decir, de actos racionales que obedecen a las reglas de la lógica, la heurística y que están, de una u otra forma, ligados a la experiencia cotidiana y de procesos primarios, sujetos a la satisfacción de deseos y necesidades; pero, en cierta manera, en la creatividad se actúa dentro de espacios de libertad y de contradicción con la lógica misma. En la creación, existe una lucha mental entre muchos caminos ordenados y caóticos.

Ser creativo significa confeccionar algo que antes no existía, de modo que lo nuevo debe tener un valor, se producen ideas nuevas invirtiendo tiempo, esfuerzo y atención. La palabra creatividad abarca una amplia gama de destrezas diferentes. La lógica de la creatividad coincide con la de los sistemas de construcción de pautas y en ella intervienen los dos hemisferios cerebrales, como se muestra en esta afirmación:

“La creatividad humana se encuentra sustentada en la cooperación de los seres vivos, y no en la competencia, como ocurre muchas veces con las ciencias; en los procesos creativos, a diferencia de los científicos, no existe la negación del otro, sino que se requiere de él para potenciarse sinérgicamente y poder construir algo nuevo en beneficio de lo humano, porque, en últimas, todo sistema biológico y social se funda en la cooperación y el amor de sus integrantes”. (JIMÉNEZ Carlos Alberto 1998).

Si se tiene en cuenta que:

Es el amor, en cualquiera de sus formas, el que une a sus miembros, y el amor es la apertura de un espacio de existencia para el otro como ser humano junto a uno.
Maturana
Y que:

No hay diferencia entre el proceder de un experto enfrentado a un problema nuevo y difícil y el de una persona no experta al habérsela con una situación relativamente trivial.
Greeno
.

Los procesos creativos para solucionar problemas se hallan sujetos a la experiencia acumulada que tiene el sujeto como hechos, algoritmos y heurísticas; entendidas estas últimas como principios o planes generales de acción que se generan en el neocórtex. La heurística, de esta forma, tiene por objeto el estudio de las reglas y de los métodos del descubrimiento y la invención que, desde muy temprana edad, se van gestando en el cerebro creador.

Todas estas operaciones juegan un papel protagónico en el proceso de aprendizaje, se impulsan en forma extraordinaria desde el aprendizaje cooperativo. El intercambio activo de un conjunto de cerebros genera permanentemente ideas para ratificar, complementar, aclarar, profundizar, ampliar, contraponer y transformar diferentes aspectos respecto a un tema de estudio, potenciando así, un pensamiento dinamizado por múltiples y cruzadas relaciones y combinaciones de ideas, que desarrollan el pensamiento divergente y creativo.

El enfoque que enlaza estos procesos de pensamiento con el trabajo cooperativo es el de PRIESTLEY 1996, que plantea:

El aprendizaje cooperativo

Es una técnica educativa de mucha trayectoria que no se aprovecha en toda su potencialidad, para obtener todas las ventajas de esta poderosa herramienta de enseñanza que se orienta predominantemente al desarrollo de individuos independientes, responsables y productivos.

Se potencia desde el trabajo interactivo, reflexivo y dialogal, realizado en forma intencional para la obtención de logros cognitivos, prácticos y actitudinales. Implica, relacionarse, conectarse y establecer una correspondencia mutua. Con el aprendizaje cooperativo se puede obtener:

- Mayor rendimiento por parte del alumno.
- Mejores relaciones interpersonales.
- Mayor nivel de autoestima.
- Una autorresponsabilidad siempre creciente.
- Una reducción en el número de los problemas conductuales.
- Una aplicación más frecuente de las habilidades del pensamiento.
- La disminución de la calificación y la corrección de los trabajos de los alumnos.
- Un aumento de la motivación del alumno en relación con la institución educativa.

Grupo de aprendizaje cooperativo

Cualquier curso normal, en un nivel del sistema educativo, contiene los elementos esenciales: alumnos, profesores, contenidos y microentorno, para constituirse en un grupo de aprendizaje cooperativo. Este se interesa primariamente en los logros que corresponden tanto a las personas como a todo el curso. El enfoque se desplaza de la competitividad individual hacia la superación general.

