"El concepto de formación pedagógica: tradición y modernidad"

 

Carlos Ramiro Bravo Molina


El problema a tratar se halla articulado por dos variantes fundamentales: La formación pedagógica y la formación en Ciencia Social. Ellas constituyen una unidad en el sentido de las prácticas teórico-metodológicos del quehacer del Licenciado en Ciencias Sociales. Tanto en el proceso formativo profesional como en el ejercicio profesional, el tipo, el carácter, la estructura y la consistencia de la formación de que es objeto quien se forma en las Ciencias Sociales como educador, se verá reflejado o transformado en su acontecer cotidiano, incidiendo en su desempeño docente.

La formación pedagógica-social que adquiere, desarrolla y vivencia cotidianamente el educador en general, el profesional de las Ciencias Sociales en particular, es producto de la confluencia de múltiples acciones y factores curriculares intra y extracurriculares y que se vehiculiza en los modelos y prácticas pedagógicas que circulan, observan, interiorizan o imitan en los espacios del acontecer académico de la escuela. El modelo pedagógico se concibe como "Un constructor teórico y de interacción en un contexto específico que alienta una perspectiva futura de formación y que se construye para concretar propósitos e intencionalidad referidas a un proyecto de sociedad, de cultura y de educación".(1) "Se entiende por modelo pedagógico la relación flexible, dinámica, dialéctica entre contenidos, fines, maestros, alumnos y métodos. El modelo pedagógico está fundamentado epistemológicamente, cuando se pregunte por la concepción de conocimientos, los criterios de verdad, los de conocimiento, como conocer el maestro y el alumno. También en los modelos hay fundamento: ético, pedagógico, político".(2)

El problema en torno a la formación de maestros, viene siendo objeto de estudio en pre- congresos y congresos en Colombia, desde el año de 1995. La temática tratada en los pre-congresos se refiere a: relación entre los aspectos pedagógicos y plan de estudios entre los niveles de formación de educadores. Visión de futuro, la didáctica y el curriculum, una propuesta de articulación. La formación de formadores de educadores docentes universitarios, estado actual y proyecciones de los modelos pedagógicos y construcción de un modelo pedagógico para la formación de educadores en Colombia.(3) Sobre el gran tema de la formación se ha referido Elba Martínez de Dueri, Luis Angel Parra Garcés, Jesús Alberto Echeverri, Hernán Escobar.(4)

En los pre-congresos como ideas orientadoras de la formación de un educador se recomiendan los siguientes aspectos: El educador debe saber lo que enseña, el educador debe saber a quién enseña, el educador debe saber para qué enseña, el educador debe saber por qué enseña (vocación), el educador debe saber producir conocimiento pedagógico, el educador debe estar siempre actualizado en lo que sucede en pedagogía y debe ser competente en el manejo de los diversos medios modernos de comunicación e información.(5)

Se sugirieron cuatro categorías básicas para considerar la formación de educadores: competencias desde lo pedagógico, características desde lo personal, exigencias desde los saberes y competencias especificas.(6)

Desde la fundamentación y formación pedagógica se reclama una sólida fundamentación epistemológica de la pedagogía como ciencia, una pedagogía semiotizada y mediadora cultural, ser investigador de la práctica pedagógica, ser generador de prácticas emancipatorias y complejizador de situaciones.(7)

En el ámbito de ser persona, el maestro requiere sensibilidad, ética, trascendentalidad e identidad.(8)

Desde los saberes, el maestro requiere: El saber pedagógico, cultural e interdisciplinario, el saber investigar y reflexionar, saber de su contexto histórico, socio-histórico, político, saber integrar y proyectarse.(9)

La UNESCO en la Conferencia Mundial sobre la Educación Superior en el siglo XXI: Visión y Acción, subrayan

"Que los sistemas de educación superior deberían aumentar su capacidad para vivir en medio de la incertidumbre, para transformarse y provocar el cambio... y colocar a los estudiantes en el primer plano de sus preocupaciones en la perspectiva de una educación a lo largo de toda la vida a fin de que se puedan integrar plenamente en la sociedad mundial del conocimiento del siglo que viene".(10)

El concepto de formación, se presenta como principio unificador y se asume como proceso de humanización, misión y eje teórico de la pedagogía. Rafael Flórez, expresa:

