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Desplazados: Elementos para su caracterización"

Sary Arango Gaviria
Dora Cardona Giraldo

 

El desplazamiento social forzado es una realidad masiva y creciente de la sociedad colombiana. Estadísticas oficiales indican que entre 1990 y 1999 no menos de un millón de personas configuran esta población que es víctima, casi siempre, del escalonamiento del conflicto armado en cualquiera de sus expresiones. En el departamento de Risaralda las autoridades competentes estiman que entre 1996 y 1999 llegaron no menos de cinco mil familias que venían huyendo de la violencia.

 

La Universidad Tecnológica de Pereira desde su Facultad de Medicina y específicamente desde el Departamento de Medicina Comunitaria viene liderando desde hace tres años, con el apoyo, orientación y fundamentación científico humanística de la OPS (Organización Panamericana de la Salud) el proceso de acompañamiento, la construcción de conocimiento y la producción de soluciones para grupos sociales en conflicto y, de manera especial, con la de los desplazados de Risaralda.

Esta ponencia, es el producto de las experiencias, conocimientos e investigaciones desarrolladas por el grupo de autores mediante el trabajo permanente con la problemática social, como una actividad de extensión e investigación, que alimenta los procesos pedagógicos de los pregrados y postgrados que se realizan en la Universidad Tecnológica de Pereira.

En ella, se hace un esbozo general sobre la posibilidad de fortalecer el trabajo en equipo y hacer posible la creación de modelos y estrategias de intervención que faciliten en la comunidad de desplazados la recuperación biopsicosocial; trabajando bajo el enfoque del "aprehender haciendo y sirviendo", y basados en el nuevo paradigma de la resiliencia que permite desarrollar y maximizar fortalezas, habilidades y destrezas personales y comunitarias mediante la construcción colectiva del conocimiento de este fenómeno social.

Aunque se han realizado esfuerzos gubernamentales (nacionales e internaciones) en acciones puntuales, el trabajo con grupos de desplazados requiere de la participación decidida y permanente de la sociedad civil, de los diferentes sectores económicos y políticos y de las instituciones para que la población involucrada en el conflicto pueda caminar hacia transformaciones reales.

 

Elementos conceptuales para la caracterización

a. Grupo en crisis:

Las crisis son circunstancias que hacen parte de la cotidianidad ya que normalmente están presentes en las épocas de cambio o transición en la vida del ser humano. Estas se insertan en todos los ámbitos de las personas, afectándolas de diversas formas y, en la misma medida, a los otros sistemas de los cuales hace parte. De ese modo toda crisis genera cambios y transformaciones en el ser humano y, dependiendo de la magnitud y la capacidad de hacerles frente, conducen al desequilibrio o hacia el desarrollo.

Se designan como grupos en crisis aquellas colectividades de personas que han vivido agresiones que atentan contra su integridad física, psíquica y social y que, de una u otra manera, han sido sometidas a eventos traumáticos producidos por ataques violentos de la naturaleza contra el hombre o del hombre por el mismo hombre. Muchas de estos fenómenos se derivan de interacciones antrópicas que finalmente se revierten en contra de la propia persona.

 

b. Desplazados

Existen muchas definiciones, tanto nacionales como internacionales, para referirse a la "población desplazada". En algunos países, incluso, las definiciones son producto de la normatividad y las leyes.

Independientemente de estos acercamientos conceptuales, se encuentra que este creciente segmento de la población colombiana, se constituye en el grupo social más crítico. En él quedan implícitamente expresas las manifestaciones y la sintomatología de una sociedad en conflicto. A este grupo pertenecen exguerrilleros, exparamilitares, campesinos, indígenas, exintegrantes del ejército y la policía, exnarcotraficantes, delincuentes comunes y en general, diferentes personas que sin estar haciendo parte del conflicto son obligadas a abandonar provisional o permanentemente sus hábitats originales.

Como comunidad vulnerable, marginal y de alto riesgo, este grupo en crisis requiere de un acompañamiento psicosocial en la construcción de nuevos proyectos de vida y en la creación de una nueva red social cuyo objetivo sea luchar contra la cultura del miedo y propiciar la cultura del afecto, del humanismo, de la tolerancia y, fundamentalmente, de la convivencia pacífica.

 

c. Comportamientos de los grupos en crisis

Por lo general, las personas y los grupos que se enfrentan a situaciones altamente estresantes, que lesionan su integridad, su esfera familiar, económica y cultural, entran en crisis, experimentando una serie de reacciones que corresponden a respuestas normales de sujetos que intentan afrontar situaciones anormales.

