"Aportes de Mutis y Humboldt a la educación ambiental"

Morelia Pabón Patiño

Este ensayo postula el reconocimiento a los estudios naturalistas desarrollados por José Celestino Mutis y Alexander Van Humboldt como antecedente remoto de la educación ambiental, en la medida que ella incorpora como propósito, lograr un proceso formativo mediante el cual los individuos conozcan y comprendan las formas de interacción entre la naturaleza y la sociedad, y actúen en forma racional con su entorno. No obstante, inicialmente es preciso reconocer como el proceso de educación ambiental corresponde a un movimiento educativo típico de las últimas décadas del Siglo XX, en tanto que los estudios del entorno biofísico desarrollados por Mutis y Humboldt, se inscriben en el campo del naturalismo predominante en el Siglo XVIII. La proyección de los estudios naturalistas de Mutis al campo educativo se logra con la institucionalización de la catedra de historia natural en el Colegio del Rosario, gracias a la labor desplegada por Mutis como difusor del pensamiento ilustrado en la Nueva Granada, su actividad docente en el Rosario, aunada a la labor investigativa en la Expedición Botánica, le permite formar a la generación de la Independencia, reconocido grupo comprometido con el conocimiento de la realidad natural, social y económica de la nación. Asimismo, se reconoce en la labor desarrollada por Humboltd a partir de su expedición científica por América, y la aplicación del método comparativo e integrativo en sus estudios sobre la diferenciación espacial de los elementos del medio y de las interrelaciones entre ellos, un aporte al estudio inter disciplinario y complejo del sistema ambiental.

 

Introducción

La aproximación a una reflexión de carácter histórico sobre algunos antecedentes remotos de la educación ambiental, en particular al aporte naturalista a su proceso de desarrollo, conduce a unos cuestionamientos iniciales: ¿qué es el naturalismo?, ¿cómo historiar la educación ambiental sin lograr una caracterización de ella?. De igual forma, ¿cómo incorporar en el análisis los problemas sustantivos, teorías, prácticas y modalidades discursivas naturalistas coherentes con el actual proceso de educación ambiental y en particular su relación con la labor intelectual de José Celestino Mutis y Alejandro Van Humboldt?

La reflexión histórica sobre este estos hechos, induce a establecer el espíritu de la época, el cual se expresa en el pensamiento ilustrado, como espacio intelectual que rodea la labor de los naturalistas tanto en sus esquemas conceptuales como en el instrumental metodológico, utilizado para el estudio del medio. Este análisis histórico, asume el riesgo de ser anacrónico al trasladar al contexto de la segunda mitad del siglo XVIII y primera del siglo XIX, procesos históricos contemporáneos, como son la problemática ambiental y la educación ambiental, fenómenos típicos de la segunda mitad del siglo XX.

No obstante, puede intuirse que la configuración de un pensamiento ambiental, referido a las relaciones del hombre con la naturaleza o su medio natural, es una reflexión que acompaña históricamente a la sociedad. En particular el problema de la relación entre el hombre y la naturaleza y el lugar que este ocupa en el ecosistema ha sido uno de los problemas fundamentales para la comprensión de la problemática ambiental.

La educación ambiental

La reflexión sobre los aportes a la educación ambiental, se fundamenta en el concepto postulado sobre esta formación, en la Conferencia Internacional de Tbilisi en 1977, entendida como:
 

"la reorientación y articulación de las diversas disciplinas y experiencias educativas que facilitan la percepción integrada del medio ambiente, haciendo posible una acción más racional y capaz de responder a las necesidades sociales. Tiene por objetivo transmitir conocimientos, formar valores, desarrollar competencias y comportamientos que puedan favorecer la comprensión y solución de los problemas ambientales".


Asimismo, la Conferencia de Tbilisi reconoce como un objetivo de la educación ambiental, que:
 

"El ser humano comprenda la naturaleza compleja del medio ambiente resultante de la interacción de sus componentes biológicos, físicos, sociales y culturales. Por consiguiente ella debe facilitar al individuo y a las colectividades los medios de interpretar la interdependencia de esos diversos elementos en el espacio y en el tiempo a fin de promover una utilización más reflexiva y prudente de los recursos del universo para la satisfacción de las necesidades de la humanidad".