A través del trabajo en grupos cooperativos, los alumnos: Escuchan a sus compañeros cuando intercambian información, analizan otras respuestas, se organizan para realizar las actividades, escriben las respuestas y los reportes, cooperan con los otros miembros del grupo, aprenden a trabajar con miras a un logro común, obtienen progreso académico, mejoran relaciones interperso-nales, dinamizan el ambiente en las sesiones pedagógicas, aumentan el nivel de autoestima y motivación. Proveen oportunidades para aprender y practicar sus destrezas mentales, dan una oportunidad estructurada de ensayar las habilidades que utilizan fuera del espacio académico y en la vida adulta; el trabajo en coordinación armoniosa y la persecución de un objetivo común constituyen logros que se proyectan durante toda la existencia.

Características de un grupo cooperativo

Las principales características de un grupo cooperativo son:

- Es un grupo heterogéneo: constituido por personas de ambos sexos y rango de habilidades variado.

Reúne a los alumnos en grupos heterogéneos, con variedad de talentos y de niveles de habilidad. En ellos figuran hombres y mujeres, alumnos de bajo, mediano y alto rendimiento escolar, de diferentes razas o culturas. Deben ser semejantes a una comunidad en pequeña escala.

Un resultado del trabajo en grupos heterogéneos es observar como piensan y resuelven problemas sus diferentes miembros; comienzan a valorar los distintos puntos de vista, maneras de hacer las cosas y se percatan que existe un buen numero de posibles soluciones para el mismo problema.

- Está formado por un numero impar de miembros. El número de miembros de cada grupo debe ser impar, dado que así, tienden a integrarse, en lugar de formar parejas, facilitando que se encuentren oportunidades de interactuar, hablar y trabajar con los otros miembros.

- Todos los miembros tienen trabajos y responsabilidades.

A cada miembro del grupo le corresponde desempeñar un papel específico, de esta manera, se garantiza la participación de todos los integrantes y se evita que uno solo haga todo. Cada vez que se le asigne una tarea al grupo, se deben cambiar los papeles y las responsabilidades de cada quién, de modo que todos puedan ensayar distintos roles.

Papeles que se asignan a los miembros de un grupo cooperativo
1. Organizador es quien dispone el material para trabajar y para hacer entrega de él al maestro.
2. Animador alienta los esfuerzos y las respuestas provenientes de los miembros del grupo.
3. Secretario redacta el material escrito que se requiere.
4. Relator entrega los reportes o presenta en plenaria el trabajo final del grupo.
5. Moderador se asegura que todos los alumnos estén trabajando.

El docente asigna las diversas actividades, con las que aprenden a organizar, coordinar, compartir, trabajar y elogiar los esfuerzos de sus compañeros, ser más responsables de su conducta, trabajar con eficiencia y cumplir con los compromisos. El docente ya no es el único líder.

- Los grupos deben conservar los mismos integrantes.

¿Cuánto tiempo debe permanecer unido el mismo grupo?. El necesario para realizar satisfactoriamente sus actividades y obtener los logros deseados. Durante las primeras semanas y en los primeros proyectos, los alumnos apenas comienzan a aprender como organizarse, tomar turnos, compartir, preparar y presentar su trabajo, y solo con el paso del tiempo comienzan a ser más eficientes.

El grupo cooperativo, a fuerza de trabajar solidariamente, aprende a solucionar muchos problemas de la vida real; si se disgregan prematuramente, pierden la oportunidad de resolver los cotidianos, con lo que aumenta la capacidad de los individuos para trabajar y saber convivir como ciudadanos responsables y productivos.

- Cada miembro es responsable tanto de sus actividades como de las del grupo.

La estructura de las tareas cooperativas se genera cuando el individuo no es capaz de abarcar todo el trabajo. La manera más común de generar una cultura de labor conjunta, consiste en exigir un resultado al que ningún miembro del grupo podría llegar prescindiendo de la participación de los demás. El proceso de cooperar se determina en gran parte por el tipo de tarea y por las recompensas que van de por medio. Ellas deben ser apropiadas y motivar en forma considerable la colaboración de todos.