Cada grupo en crisis actúa de acuerdo al impacto producido por el evento y esto implica tiempo, espacio y conocimiento para reajustar el esquema mental de actuación; a pesar de ello lo más frecuente es que cuando se afronta una crisis se presente una etapa de incredulidad ante el suceso, que consiste, básicamente, en la negación de la vivencia como desplazado, al no reconocer la magnitud de lo ocurrido ni las consecuencias que esto genera. Se constituye éste en el primer paso del proceso de duelo ante las múltiples pérdidas que se deben asumir

Posteriormente se producen una serie de manifestaciones biopsicosociales que hacen manifiesto el intento de ajuste y que, de una u otra forma, modifican el estado de salud y estabilidad de cualquier ser humano.

Finalmente, cuando se enfrenta una crisis se deriva un doble efecto, en el que puede predominar la oportunidad positiva o la negativa, produciendo transformaciones hacia la adaptabilidad, hacia el crecimiento personal y el desarrollo humano o hacia el nacimiento de patologías psicosomáticas o sociosomáticas. Por esto, el proceso de adaptación en la comunidad de desplazados debe ser abordado desde el concepto de resiliencia, que permite el fortalecimiento individual y colectivo y con ello, la proyección hacia el futuro.

Las dimensiones descritas a continuación son áreas claves del trabajo con este grupo en crisis, cuando se trata de reencontrar el equilibrio emocional, lograr la estabilidad y construir salud integral.

 

1. Dimensión biológica

En los grupos en crisis de desplazados es común observar, situaciones de muerte, lesiones físicas, morbilidad y, con ello, algunos síntomas que las expresan personas con diferente intensidad.

Los diferentes sistemas del organismo, especialmente psiconeuroendocrino, se afectan ante una situación de gran estrés, llevando a alteraciones en la producción de neurotransmisores que se expresan sobre diferentes órganos, produciendo una gran variedad de síntomas.

Algunas entidades encargadas de la atención de población desplazada han reportado un aumento en la incidencia de patologías infecciosas y psicosomaticas, cuyas causas subyacen a las deficientes condiciones de saneamiento básico y el bajo acceso a los servicios de salud.

 

2. Dimensión psicológica

En el ámbito psicológico se muestran alteraciones en los siguientes aspectos:

Proyecto de vida

El derrumbamiento súbito y total del argumento o sentido de vida se produce cuando ocurre un cambio brusco y significativo en la situación vital de la persona que trae consecuencias y efectos sociales, emocionales y físicos rebasando en forma temporal las posibilidades y capacidades del individuo para su adaptación psicológica. Las personas dependiendo del grupo social y la cultura a la que pertenecen presentan diferencias en la forma de sentir y responder ante un evento traumático.

 

En Colombia, la población desplazada por el conflicto armado y la pobreza se constituye en el grupo social más crítico.


A pesar de la diferente velocidad con que se asuma una crisis, existen algunos hechos que se presentan por la magnitud y la fuerza con que golpea el evento. Estos hechos están relacionados con la capacidad de respuesta que tenga cada individuo, y se constituyen en fuerzas de gran peso emocional que limitan la construcción de nuevos proyectos de vida. Entre ellos se encuentran:

- Perplejidad ante la situación que se debe vivir.

- Dificultad para la toma de decisiones.

- Visión negativa del futuro.

- Parálisis para planear estrategias orientadas al logro de metas.

- Negación excesiva del hecho.

- Conducta impulsiva o dependiente.

- Supresión de emociones.

- Adicciones.

- Incapacidad de demandar auxilio.

- Furia y venganza.

- Incapacidad total o parcial para evocar el evento.

Así pues, algunas personas tienen mayor capacidad de percibir, analizar y tomar decisiones frente a los actos violentos. Para otros las vivencias de experiencias pasadas pueden determinar la intensidad del problema, dependiendo de los cambios dinámicos que se activan para entrar y salir, con información y energía, del sistema.

 

Anonimato

El desplazarse, en sí mismo, implica para la persona o el grupo social quedar en el anonimato, al menos provisionalmente, para protegerse de la situación que lo llevó a alejarse de lo suyo. Es quizás el hecho más doloroso para el desplazado por la violencia porque en él se encierran las siguientes connotaciones:

- Desplazarse para asumir la posición de incógnito.

- Pérdida de identidad como sujeto social.

- Afrontamiento del anonimato como segundo desastre.

- Desarraigo socio cultural.

- Miedo a ser descubierto.

- Sentimientos de impotencia, culpa, rabia y deseos de venganza.

- Actitud de alerta y prevención.

- Pérdida total de su sistema de seguridad.