El naturalismo

El trabajo de Mutis y Humboldt tiene como marco referencial, la visión naturalista, la cual no asume un concepto de la realidad fuera de la naturaleza y su mundo perceptible, la explicación de esta realidad se logra a partir de las leyes naturales. En esta concepción el hombre como ser natural hace parte de la naturaleza y se somete a sus leyes.

Restrepo Olga(2), ha postulado como en el campo de la historia natural, el conocimiento de la naturaleza discurre desde dos perspectivas. Inicialmente desde una visión sincrónica, que tenía como finalidad realizar una descripción ordenada, sistemática e inductiva de los fenómenos del mundo material. Esta orientación clasificatoria descriptiva fue predominante en el siglo XVII y primeros años del siglo XVIII, a ella contribuyo la obra de Carl Van Linneo, "El systema natural" (1735), que permitió ordenar las diversas formas de la naturaleza. En segundo lugar, frente a esta concepción emerge una opción dinámica de la historia natural, presentada por Georges Buffon en su obra enciclopédica "Histoire Naturelle".

Es así como durante la segunda mitad del siglo XVIII y las primeras décadas del siglo XIX, en los estudios desarrollados con una perspectiva dinámica de la naturaleza, la clasificación era secundaria, lo significativo era encontrar las gradaciones, la continuidad de lo vivo, la distribución geográfica de los seres. Este enfoque orienta el examen al problema de la formación de las especies a través del tiempo. En esta visión se reconoce el aporte de Lamarck, para quien el objeto de la historia natural se encontraba en las relaciones que tienen entre sí las formas vivas y en el examen de la organización interna de animales y vegetales. Planteando la dificultad para trazar líneas fijas de demarcación entre las especies, producto de los cambios en el medio ambiente y de las sucesivas modificaciones adquiridas y transmitidas a la descendencia.  En esta tendencia histórica-dinámica, encuentra espacio la teoría evolucionista de Darwin, apoyada en los viajes de exploración que permitieron el conocimiento de la naturaleza mediante la colección y observación sobre la distribución geográfica de las especies.

De igual forma, la aproximación a estos antecedentes precisa indicar ¿cuál es el contexto socioeconómico en el que se desarrolla la historia natural? El adelanto de los estudios naturalistas observa una estrecha relación con el desarrollo social, y la evolución endígena del pensamiento científico.

El avance de la economía mercantil y la producción artesanal incrementan la demanda de materias primas y mercados que impulsan los grandes descubrimientos geográficos y las exploraciones, ellos garantizan la observación, registro y recolección de un copioso material de hechos y elementos que permiten avanzar en la investigación y construcción teórica.

Los viajes expedicionarios crean la posibilidad de recolectar especies vegetales y animales y reconocer recursos mineros que requieren ser estudiados sistemáticamente. La demanda del conocimiento de la naturaleza suscita una valoración social de la ciencia, y en particular de los estudios de astronomía, matemática, física, botánica, zoología, mineralogía, geología y geografía entre otros campos del saber. El desarrollo de los estudios de la naturaleza reafirman el carácter determinante de las exploraciones científicas realizadas durante los siglos XVII y XVIII, mediante las cuales se emprenden exploraciones sistemáticas del globo, sus directores imprimen en las labores realizadas un fuerte espíritu investigativo que contribuye al fortalecimiento de las ciencias naturales.

Entre los exploradores se relacionan los viajes de William Dampier (1651-1715), quien desarrollo conocimientos sobre metrología, hidrología y magnetismo terrestre; James Cook (1728-1779) comisionado por la Royal Society para realizar su viaje por el Pacífico Sur, elabora importantes estudios sobre Australia, Nueva Zelanda y el Océano Pacífico; Charles Darwin (1831-1836) realizó el viaje por Suramérica y el Pacífico en el Buque H.M.S. Beagle en calidad de naturalista oficial, colecciona amplio material utilizado para elaborar reflexiones sobre la naturaleza y la historia evolutiva de los seres vivos.(3)  Particular interés revisten los viajes de Alexander Van Humboldt, en sus expediciones científicas por América y Asia.

En el marco del proceso de modernidad, se constituyen las fuerzas motrices que demandan un progreso de las Ciencias Naturales, en este período histórico, la labor intelectual de los naturalistas logra proyectarse al campo de la educación, con la institucionalización de los estudios de historia natural.