"El concepto de formación, desarrollado inicialmente en la ilustración, no es hoy día operacionalizable ni sustituible por habilidades y destrezas particulares ni por objetivos específicos de instrucción. Mas bien los conocimientos, aprendizajes y habilidades son apenas medios para formarse como ser espiritual. La formación es lo que queda, es el fin perdurable; a diferencia de los demás seres de la naturaleza, "el hombre no es lo que debe ser", como dedica Hegel, y por eso la condición de la existencia humana temporal es formarse, integrarse, convertirse en un ser espiritual capaz de romper con lo inmediato y lo particular, y ascender a la universalidad a través del trabajo y de la reflexión filosófica, partiendo de las propias raíces".(11)

La formación humana como misión y eje teórico de la pedagogía, trasciende al docente, en tanto hace referencia a su misión de educador y formador de la condición humana de los sujetos con quienes irradia su accionar cotidiano. Sobre el quehacer formativo del docente han reflexionado los filósofos de la ilustración como Juan Jacobo Rousseau, los pedagogos clásicos del siglo XIX y los pensadores de la educación contemporánea como Fernando Lavater(12).

El concepto de formación como principio general de unificación de la pedagogía, satisface según Rafael Flórez, tres condiciones:

Ese principio general de unificación lo constituye para la pedagogía el concepto de formación, como lo acabamos de mostrar, porque satisface al menos tres condiciones:

1. La condición antropológica, en cuanto describe la enseñanza como proceso de humanización en sus dimensiones principales, a la luz de las ciencias humanas contemporáneas, como intelección directriz para toda posible acción educadora. Para tener éxito en la dimensión transformadora del hombre hay que partir del reconocimiento de sus verdaderas posibilidades.

2. La condición teleológica, que confiere sentido a toda reflexión sobre el hombre y sobre todo es esencial para la pedagogía puesto que su misión, su razón de ser es precisamente la razón como finalidad, como proyecto siempre presente y tensión esencial de cada acción educativa. La pedagogía no se propone solo entender un grupo particular de fenómenos, como cualquier otra ciencia, sino que su propósito es mas totalizante, es el despliegue general de la razón misma de cada persona en todas sus posibilidades. En esto consiste la esencia de la existencia humana, en el despliegue del comprender, como diría Heidegger. Esta es la tarea y la meta para la pedagogía, facilitar que los jóvenes accedan a niveles superiores de sí mismos.

3. La condición metodológica, derivable directamente del principio fundador de la formación, no para generar more geométrico desde su generalidad todo el conocimiento pedagógicos particulares habidos y por haber, sino más bien como matriz cuya fecundidad radica en esa virtud cuestionadora, que mantiene erguida la pregunta hermenéutica de sí y cómo los enunciados y acciones pedagógicos particulares están abiertos, orientados y definidos por esa perspectiva del desarrollo de la racionalidad, ya sea iluminando esta finalidad a nivel investigativo conceptual en cada proyecto, o facilitando estrategias efectivas de racionalidad para los procesos reales de enseñanza".(13)

Humberto Quiceno hace alusión al concepto de formación según Juan Jacobo Rousseau, en los siguientes términos:

"Solo el que llegue a comprender la totalidad del ciclo de la educación, incluyendo sus fases, las críticas y los estadios específicos pueden tener una idea de formación. La formación no es aquí concebida como el simple acto de ir a la escuela, estudiar, tener una profesión. Esto solo es estar instruido. La formación es tener conciencia, haber comprendido en el pensamiento y en la imaginación, la educación del hombre, antes que ella se realice. Es por eso que el Emilio Surge del pensar y experimentar lo que es la educación del hombre y se dirige a la humanidad para que sirva de guía para toda educación ilustrada".(14)

Las concepciones de formación expuestas por pedagogos han sido trabajadas por Germán Mariño, quien se refiere a la concepción de formación en la obra de Paulo Freise.