- Todos los miembros deben trabajar y cooperar juntos.

Una manera de lograrlo, consiste en proporcionar a cada alumno un elemento exclusivo del material de trabajo y de hacer que la tarea del grupo sea integrar esas partes en un todo. Las recompensas se otorgan con base en el desempeño del conjunto y no para premiar los logros individuales. Sin embargo, el desempeño de cada uno de los miembros también se evalúa, pues los alumnos saben que son responsables tanto del grupo como de sí mismos. Los logros individuales son la clave para averiguar si el aprendizaje cooperativo esta funcionando o no.

- A los grupos se les dan instrucciones específicas para llevar a cabo una tarea.

Para facilitar que el aprendizaje cooperativo sea un éxito, los grupos deben recibir instrucciones muy claras respecto a cuál es su tarea, cuanto tiempo tienen para terminarla, como deben presentarla y como se evalúa su desempeño. Necesitan saber con anticipación y exactitud qué es lo que se espera de ellos y cómo van a determinar si cumplieron los objetivos de la tarea. Fijar un límite de tiempo sirve para que los alumnos se centren con rapidez en qué y cómo van a realizar lo que se les pide. Contribuye a que elaboren sus planes y utilicen su tiempo de manera eficaz.

Todos tienen la oportunidad de ser líderes, organizadores, secretarios o reforzadores, pueden alcanzar el éxito si todos los miembros del grupo cumplen con su misión dependiendo de la interacción positiva de todos.

Son puntos de orientación para ayudar a los alumnos a dar lo mejor de sus experiencias en el aprendizaje cooperativo:

Ningún miembro del grupo puede decir que ha terminado la tarea asignada hasta no estar seguro de que todos han concluido su trabajo (ayuda a los alumnos a desarrollar el sentido de cooperación y sentido comunitario).
1
Cuando los alumnos quieren hacer preguntas, siempre procurarán recurrir a los otros grupos antes que dirigirse al profesor (les ayuda a servirse de sus propios recursos para resolver los problemas y crea en ellos el sentido de la independencia).
2
Los miembros del grupo deberán explicar en que consiste la tarea y las instrucciones, así como asegurarse de que todos los integrantes han entendido claramente qué es lo que se espera de ellos (ayuda a afianzar el dominio del alumno sobre la tarea asignada y el tema de la materia).
3
Todos los alumnos deberán desempeñar un papel y cumplir con una obligación (no serán advertidos de quién va a ser llamado para presentar el trabajo frente a todo el salón; por tanto, todos deberán prepararse para hacer la exposición. (contribuye a mantenerlos alerta y atentos).
4

Adaptado de PRIESTLEY MAUREEN. Trillas. México. 1999

Los estudiantes a los cuales se les da la oportunidad de trabajar y aprender en los grupos cooperativos, llegan a ser mucho más eficientes, en todas las actividades, en la aplicación de procesos de pensamiento más complejos, aprenden que con él pueden encontrar la solución a un problema mucho más rápido y de manera más creativa que si lo hicieran individualmente, a ser más autónomos, conscientes de que pueden resolver muchos de sus propios problemas sin necesidad de recurrir al docente, a depender positivamente de los demás, porque el trabajo conjunto aumenta su aprendizaje y fomenta en ellos vigorosas actitudes sociales.

Trabajar en grupos multiplica las oportunidades para expresarse, aplicar información y obtener retroalimentación en el desempeño de su papel. En los microentornos educativos, los alumnos tienen pocas oportunidades directas para interactuar con el orientador. En cambio, en los grupos cooperativos abundan las ocasiones para escuchar, hablar, leer, escribir, compartir, pensar, ...

Los grupos cooperativos desarrollan el sentido de pertenencia en todos los miembros del proceso educativo, muy importante para generar autoestima en los alumnos, contribuyen significativamente al éxito general y representa un apoyo social para sus intereses. Así cuando los alumnos tienen dificultades se observa que los otros miembros acuden en su ayuda.