José celestino mutis y la formación ambiental

La educación ambiental considerada como un conjunto de conocimientos, valores y acciones responsables frente a la naturaleza, reconoce como elemento constitutivo de la acción educativa la percepción integrada del medio ambiente, a partir del conocimiento del entorno natural, se fundamenta en el proceso de identificación y resolución de los problemas ambientales. En consecuencia, una de las mayores contri_buciones a la educación ambiental realizada por Mutis, es lograr el acercamiento al estudio de la naturaleza en la institución educativa neogra_nadina, introduciendo los estudios de la filosofía natural en el Colegio Rosario de Santafé de Bogotá, en su disertación sobre los elementos de la filosofía natural, no sólo destaca la importancia del estudio de la naturaleza y su aplicación al desarrollo, sino que igualmente expone los métodos, postulando:
 

"El conocimiento útil y agradable de los efectos naturales y de sus causas, ha merecido siempre la atención de los sabios. Entre todas las naciones, y aún en los siglos más atrasados, se ha mirado siempre como asunto de mayor importancia el estudio de la naturaleza, pero en ningún tiempo ha florecido tanto como en el nuestro"(4)


La introducción de los estudios de Historia Natural en la Nueva Granada se debe a la labor intelectual desplegada por Mutis, como difusor del pensamiento ilustrado en Hispanoamérica. La visión útil de la ciencia no escapa al pensamiento de Mutis, en el discurso preliminar de la apertura del curso de matemáticas en el Colegio del Rosario, en 1762 expresa:
 

"La utilidad de una ciencia parece ser el motivo que más obliga a cultivarla con algún empeño." (5)


Mutis coadyuva en la construcción teórica y metodológica de los estudios de la naturaleza, es así como señala:
 

"el objeto de la filosofía natural es describir los fenómenos de la naturaleza, descubrir sus causas, exponer sus relaciones y hacer descubrimientos sobre toda la constitución y orden del universo." (6)


Con referencia al método para este estudio, plantea la utilidad del método analítico-sintético, partiendo del análisis para llegar por medio de ella a la síntesis. En esta forma se parte de los fenómenos y los efectos en la búsqueda de las causas particulares, con el fin de identificar las causas generales y llegar a los principios. Aludiendo a la metódica de Newton en el conocimiento, señala:
 

"Se sujetó a valerse en el estudio de la naturaleza de los dos métodos analítico y sintético; de tal suerte que habiendo comenzado por los fenómenos o los efectos pudiese después pasar al descubrimiento de las potencias o causas que obran en la naturaleza. Estableció asi mismo que de las causas particulares se fuera subiendo a otras más generales; y de estas finalmente a las más generales entre todas. Este es el método analítico. Después de haber descubierto estas causas se debe bajar por un orden contrario, considerándolas ya como principios establecidos para explicar por este medio las causas más generales, y después los fenómenos, que son sus consecuencias; haciendo ver de este modo la solidez y la firmeza de estas explicaciones".(7)

 

... se advierte en la obra de Mutis una consideración frente a la protección de los recursos, pensamiento coherente con el objetivo de la Educación Ambiental, orientado. 

 

Su empeño por la difusión de la ciencia permite iniciar nuestra cultura científicaorientada al estudio de la naturaleza, este propósito es reiterado en sus solicitudes a la corona para instaurar un Laboratorio de Química con la cátedra respectiva, después de haber verificado la fundación del Anfiteatro Anatómico y el Jardín Botánico para la formación de los médicos, recomienda la extensión de la enseñanza de la matemática, la física y la botánica a los estudiantes de otras profesiones y demás jóvenes aficionados.(8) La formación ambiental tiene como propósito el conocimiento del medio para orientar una relación armónica del hombre con las condiciones del entorno. En este sentido Mutis, no solo aporta en el conocimiento de la naturaleza, asociado a la práctica médica, indaga sobre la variedad de quinas para curar enfermedades endémicas.