Andrés Klaus Runge, analiza "Las concepciones de la comprensión pedagógica, en la obra de Rafael Flórez:

"La propuesta teórica de Flórez, se propone también fijar su propio método; es decir, definir el camino que toma la pedagogía no solo para pensarse a sí misma, sino para proceder - en su sentido más original como arte de educar - en la misma praxis educativa y para ello se plantea el concepto de comprensión pedagógica, derivado de lo que sería la comprensión hermanéutica gadameriana, con el cual se intenta dar cuenta de la educación y la enseñanza como formas de interacción humana por excelencia, que se realiza a través del diálogo".(15)

El concepto de formación desde la visión Gadameriana, en Colombia ha sido objeto de estudio por Rafael Flórez, en su obra Hacia una pedagogía del conocimiento. En forma de ensayo, Clara Inés Ríos Acevedo, profesora de la Universidad de Antioquia, trabaja el pensamiento de Gadamer, en su artículo: "Un acercamiento al concepto de formación en Gadamer"(16) a partir de la obra Verdad y Método I y Verdad y Método II.(17)

"A partir del reconocimiento de que el método de investigación de las ciencias empíricas es ineficaz para explicar la naturaleza humana, por cuanto no permite comprender los fenómenos morales y sociales en su concreción histórica. Gadamer analiza el origen y evaluación del concepto de formación del hombre. La concepción hegeliana de que el hombre no es por naturaleza lo que debe ser y que el hombre no es, sino que su devenir va siendo, es una progresión constante e interminable hacia su conversión en un ser espiritual general, hace necesario el concepto de formación.".(18)

Para Gadamer, "Desde Protágoras hasta Sócrates la ambición de los maestros fue hablar no solo para enseñar, sino también para formar la recta conciencia ciudadana que luego se traduciría en éxito político".(19)

Para Gadamer comenta Clara Inés, "el concepto formación es el pensamiento más grande del siglo XVIII". En la construcción del concepto han contribuido: Aristóteles, Herder, Hegel, W.Von Humbolt, J.B.Vico., Sha Ftesbury y Bersong. Para Herder el concepto de formación se identifica al concepto de cultura que da forma a las disposiciones y capacidades naturales del hombre. Hegel concibe la formación como una relación de complementariedad entre la formación práctica y la formación teórica, en ascenso a la generalidad y el ser espiritual general. J.B.Vico, ve en la formación el Sensus Communis y el ideal de la elocuencia o argumentación verdadera. Bersong, la formación se identifica como Bon Sens, el cual se adquiere del estudio de los clásicos.

Comenta Clara Inés Ríos:

"El problema de la formación en el sentido de una directriz que ilustre sobre como formar al hombre, indudablemente no es la pregunta de la que se ocupa Gadamer, por ello en su contexto no es pertinente preguntar cuál seria el método para formar una conciencia histórica y una conciencia estética, sino más bien preguntar que debe entenderse por conciencia estética y por conciencia histórica y como se relacionan estos conceptos con el ascenso a la generalidad, concepto hegeliano que ilumina el trabajo de Gadamer: ¿cómo puede pensarse desde Gadamer un ideal de formación, teniendo en cuenta que en su concepto el ideal de una concienciación total carece de sentido?(20)

Para Gadamer, desde su enfoque hermenéutico, comprensión, es un problema de conciencia estética e histórica, a la vez que es un asunto de autoridad que descansa en el conocimiento, autoridad entendida como comprensión del otro, no es la autoridad omnipotente que doblega que "reclama obediencia ciega, prohibe pensar".

La formación como elevación en la conciencia estética e histórica debe contribuir a desarrollar una educación para la tolerancia y el ideal democrático.

 
La formación humana como misión y eje teórico de la pedagogía, trasciende al docente, en tanto hace referencia a su misión de educador y formador de la condición humana de los sujetos con quienes irradia su accionar cotidiano.


Desde las concepciones de educación en Juan Amos Comenio y Jhon Dewey, Araceli de Tezanos, reinterpreta el concepto de equidad y calidad de la educación y reconoce el papel de la pedagogía como el saber que le da identidad cultural e intelectual en la formación de los maestros. La investigadora afirma que "es la enseñanza la que delimita y determina el oficio docente", en consecuencia los procesos de formación docente, es objeto de cuestionamiento, tarea que lleva más de veinte años en América Latina.(21) Para Araceli de Tezanos, el proceso formativo articula cuatro elementos constitutivos: saber, disciplina, investigación y producción de conocimientos. La comprensión y la calidad de estos conceptos y la forma

"De cómo se produzcan los énfasis en uno u otro elemento serán las tendencias que marquen las decisiones sobre los contenidos de la formación y las estructuras curriculares que los expresan".(22)

Tezanos a partir de Foucault, sustenta la construcción del saber o formaciones discursivas, discurso, enunciado y prácticas discursivas. Para Foucault el saber significa:

"espacio en el que el sujeto puede tomar posición para hablar de los objetos de que trata el discurso",(23) "campo de coordinación en que los conceptos se definen, se aplican y transforman",(24) "es aquello de lo que se puede hablar en una práctica discursiva"(25) Disciplina y saber se halla remitidos al "estatuto epistemológico del saber que da sentido y significado a la profesión entendida como práctica discursiva"(26)

El saber de los maestros, implica la relación entre lo pedagógico y lo disciplinario, esta relación es para Tezanos lo esencial en la Formación de los maestros,(27) siguiendo los lineamientos expuestos por Shulman

"es el maestro quien articula la relación entre lo pedagógico y lo disciplinario. Allí en la lección que es el espacio privilegiado de la expresión del saber pedagógico. Es decir, es saber que produce el maestro y cuya producción lo transforma en miembro de un gremio especifico: el de los que saben enseñar. Por lo tanto, este es el eje esencial de la formación de un maestro, cuando la pregunta por sus contenidos y estructuras se formula desde los horizontes y fronteras del saber"(28)

Antanas Mockus Sivickas, afirma que

"la pedagogía constituye un campo de trabajo relativamente amorfo, un campo de trabajo académico, en el cual no se dan las mismas características de acumulación presentes en la disciplina mas especializados",(29)

y propone que la pedagogía sea vista como una disciplina reconstructiva(30)

"Se trata de explicitar un conocimiento que posee en el sentido del dominio de una práctica y volverlo un conocimiento discursivo, un sistema de enunciados que puedan ser contrastados, criticados, elaborados"(31).

Mockus propone un modelo pedagógico en el cual enseñar es ante todo "entenderse con", enmarcada el ámbito de la acción comunicativa, que considera las estrategias posibles del otro, involucrando la comunicación interpersonal y la argumentación,(32) para transformar "un saber_cómo en un saber_qué"(33), para ello recomienda cualificar los docentes en las mejores universidades del mundo y de la nación, con el fin de "atacar los problemas pedagógicos más álgidos mediante su adecuada explicación y mediante el aprovechamiento de las expresiones de quienes mejor logran hacerle frente"(34)

Elio Fabio Gutiérrez R., desde una visión hermenéutica gadameriana y de la acción comunicativa Habermasiana, sustenta que la función formativa de las Universidades considera tres componentes interactuantes entre sí: la conformación de un proyecto académico, el afianzamiento de comunidad académica científica y la formación de personas integrales en sus dimensiones intelectuales, socioafectiva, práctica y espiritual.

"En tanto que la formación es búsqueda incesante e interminable, la Universidad se convierte en proyecto en permanente construcción; es utopía que se concibe, que se intenta y se rehace en interacción con su momento histórico, con el contexto cultural, económico, político y social"(35) "La formación sola deviene del ejercicio de la imaginación creadora, de la capacidad problematizadora, del trabajo reflexivo y sistematizador, de la aventura que la búsqueda implica, del esfuerzo riguroso y sostenido, de la comunicación inter subjetiva y de la multiplicidad de diálogos que conlleva la noción de praxis"(36).

Elio Fabio Gutiérrez sugiere explorar alternativas didácticas, basadas en el dialogo y acompañamiento, pensados desde la epistemología y

"relativos a la naturaleza y problemática del conocimiento, sobre la construcción y el cambio conceptual sobre la articulación de la teoría y la practica"(37)

y propone pasar de perfiles profesionales y ocupacionales al concepto de perfil de formación como educación permanente y multiplicidad de experiencias.(38)

Francisco Imbernon, docente investigador de la Universidad de Salamanca comenta que en los últimos años ha cobrado interés el tema de la profesión y la formación docente, lo cual no presupone que, con anterioridad, no existía preocupación por estos asuntos, analiza como se ha ido superando las concepciones racionaltécnicas y reduccionistas de la educación y de la formación docente para dar paso a una formación para la innovación educativa, entendida como

"la actitud y el proceso de indagación de nuevas ideas, propuestas y aportaciones colectivas para la solución de situaciones problemáticas de la práctica, lo que comportará un cambio en los contextos y en la práctica institucional de la educación",(39)

en este enfoque,

"el profesor o la profesora ya no es un técnico que desarrolla o implementa innovaciones prescritas, sino que es un profesional que debe participar activa y críticamente, desde y en su propio contexto, en un proceso dinámico, flexible, en el verdadero proceso de innovación"(40).