- Desorientación.

- Sensación de enajenación.

- Tristeza e ideación suicida.

 

Mundo psíquico

Los desplazados presentan cambios frecuentes en los contenidos psíquicos y en la manera como se evalúa el mundo, dados por alteraciones de tipo ansioso, depresivo y fuertes modificaciones de conducta.

 

Síntomas generales de los trastornos ansiosos

Somáticos: Taquicardia, palpitaciones, nausea, tensión muscular, sensación de mareo y de dificultad respiratoria, parestesias, escalofríos y alteraciones del sueño como insomnio y pesadillas.

Cognitivos: Miedo a morir, a ser atacado, a ser perseguido, a perder el control o a enloquecerse, incertidumbre, desorientación en lugar y tiempo.

Afectivos: Afecto ansioso o irritable, inquietud psicomotora, sensación de desrealización y despersonalización.

Funcionales: Deterioro en el nivel de desempeño familiar, social y ocupacional.


Sintomas de los trastornos depresivos:

Somáticos: cambios del apetito, insomnio, fatiga fácil.

Cognitivos: dificultades en la atención y la concentración, en la memoria reciente, confusión para pensar, dificultad para tomar decisiones.

Afectivos: afecto depresivo o irritable, labilidad afectiva, llanto fácil, incontinencia afectiva.

Funcionamiento: disminución del nivel de desempeño en las diferentes áreas, descuido de sí mismo, agresividad, aislamiento.

Pensamiento: ideas de minusvalía, impotencia, desesperanza, culpa, ruina, muerte y suicidio.

 

Síntomas conductuales más frecuentes:

- Aislamiento.

- Desconfianza.

- Tendencia al mutismo (silencio) o la logorrea (hablar en exceso),

- Rechazo a sentir emociones de ternura, intimidad y sexualidad.

- Hiperreligiosidad (místicos) y creencias en lo esotérico o pérdida de la fe.

- Aumento del pensamiento mágico.

- Agresividad: maltrato infantil, de género, de grupo, sarcasmo, ataques de ira.

- Manipulación.

- Consumo de alcohol y sustancias psicoactivas.

- Disminución del interés y motivación por aspectos de cotidianidad como aseo, diversión y estilo de vida.

- Cambios en los patrones de sueño y alimentación.

- Deterioro en el funcionamiento ocupacional.

 

3. Dimensión social

En lo social se observan y articulan situaciones y elementos como los siguientes:

Pérdida de bienes materiales: la entrega o abandono forzado de la tierra, la vivienda y otros bienes, que son los símbolos que representan el sentido de pertenencia y las bases sobre las que se construyen los proyectos de vida. De estas también se deriva la capacidad del manejo de dinero, con la que generalmente se hace ruptura total.

Desintegración familiar y laboral: implica el abandono el escape o ruptura con los vínculos familiares y laborales que conllevan desunión, deformación, y desorganización de la familia como base de los fenómenos sociales. Esta altamente relacionado con la pérdida de identidad.

Cambios culturales: se alteran los estilos, condiciones y modos de vida lo que se refleja en transformación profunda de las costumbres, tradiciones y la cotidianidad.

Aislamiento grupal: es una tendencia marcada hacia el aislamiento social, relacionada con la permanencia en el anonimato y la falta de fuerzas para sobresalir o surgir.

 

Evaluar y mitigar la magnitud del impacto psicosocial del desplazamiento debe ser un compromiso de cada colombiano


Disfunción en las relaciones: entre los desplazados se observan cambios en las interacciones como dependencia, aislamiento, celos y maltrato.

Bloqueos en la comunicación: en los grupos de desplazados se producen alteraciones en los patrones de comunicación, que muchas veces se relacionan con desequili-brios emocionales postraumáticos. Se observa especialmente en la forma como se acentúan las palabras, el lenguaje preverbal, la entonación o el silencio, entre otros.

Desempleo: es el principal problema al que se enfrenta el desplazado. De él depende la manutención de sí mismo y de la familia nuclear extensa. La falta de trabajo se constituye entonces en causa inmediata de la mayoría de los trastornos psicosociales y es además, el factor fundamental para la reconstrucción de proyectos de vida.

Cambios radicales de hábitat: son los cambios constantes de vivienda y la adaptación a nuevos medios en busca de supervivencia. Normalmente la población desplazada está hacinada en viviendas de gran fragilidad y casi nunca dispone de servicios públicos domiciliarios. Con pocas excepciones estos grupos obtienen cupos escolares para sus hijos y carecen de servicios de salud.