Una particular importancia reviste su actividad en el Jardín Botánico. Los avances y logros del conocimiento botánico en ese período están ligados indudablemente a la creación de los jardines botánicos, cuya génesis en el contexto europeo esta relacionada con a la práctica medica, en la medida que:
 

"El empleo de píldoras vegetales en el tratamiento de las enfermedades despertó renovado interés por el estudio de las plantas, una rama del saber que constituyó originariamente el patrimonio de la jardinería de los monasterios y conventos. Después del renacimiento se estimuló la creación de parques y jardines privados y el cultivo más generalizado de árboles, legumbres y flores. Se establecieron jardines botánicos en Padua en el año de 1545 y después en Pisa, Leyden y otras partes. En ellos se ponían y se cuidaban las plantas exóticas importadas del extranjero por exploradores y aventureros. La medicina adquirió pronto sus campos de cultivo y de riego y sus destilerías de hierbas. Cada gremio de farmacéuticos poseía un jardín medicinal." (9)


Actualmente, los jardines botánicos desarrollan estrategias de educación, conservación e investigación, impulsadas por parte de las organizaciones gubernamentales y no gubernamentales ante el deterioro de los ecosistemas. La estrategia para la conservación es promovida por la Asociación Internacional de Jardines Botánicos (IABG) y por Botanics Gardens International (BGCI), en la Red Mundial para la Conservación de la Biodiversidad; mediante la investigación in-situ y ex-situ y la educación ambiental en los jardines botánicos.

La investigación sobre las formaciones vegetales, tiene sus antecedentes remotos en Hispanoamérica con los estudios desarrollados por las expediciones botánicas de Perú, Nueva España y Nueva Granada. En su origen y organización inicial se suele encontrar diferencias, la de Perú dirigida por Don Luis Pabón e Hipólito Ruiz y la de Nueva España bajo la dirección del médico Martín Sesse, fueron autorizadas por iniciativa de la Corona Española en 1777 y 1786 respectivamente. La de Nueva Granada es originada por la solicitud de Mutis ante la Corona. Carlos III tarda 20 años en aprobar el proyecto justificado por Mutis en mayo de 1763, en su comunicación al monarca establece un proyecto de diagnóstico biofísico, el cual guarda vigencia para el logro de un desarrollo sostenible. Es así como expone entre otras razones:
 

"La América, en cuyo afortunado suelo depositó el creador infinitas cosas de la mayor admiración, no se ha hecho recomendable tan solo por su oro, plata, piedras preciosas y demás tesoros que oculta en sus senos, produce también en su superficie para la utilidad y el comercio exquisitos tintes, que la industria iría descubriendo entre las plantas; la cochinilla, de que hay abundancia en este reino, aunque no la cultivan por su indolencia los naturales de estas provincias; la preciosa cera de un arbusto llamado laurelito y la de palma; muchas gomas, de que pudieran hacerse algunos usos ventajosos en las artes; maderas muy estimables para instrumentos y muebles; produce, finalmente, para el bien del género humano, muchos otros árboles, yerbas, resinas y bálsamos, que conservarán eternamente el crédito de su no bien ponderada fertilidad. Un viajero debería ir recogiendo, describiendo y conservando semejantes producciones, para que depositadas en el gabinete y otros lugares públicos, la conocieran los sabios, excitaran su curiosidad y se hiciera de ellas útil aplicación en algún día para bien de los mortales(10)


Mutis argumenta a favor del proyecto de la Expedición Botánica en la Nueva Granada:
 

"A cada paso se me iría proporcionando la oportunidad de ejecutar muchas importantes observaciones que podrían merecer algún lugar en la relación histórica de mi viaje bajo sus correspondientes títulos de medicina, física, geografía, astronomía y algunos otros ramos de las ciencias matemáticas. Un segundo catálogo de las observaciones meteorológicas y de las elevaciones del suelo por donde transita un viajero, de que resultan no pocas luces y conocimientos a las ciencias no debería faltar en una historia natural." (11)


Asimismo, se advierte en la obra de Mutis una consideración frente a la protección de los recursos, pensamiento coherente con el objetivo de la Educación Ambiental, orientado a:
 

"Ayudar a los grupos sociales a tomar conciencia sobre el medio ambiente y su problemática, así como fomentar el desarrollo de actitudes y a adquirir una ética de valores y sentimientos que favorezcan el medio ambiente."(12)


En la Carta de Mutis al oidor Juan Hernández de Alba en 1802, manifiesta una actitud orientada a la conservación de las zonas verdes de Santafé de Bogotá; en ella expresa su reflexión de Mutis para suscitar un cambio en las políticas:
 

"Me he resuelto a hacer presente a vuestra señoría la perjudicial equivocación en que involuntariamente han caído los comisionados al cumplimiento de la limpieza de las calles, ordenada sabiamente en el artículo 3º del bando publicado. En efecto, persuadidos a que consiste la limpieza y el aseo de todas las calles en arrancar de raíz la importante alfombra de grama y demás yerbas menudas, con que la sabiduría del supremo creador se digna entapizar perennemente todo el suelo de la capital, por un beneficio propio de sus altísimos designios, que solamente puede admirar y agradecer el hombre filósofo; ... , pretenden obligar a todo el vecindario a la misma observancia.