La formación de centros implica cambios en.

"El tipo de formación colectiva del profesor, la organización de grupos de trabajo entre los profesores y profesoras, el origen de una cultura colaborativa en el centro, una mayor profesionalización docente y un proceso de comunicación entre iguales... Esta formación lleva parejo el concepto de autonomía como modalidad de trabajo y participación",(41)

mediada por una constante indagación colaborativa y el consenso para el desarrollo de las propuestas y proyectos innovadores. El quehacer educativo como profesión específica

"supone tomar decisiones autónomas y creativas para adaptar el trabajo a una realidad humana y social cambiante, pero que requiere una sólida formación en distintos campos: disciplinas, ciencias de la educación, cultural y organizativo".(42)

La formación como elevación en la conciencia estética e histórica debe contribuir a desarrollar una educación para la tolerancia y el ideal democrático.

El modelo de formación ideado por Imbernón y centrado en las innovaciones reclama del profesorado el trabajo en equipos pedagógicos, con el fin de superar el trabajo aislado y romper las viejas inercias y tradiciones, propone analizar en la formación de los profesores los elementos descalificadores y

"llevar a cabo una reconceptualización colectiva de la profesión, de sus funciones y de su formación".(43)

Abraham Magendzo K,(44) apoyándose en la teoría Habermasiana, en especial el criterio emancipador de las ciencias y la educación, construye un modelo curricular en educación para la democracia, que implica introducir cambios sustantivos en las concepciones y prácticas educativas de las instituciones escolares. La formación en las prácticas democráticas cotidianas en la vida escolar, se constituye en un componente de la actuación tanto de los directivos, profesores, estudiantes de la institución escolar en general independientemente del nivel educativo. Como campo cognoscitivo la formación ciudadana democrática es objeto de problematización curricular transdisciplinar y transversal con participación de colectivos académicos, con el fin de promover la formación del sujeto democrático, comprometido con la transformación de la sociedad.

El modelo formativo orientado por una concepción crítica de las Ciencias Sociales y fundamentado en la epistemología de la acción comunicativa, conlleva exigencias desde el punto de vista formativo del docente en los siguientes aspectos:

- "La formación ha de responderse ciertamente atravesando el campo de las Ciencias, pero ya no desde la dimensión de la ciencia misma" (45)
- La formación, pues, ya no puede ciertamente limitarse a la dimensión ética de la actitud personal, en la dimensión política, de la que se trata ahora, la guía teórica para la acción debe seguirse más bien de una comprensión del mundo científicamente configurado"(46)

- El enfoque es una invitación a abandonar los modelos positivos, tecnoinstruccionistas, la idea de la formación a través únicamente de la ciencia, para entrar en el campo de la consolidación del carácter e ideal ciudadano democrático.

- El nuevo enfoque en la formación del profesor es el reto de formarse y contribuir a formar como sujetos histórico-críticos las situaciones y aptitudes prácticas para la vida, En este reto compete a las Ciencias Sociales críticas jalonar los procesos educativos, como dice Habermas: "las Ciencias empíricas en sentido estricto pueden favorecer las habilidades técnicas, pero no formar aptitudes prácticas".(47)

"La formación técnica se transforma así en política",(48) en tanto se convierte en autodeterminación política de una sociedad emancipada"(49)

La postura crítica no solo afirma la cientificidad práctica de la ciencia, sino que reclama de ellas la reflexión y acción histórico-político emancipadora, como lo sustenta Habermas en la siguiente conjetura:

"Solo si las Ciencias aprenden a reflexionar sobre la permanente ampliación del poder de disposición técnico situándolo al mismo tiempo en el horizonte las consecuencias prácticas en vista de las cuales no toca a nosotros actuar, o, en otras palabras, solo si aprenden a reflexionar desde presupuestos históricos, podrán recupera la energía necesaria para la formación académica en un sentido acorde con la transformación social"(50)


NOTAS

(1) Ministerio de Educación Nacional. "Aportes sobre formación de Educadores. Resultados de los precongresos". Documento de Trabajo. Octubre de 1996. Idea orientadora Nro.22.