El aprendizaje debe desarrollarse, siempre que sea posible, por medio de grupos cooperativos, por el valor intrínseco y agregado que representa, como se observa en los alumnos de nivel superior, capaces de demostrar que han aprendido determinada teoría y de aplicar sus conocimientos a ciertas situaciones de la vida real, mantienen entre sí contacto tanto social como profesional, lo que constituye un resultado muy positivo.

Papel del profesor en el aprendizaje cooperativo

Los docentes actúan como mediadores cuando aparecen conflictos serios, pero no los resuelven tomando el lugar de los pupilos; antes bien, los invitan a utilizar sus propios recursos de manera creativa para resolver tanto problemas académicos como personales. Deben rotar los papeles a los estudiantes y trabajar para facilitar el proceso de aprendizaje para lo que disponen, planifican, y organizan actividades adecuadas, requeridas para el trabajo cooperativo, independiente y les proporcionan la oportunidad de practicar sus habilidades de socialización y de pensamiento, se desplazan, alentando, elogiado y prestando asesoría, ayuda a los grupos.

Los facilitadores deben conocer las técnicas y los elementos que integran el aprendizaje cooperativo a fin de presentar unos contenidos organizados e interesantes y mantener un ambiente armonioso y productivo.

Pueden constituir grupos cooperativos de enseñanza, formando comunidades académicas que dinamicen el ejercicio de la docencia. Así, pueden colaborarse y proponer mejores actividades o desarrollar proyectos generales para toda la institución. De esta forma llegan a saber que pueden depender positivamente de sus colegas y que al realizar cada uno de ellos un trabajo en particular, la labor de todos se aligera. En consecuencia, aprenden a apoyar a los demás en vez de competir con ellos, y su interés por su papel de educadores se incrementa a medida que saben que cuentan con los demás para ayudarlos cuando tienen problemas personales o profesionales. Deben estar al tanto de las ideas innovadoras de sus colegas en la tarea de la enseñanza de modo que puedan retroalimentarse en forma constructiva. Sin duda, el aprendizaje cooperativo también es muy útil para los docentes.

Por su parte, los administradores admiten con menos dificultad que el personal académico participe, cada vez de manera más directa, en el proceso de toma de decisiones que trabajan en grupo para elaborar los programas, resolver los problemas de los horarios, establecer medidas de disciplina más efectivas, decidir que libros y material educativo, se debe adquirir, como obtener fondos para la institución... son escuchados y pueden intervenir para modificar la dinámica de la vida académica. Los maestros y administradores trabajan conjuntamente en la solución de los problemas comunes, idean soluciones innovadoras para elevar la calidad de vida de toda la comunidad educativa.

El trabajo cooperativo tiene una dinámica y logística muy sencilla y por lo tanto fácilmente asimilable y aplicable en procesos educativos, (...).

 

¿Cómo llevar a la práctica el aprendizaje cooperativo?

Una vez que se constituye un grupo, el siguiente paso es darle un nombre. En esta primera actividad se organizan y dan a conocer el que eligieron, la razón de su elección, así como explicar lo que significa. Este proceso les ayuda a “romper el hielo”, a centrarse de inmediato en el objetivo, les da sentido de identidad y automáticamente les distingue de otros grupos.

Se pide a los estudiantes que establezcan algunas de las reglas y directrices que les permitan trabajar con eficacia y dentro del grupo, exponen sus propuestas para someterlas a una discusión general y llegar a los acuerdos necesarios. De esta manera practican en la solución del problema de las “normas”, y analizan y eligen las que se aplicarán en su salón de clase.

A medida que pasa el tiempo, los alumnos que trabajan en los grupos cooperativos pueden modificar las reglas o hacer otras distintas, de acuerdo con sus necesidades. Lo importante es que las reglas no procedan del educador, sino que sean concertadas, para darles la oportunidad de pensar en lo que es necesario para organizar su microentorno y crear un ambiente de aprendizaje positivo. Si las reglas que establecen no contribuyen a que impere un buen clima de trabajo, entonces se aplican sus habilidades de pensamiento para definir y solucionar el problema de crear un espacio de aprendizaje favorable para ellos mismos.