Contemplo que tan extraordinario empeño no puede menos de producir fatales consecuencias en la policía de la capital y en la salud pública. Así es que considerada solamente como indiferente esta preciosa tapicería, queda siempre en el concepto de no deberse reputar como basura,..."(13)


Su enseñanza está orientada a observar los equilibrios ecosistémicos y una relación armónica del hombre con la naturaleza en sus prácticas cotidianas, Su llamado a preservar las especies vegetales en las concentraciones urbanas, constituye una orientación a la actual labor de planificación ambiental y ordenamiento territorial, la cual puede inferirse en su carta al oidor:
 

"Ni a las gentes más rústicas se les oculta que destruida en los largos veranos la tapicería vegetal de los campos, su polvo sutil y nocivo, agitado por el viento, tiene mucha parte en las epidemias y mortalidad de sus animales.


A ejemplo de lo que sucede en los campos, a pesar de su extensión y libre ventilación, ¿qué no podrá temerse en el corto recinto de una población, en cierto modo cerrada por la multitud de sus edificios, y en donde viven reunidos treinta mil habitantes, como si dijéramos sesenta mil vivientes, fuentes inagotables de exhalaciones pútridas, que diariamente inficcionan la atmósfera?. Queda, pues, a mi entender suficientemente demostrada la proposición, que lejos de contribuir a la limpieza de la capital el empeño de agotar la grama y plantas menudas de sus calles, es absolutamente contrario a las saludables miras del superior gobierno en lo físico y político"(14).

 

La valoración de los estudios de Mutis no se produjo exclusivamente en el contexto neogranadino, en su época logró reconocimiento de su obra por parte de Linneo y Alejandro Van humboldt...

 

De otra parte, el conocimiento de nuestros ecosistemas, constituye un logro de La Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada, instituida 1 de noviembre de 1783 por cédula del Rey Carlos III de España. La expedición se establece en Mariquita, recolecta especies, observa la producción natural y los procesos de crecimiento, floración, fructificación y analiza sus características morfofisiológicas. La expedición de la Nueva Granada sobrepasa en número y dedicación a la iconografía de las plantas; el horizonte conceptual de las expediciones botánicas de Hispanoamérica sería la historia natural clasificatoria.(15)

Un reconocimiento a la obra de Mutis en la expedición botánica fue realizado por su más destacado discípulo, Francisco José de Caldas, quien precisa:
 

"Comenzó por elegir un centro oportuno para sus operaciones científicas. Mariquita le pareció que reunía todas las proporciones que buscaba. En efecto, situada esta ciudad al pie de los andes del Quindío, en un valle fecundo, y en las cercanías del Magdalena, le presentaba los vegetales de todos las temperaturas y de todos los niveles. Aquí formó los pintores, aquí colectó innumerables plantas, aquí se hizo una parte de las grandiosas láminas que no se pueden ver sin admiración"(16)


Igualmente, reafirma con respecto a la labor desarrollada por Mutis:
 

"El nos ha dejado manuscritos sobre las plantas, sobre la meteorología, sobre minas, un herbario que asciende a 20.000 plantas, más de 5.000 láminas de nuestras plantas, un semillero, una colección de maderas, de conchas, de minerales, de pieles, y una serie de cuadros al óleo en que están representados los animales del nuevo reino. Si se realiza su última voluntad; si se llevan a efecto sus deseos, verá el Reino un Museo en el que renazcan las ciencias y los conocimientos útiles. He aquí un bosquejo de lo que fue Mutis como Botánico, como naturalista, como físico y como astrónomo."(17)


La valoración de los estudios de Mutis no se produjo exclusivamente en el contexto neogranadino, en su época logró reconocimiento de su obra por parte de Linneo y Alejandro Van Humboldt, quien realizó un viaje a la Nueva Granada con el propósito de conocer su obra. Actualmente, es indiscutible su aporte a la institucionalización del estudio naturalista en la educación colombiana, la cual constituye un antecedente remoto en la formación de la cultura ambiental contemporánea, fundamentada en la tradición del conocimiento al entorno natural, generada por Mutis y el colectivo intelectual adscrito a la Expedición Botánica.
 