(2) Op.cit. Idea orientadora Nro.21

(3) Temáticas tratados en los pre-congresos sobre Formación de Educadores. 1996

(4) MARTÍNEZ DE DUERI, Elba. Acuerdos básicos para una política de formación de Educadores en Colombia. PARRA GARCÉS, Luis Ángel, Reflexiones en torno al contexto de la formación de maestros. Hacia una visión estructural y comprensión sobre la formación del educador. Echeverri, Jesús Alberto. Premisas conceptuales del dispositivo formativo comprensivo. Escobedo, Hernán. Hacia una política para la formación de docentes en Colombia.

(5) Op.Cit. Idea orientadora. Nro.9

(6) Op.Cit. Idea orientadora. Nro. 82

(7) Op.Cit. Idea orientadora. Nro. 82 Numeral 1

(8) Op. Cit.Numeral 2

(9) Op.Cit. Idea orientadora. Nro. 82. Numeral 3.

(10) UNESCO. Proyecto de declaración mundial sobre la educación superior en el siglo XXI: visión y acción. París. 5 _ 9 de octubre de 1998.

(11) FLÓREZ, Rafael. Hacia una pedagogía del conocimiento. MC Wright Hill. 1974. p.109

(12) VER ROUSSEAU, Juan Jacobo. El Emilio o la Educación. Ed. Bruguera. S.A. Barcelona. 1971. SAVATER, Fernando. El Valor del Educar. Ed. Ariel. Barcelona. 1997.

(13) FLÓREZ, Rafael. Op.Cit. p. 111-112

(14) QUICENO CASTRILLÓN, Humberto. Rousseau y el concepto de Formación. Revista Educación y Pedagogía. Universidad de Antioquia. Nro.14 _ 15. 1995.p.87

(15) Revista de Educación y Pedagogía. Universidad de Antioquia. Nro.14_15.1996_1996. p.229-230

(16) Revista de Educación y Pedagogía. Universidad de Antioquia. Medellín. Vol.14 _ 15. 1995-1996. p.15-35

(17) GADAMER, Hans-Georg, Verdad y Método I. Salamanca. Sígueme. 1991 GADAMER, Hans-Georg. Verdad y Método II. Salamanca, Sígueme. 1992

(18) RÍOS ACEVEDO, Clara Inés. Un acercamiento al concepto de formación en Gadamer. Revis
ta Educación y Cultura.
Universidad de Antioquia. Vol 14-15. p.15. Resumen.

(19) GADAMER, Hans-Georg. Verdad y Método I. Salamanca, Sígueme. 1991. p. 228

(20) RÍOS ACEVEDO, Clara Inés. Op. Cit. p. 27

(21) DE TEZANOS, Aracelli. La formación de educadores y la calidad de educación. Revista Educación y Pedagogía. Universidad de Antioquia. Nro. 14-15. p.37-65

(22) DE TEZANOS, Aracelli. Op.Cit. p.58

(23) FOUCAULT, Mitchel. La arqueología del saber. Siglo XXI. Editores. México. 1982. p.198.

(24) Op.Cit. p.306

(25) Op.Cit. p.306

(26) TEZANOS, Op.Cit. p.53

(27) Op.Cit. p.56

(28) Op.Cit. p.57.

(29) MOCKUS SIVICKAS, Antanas. "Lugar de la pedagogía en las Universidades" en Reforma Académica. Documentos. Universidad Nacional de Colombia. Santafé de Bogotá. p.127

(30) Op.Cit. p.128

(31) Op.Cit. p.128

(32) Op.Cit. p.131

(33) Op.Cit. p.133

(34) Op.Cit. p.134

(35) GUTIÉRREZ, Elio Fabio. Problemática pedagógica, aprendizaje y formación. Universidad del Cauca. Departamento de Educación y Pedagogía. Cuaderno Nro. 2. Popayán. Noviembre 1977.p.7.

(36) GUTIÉRREZ, Op. Cit. p.14

(37) Op.Cit. p.14

(38) GUTIÉRREZ, Op.Cit. p.29

(39) IMBERNON, Francisco. La formación del profesor. Formar para innovar. Editorial Magisterio del Río de la Plata. Buenos Aires. 1996. p.32

(40) Op.Cit. p.34

(41) Op.Cit. p.37

(42) IMBERNON, Francisco. Op.Cit. p.38

(43) Op.Cit. p. 43

(44) MAGENDZO K., Abraham Curriculum. Educación para la Democracia en la Modernidad. Programa interdisciplinario de investigaciones en Educación. PIIE. Santafé de Bogotá. 1999.