Llega el momento en que se asignan actividades que les ayudan a consolidar su espíritu de grupo; es importante que al principio se familiaricen con la experiencia de trabajar juntos en algo “divertido”, no precisamente académico. .

Algunos ejemplos de actividades que ayudan a los alumnos a conocerse mejor y a edificar su sentido de unidad son los siguientes:

Para conocerse mejor:
Cada miembro de grupo debe conocer lo siguiente: nombre, edad, numero de integrantes de su familia, color favorito, mejor amigo, materia favorita.

El orientador elige un alumno al azar y le pide que dé toda esta información (o parte de ella) al grupo.

Logotipo:
Cada grupo diseña un logotipo que simbolice su característica más sobresaliente.
Cada grupo muestra su logotipo a todos los participante y les explica su significado.

Acerca de mí, acerca de nosotros
Yo soy:

Alegre .................................... Apático
Rápido .................................... Lento
Buen escucha .......................... Hablador
Líder ...................................... Seguidor
Reflexivo ................................. Activo
Extrovertido ............................. Introvertido

Me gusta

La películas de suspenso....... Las películas humorísticas
Las comidas rápidas ............ Las fiestas
Los perros.......................... Los conciertos
Las montañas

Después de que los alumnos realizan éstas u otras actividades para consolidar la unidad del grupo, es conveniente señalarles tareas de tipo académico, porque ya experimentaron lo que significa unir esfuerzos para resolver un problema de manera positiva.

 

La organización del microentorno cooperativo

Es importante contar con mesas modulares y asientos livianos que puedan ser movilizados con facilidad para que se acomoden a las necesidades de los grupos. Deben estar organizados de tal manera que los alumnos puedan tener fácil acceso a los materiales que necesitan.

 

Conclusión

Teniendo en cuenta que el siglo XXI, se adentra cada vez más en la era de la información, requiere grandes transformaciones en el sistema educativo y sus principales lineamientos giran alrededor de formar personas con pensamiento sistémico, global, convergente y divergente, analítico, crítico y creativo así como, propender por un desarrollo de la habilidad para trabajar cooperativamente, las técnicas pedagógicas necesitan adaptarse al proceso de cambio y uno de sus caminos es el de centrarse en el aprendizaje cooperativo.

El trabajo cooperativo tiene una dinámica y logística muy sencilla y por lo tanto fácilmente asimilable y aplicable en procesos educativos, su simpleza aparente, no facilita visualizar el gran impacto que en el desarrollo de pensamiento, creatividad y generación de valores sociales posee como fuente maravillosa o surtidor refrescante que ofrece una salida pedagógica valiosa para transformar las prácticas tradicionales y volar hacia horizontes más promisorios en el terreno metodológico y más gratos a los actores del acontecer pedagógico.

 

Bibliografía

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DE ZUBIRÍA Julián. Tratado de pedagogía conceptual. Los Modelos pedagógicos. Fundación Alberto Merani para el Desarrollo de la Inteligencia. Santafé de Bogotá 1994. p. 24 y 25.

GIL T. F. Iniciación a la Comunicación Social. Ediciones paulinas. Colombia 1979. p. 86.

JIMÉNEZ V Carlos Alberto. Pedagogía de la creatividad y de la lúdica. Magisterio, Primera Edición. Santafé de Bogotá 1998. p. 77-80.

ONTORIA P. Antonio, Molina Rubio Ana, De Luque Sánchez Angela. Los Mapas Conceptuales.Edición Magisterio. Buenos Aires 1996. p. 13 a 21.

PRIESTLEY Maureen. Técnicas y Estrategias del Pensamiento Crítico. Trillas, México 1996. p. 166-193

VERLEE W. Linda. Aprender con todo el cerebro. Martínez Roca. Barcelona. 1986.


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