Los estudios globales e integradores, Un aporte de humboldt a la educación ambiental

La labor intelectual de Humboldt orientada a la comprensión global del universo ha contribuido a conformar los fundamentos e instrumental metodológico de la educación ambiental, apoyada en la exploración y observación sistemática e integral del entorno. Humboldt optó como vía de acceso al conocimiento del cosmos, un método comparativo e integrativo de los fenómenos y elementos naturales. Durante el siglo XVIII, se avanza en el conocimiento del entorno a partir de las grandes expediciones científicas, al respecto Humboldt, expresa:

"Desde mi temprana juventud alentó en mí el afanoso deseo de recorrer tierras lejanas... Mi afición a la botánica y el estudio de la geología, y la posibilidad de efectuarse una excursión a Holanda, Inglaterra y Francia en compañía de un hombre famoso Georg Foster, que tuvo la suerte de poder participar en el segundo viaje del Capitán Cook alrededor del mundo, contribuyeron a dar forma y un objetivo concreto a los proyectos de viaje que venía abrigando desde los 18 años de edad. Lo que me atraía a los bellos territorios de la zona tórrida no era ya el afán de una vida errante llena de aventuras, sino el deseo de ver una naturaleza salvaje, grandiosa, rica en toda clase de productos naturales; la perspectiva de recoger experiencias que contribuyesen al progreso de la ciencia."(18)

 

Coherente con esta cosmovisión realiza su expedición científica por el continente americano entre 1799 y 1804, acompañado del botánico francés Aime Bonpland, a partir de los cuales publica treinta volúmenes (Voyage aux regions Equinoxiales du Nouveau Continent), igualmente, realiza un viaje por Asia Occidental y Central en 1829.

La formación inicial de economista, al igual que la orientación filosófica adquirida en la Universidad de Gotinga le permiten abordar la perspectiva de la dinámica social en los territorios recorridos, sobre los cuales se encuentran innumerables ilustraciones en las crónicas de sus viajes. En el conocimiento biofísico, sus estudios de física y mineralogía (Academia Minera del Freiberg) y la formación autodidacta en botánica, geología y química le dan posibilidad de acceder a un estudio interdisciplinario, hecho que constituye una aproximación a la actual formación ambiental. Producto de esta compleja formación, adicionada con la observación rigurosa en sus viajes, elabora trabajos en diversos campos del conocimiento.

En el viaje por América escala el Chimborazo y otras alturas de los Andes, logra establecer la relación entre temperatura y pisos térmicos; en el estudio de la meteorología y climatología, determina líneas de temperatura media iguales, traza líneas isotérmicas, establece un sistema para comparar los climas de diferentes países, examina el origen de las tormentas tropicales y las perturbaciones atmosféricas. En el campo de la biogeografía investiga sobre la distribución de la flora y la fauna en función de las condiciones físicas. Sus estudios geofisicos le permiten conocer las variaciones en la fuerza magnética desde los polos al Ecuador y crea el término de "tempestad magnética" para designar el fenómeno registrado. En su viaje del Orinoco al Amazonas, observa las zonas de actividad volcánica y sugiere que responden a fenómenos de la corteza terrestre; su conocimiento oceanográfico, le permiten estudiar en el viaje por América, la corriente oceánica que lleva su nombre.(19)

Derivado de sus viajes e investigaciones elabora su obra cumbre: "El Cosmos", publicada en 1845.

A partir de sus viajes científicos y la incorporación de un método comparativo logra establecer la distribución geográfica de las especies, bajo una perspectiva de la historia natural dinámica, examina la variabilidad de los fenómenos a partir de las diferenciaciones espaciales de los ecosistemas. Esta perspectiva del conocimiento de la naturaleza y su metodología proporciona un instrumental para la campo cognitivo ambiental. La perspectiva histórica- dinámica y sistémica de sus estudios, supera la visión clasificatoria - estática, predominante en la historia natural. El método experimental e inductivo, soportado en la exploración y reconocimiento de los elementos del medio, proporciona orientaciones metodológicas a la educación ambiental, que tiene como propósito el conocimiento del entorno en el cual discurre la actividad vital de la sociedad.