(45) HABERMAS, Jurgen. "La transformación de la formación académica " en Teoría y Praxis. Altaya. Barcelona. 1994. P. 346

(46) HABERMAS, J. Op. Cit. p. 342.

(47) HABERMAS, J. Op. Cit. p. 339

(48) HABERMAS, J. Op.Cit. p. 343.

(49) HABERMAS, J. Op.Cit. p. 343

(50) HABERMAS, J. Op.Cit. p. 350

 

BIBLIOGRAFIA

BERBAUM, Jean. Aprendizaje y Formación. Fondo de Cultura Económica, México, 1988.

BOJALIL, Luis Felipe. Etal. El proyecto académico de la Universidad autónoma Metropolitana Xochimilco. México. 1987

DE TEZANOS, Araceli. "La formación de Educadores y la calidad de Educación". Revista Educación y Pedagogía. Universidad de Antioquia. Nro.14-15.p.37-65.

DELUAL, Juan. Los Fines de la Educación. Siglo XXI. Madrid, 1990

DÍAZ BARRIGA, Angel. «El Curriculum: un campo de conocimiento, un ámbito de debate. Conferencia. DURKHEIM, T. Historia de la Educación y Doctrinas Pedagógicas. Ediciones la Piqueta. Madrid. 1982 Educación y Sociedad. Península. Barcelona 1989 FERNÁNDEZ PÉREZ, Miguel. Las tareas de la profesión de enseñar. Siglo XXI. Madrid. 1994 FLÓREZ, Rafael. Hacia una pedagogía del conocimiento. MC.Wright Hill. 1954.p.109

FOUCOULT, Mitchel. La arqueología del saber. Siglo XXI. Editores. México. 1982

GADAMER, Hans-Georg. Verdad y Método I. Salamanca. Sígueme. 1991

GADAMER, Hans-Georg. Verdad y Método II. Salamanca. Sígueme. 1992

GUTIÉRREZ, Elio Fabio. Problemática Pedagógica, aprendizaje y formación. Universidad delmar para innovar. Editorial Magisterio del Río de la Plata. Buenos Aires. 1966

KLAUS RUNGE, Andrés. Las concepciones de la comprensión pedagógica en la obra de Rafael Flórez. Revista Educación y Pedagogía. Universidad de
Antioquia. Nro.14-15, 1995.

LUDMANN, Niklas. Teoría de la Sociedad y Pedagogía. Paids. Barcelona. 1996

MAGENDZO, Abraham. Curriculum Educación para la democracia en la Modernidad. Programa Interdisciplinario de investigaciones en Educación. PIIE. Santafe de Bogotá. 1999

Ministerio de Educación Nacional. "Aportes sobre Formación de Educadores.

Resultados de los Pre Congresos." Documento de Trabajo. 1998

MOCKUS Sivickas, Antanas. "Lugar de la Pedagogía en las Universidades" en Reforma Académica. Documento. Universidad Nacional de Colombia. Santafe de Bogotá.

QUICENO Castrillon, Humberto. "Rousseau y el concepto de formación. Revista Educación y Pedagogía. Universidad de Antioquia. Nro.14-15,1995

RÍOS ACEVEDO, Clara Inés. "Un acercamiento al concepto de formación en Gadamer". Revista Educación y Cultura. Universidad de Antioquia. Vol. 14-15

ROUSSEAU, Juan Jacobo. El Emilio o la Educación. Ed. Bruguera, S.A. Barcelona. 1971

SAVATER, Fernando. El valor de Educar. Editorial Ariel. Barcelona, 1997

VARELA, J. Alvarez. Uria, F. Arqueología de la escuela. Ediciones la Piqueta. Madrid. 1991

UNESCO. Proyecto de Declaración mundial sobre la Educación Superior en el siglo XXI: Visión y Acción. París. 5-9 de octubre de 1998

VARELA. J. Alvarez. Uria, F. Arqueología de la escuela. Ediciones la Piqueta. Madrid. 1991

 

 

 

Derechos Reservados Revista de Ciencias Humanas - UTP
Copyright © Pereira - Colombia - 2002
Ultima Modificación, Febrero de 2002
Webmaster :
Ingrid Galeano Ruiz
Diseño:
César Augusto González