Exclusión social: por último, se destaca que los desplazados son víctimas de una doble exclusión. La primera la sufren en el momento mismo del desplazamiento. La segunda, cuando entran a competir por los limitados recursos gubernamentales, asignados por las alcaldías a los grupos más pobres de la población, que habitan permanentemente en sus respectivos municipios.

 

d. Resiliencia

En estos procesos, se entiende por resiliencia al conjunto de factores positivos inherentes a las personas que, habiendo sido sometidas a eventos de carácter destructivo poseen la capacidad biopsicosocial de superar el evento y sus consecuencias.

Este concepto se articula a los grupos de desplazados mediante el trabajo psicosocial desarrollado a partir de posibilitar cambios en el imaginario, centrados en la potencialización de las fortalezas personales en busca del crecimiento y el desarrollo personal.

El equipo de trabajo que presentó esta ponencia consideró de gran utilidad para realizar el acompañamiento a los desplazados de Risaralda, trabajar con la categoría de resiliencia como sustento teórico- práctico del acompañamiento en la reconstrucción de proyectos de vida acordes con la realidad social y productiva de este grupo en crisis.

Se trabaja con las fortalezas, el desarrollo de competencias, de habilidades y destrezas personales para combatir la adversidad o con la baja susceptibilidad ante fenómenos agresores y al enfrentar hechos estresantes, en lugar de centrarse en factores de riesgo físico, psicológico o social.

 

e. Visión del desplazado

"Nadie ama lo que no conoce... una manera de reconocer y ampliar la visión del desplazado es conociendo su experiencia, indagando su imaginario e interactuando con él en la comunidad"

Como afectado o persona en crisis, el desplazado para mejorar su situación y contribuir a su recuperación psicosocial debe superar etapas como las nombradas a continuación, las cuales hacen parte de un proceso que busca el equilibrio emocional y el retorno a la normalidad permitiendo consolidar una nueva visión ampliada y transformada para su nuevo proyecto de vida.

- Reconocer la pérdida.

- Valorar el ser.

- Aceptar acompañamiento.

- Buscar apoyo sin pensar en caridad.

- Actuar y solucionar con dinamismo.

- Reafirmar creencias positivas.

- Fortalecer estilos de vida saludable.

- Generar procesos de control y autoges-tión.

- Tener memoria social para trabajar con justicia.

- Reafirmar valores como el respeto, la responsabilidad, la solidaridad, el apoyo y la seguridad.

 

f. Equipo de apoyo

El equipo de apoyo está constituidos por un grupos de profesionales que ínter y trans disciplinariamente (abogados, trabajadoras sociales, sicólogos, médicos, psiquiatras, sociólogos, entre otros) participan activamente en la búsqueda del conocimiento sobre los problemas que afectan a los desplazados y la construcción de soluciones con y para la comunidad.

Al interior del grupo y a raíz del trabajo con las personas desplazadas de la región se ha encontrado que algunas situaciones y conductas destruyen los procesos positivos del acompañamiento por lo cual se proponen las siguientes directrices para las intervenciones:

- Dar órdenes coherentes.

- Buscar los objetivos comunes y concertar.

- Contribuir a la priorización de necesidades.

- Asignar responsabilidades y propiciar la adquisición de compromisos.

- Recordar que cada situación es única.

- Trabajar desde una perspectiva bioética con valores fundamentales como: respeto, responsabilidad y solidaridad.

- Compartir experiencias.

- Escuchar, comunicar, ejecutar, explicar y retroalimentar los procesos.

- Trabajar en grupos o equipos y buscar a expertos cuando se necesiten.

- Ser armónico y congruente al pesar, hablar y actuar.

- Manejar adecuadamente la comunicación mediante el dialogo y la resolución negociada de conflictos.

 

g. Estrategias de trabajo

Con la socialización de las experiencias del grupo de apoyo y las características de los desplazados ubicados en la ciudad de Pereira se pretende plantear las siguientes estrategias de acompañamiento:

- Trabajo con la metodología del aprender haciendo y sirviendo con y para la comunidad.

- Terapia colectiva.

- Trabajo con el enfoque de la resiliencia.

- Acción ínter institucional.

- Trabajo educativo con metodologías interactivas.

- Que las personas conocedoras y motivadas con la problemática de violencia en Colombia evalúen el impacto de este trabajo y propongan nuevas acciones para la construcción de proyectos de vida saludables y humanos para los desplazados.

 

Pereira, Colombia. Diciembre 1999

 

Los procesos de recuperación de las comunidades desplazadas deben fundamentarse en un acompañamiento que se caracterice por la defensa de los derechos humanos y la reestructuración de proyectos de vida.


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