Asimismo, la educación ambiental implica un enfoque interdisciplinario, necesario para el estudio de la interrelaciones entre los diversos elementos del complejo ambiental; la interdisciplina esta vigente en la actividad intelectual desplegado por Humboldt, quien asume como eje central de su "proyecto científico la creación de una ciencia, la física del globo, que permite la integración de distintas disciplinas que estudiaban el medio natural y explicaban la armonía de la naturaleza y el encadenamiento de las distintas fuerzas que actúan en ella." (20)  El mayor aporte a la educación ambiental, ejecutado por Alejandro Van Humboldt lo constituye la realización de su proyecto vital, sus estudios y realizaciones intelectuales como expresión de una aproximación al conocimiento sistémico del cosmos, que constituye el paradigma para el complejo estudio ambiental.
 

NOTAS

(1) Lo ambiental concebido no sólo como el medio físicobiótico, sino igualmente el medio social y cultural, relacionando los problemas ambientales con los modelos de desarrollo adoptados por el hombre. Conferencia de TBILISI: UNESCO (1977).

(2)RESTREPO FORERO, Olga; ARBOLEDA, L.C. y BEJARANO, J. A. (1993). Historia natural y ciencias agropecuarias. En: Historia social de la ciencia en Colombia. Colciencias, Tomo III, p. 27-31.

(3) DAMPIER, William Cecil (1972). Historia de la ciencia. Madrid: Editorial Tecnos, p. 214-216.

(4) MUTIS, José Celestino, Elementos de la filosofía natural. En: HERNÁNDEZ DE ALBA, Guillermo (1976). Documentos para la historia de la educación en Colombia. Tomo III. Bogotá: Editorial Kelly, p. 235.

(5) MUTIS, José Celestino (1983). Discurso pronunciado en la apertura del curso de matemáticas en el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario, 13 de Marzo de 1762. En: Mutis y la Expedición Botánica (Documentos). Bogotá: El Áncora Editores, p.21.

(6) MUTIS, Elementos de... en :HERNANDEZ, Ob. cit. p.236

(7) Ibidem, p. 241-242.

(8)MUTIS propone el establecimiento de un Laboratorio de Química con la cátedra respectiva, adjunto a la Facultad de Medicina del Colegio Mayor del Rosario, noviembre 9 de 1801. En: HERNÁNDEZ DE ALBA Guillermo (1983) Escritos científicos de Don José Celestino Mutis. Ediciones del Segundo Centenario de la Real
Expedición Botánica. Instituto Colombiano de Cultura Hispánica. Bogotá: Editorial Kelly, Tomo 1, p. 271.

(9) DAMPIER, Ob.Cit. p. 151-152.

(10) MUTIS, José Celestino. Representación hecha a su majestad Carlos III (mayo de 1763). En Mutis y la Expedición Botánica. Ob Cit. p. 128-129

(11) Ibidem, p.132

(12) UNESCO (1980). La educación ambiental. Las grandes orientaciones de la Conferencia de Tbilisi, París.

(13) MUTIS, José Celestino. Carta al oidor Juan Hernandez de Alba (29 de junio de 1802). En Mutis y la Expedición Botánica, Ob. Cit. p.186

(14) Ibidem, p.188-189

(15) RESTREPO, Ob.Cit. p. 44

(16) CALDAS, Francisco José. Artículo necrológico de Caldas sobre Mutis. En: GREDILLA, Federico (1982), Biografía de José Celestino Mutis y sus observaciones sobre las vigilias y sueños de algunas plantas. Bogotá: Plaza & Janes, (Academia Colombiana de Historia. Complemento a la Historia Extensa de Colombia, Nº 1) , p. 269 .

(17) Ibidem, p.270

(18) HUMBOLDT, Alejandro (1982). Del Orinoco al Amazonas. Barcelona: Editorial Labor p.1-2

(19) DAMPIER, Ob. Cit. p. 294-295

(20) CAPEL, Horacio y URTEAGA, Luis (1985). Las nuevas geografías. Barcelona: Editorial Salvat, p.15


 


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