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"La comunicación como fascinación"
Alberto
Antonio Verón Ospina
En
el presente ensayo se indago acerca de las posibilidades
de la construcción de una filosofía de la
comunicación, la cual tiene sus orígenes en
una discusión acerca de la relación medios
de comunicación y ser humano.
1.
El ritual de la comunicación: el
paisaje del deseo mediático
Existe
un paisaje, cada vez más extraño, una jungla
de signos de todo tipo: el paisaje de la comunicación.
Como en el video de una canción de "Control
machete" el mundo se parece a una de esas calles
del tercer mundo, oscuras de contaminación y de bandas
juveniles que entre el delirio y la pobreza se encuentran
dispuestas a apostarle al hampa, a la muerte, a la crueldad
sin la menor conmiseración o duda. La ciudad resulta
entonces el escenario de formas de comunicación donde
los cuerpos se parecen de manera mayor a las imágenes
virtuales; no al contrario, donde las imágenes virtuales
son consecuencia de los cuerpos reales. Escribimos o nos adscribimos
en alguna película, en una historieta, en un video
y desde allí proyectamos imágenes de simulación
y espectáculo. Se trata de un lugar común, colectivo,
apropiado por cada uno de los habitantes de la tierra, pues
si de la lectura y la escritura podemos ser
analfabetas, de las formas mediáticas y masivas de
comunicación somos continuos depositarios y fervientes
admiradores.
2.
Hacia un perfil del nuevo hombre
Una
serie de premisas que intentan ofrecer un perfil del hombre
y de la mujer producto de los medios de comunicación
social sugiere que es un ser más icónico que
lógico, más sensitivo que racional, más
instintivo que discursivo, más instantáneo que
procesual, más informatizado que comunicado.
El
carácter lógico, racional, discursivo y procesual
son concepciones adscritas al hombre de la sociedad moderna,
aquel a quien Mc. Luhan llama el habitante de la "aldea
Gutemberg". Este inicia su recorrido en los albores de
la imprenta hasta la llegada de los medios de comunicación
electrónica. El racionalismo, el método inductivo
y el proyecto expansivo de la ilustración se integran
en la agenda de este hombre histórico y comunicado.
Con
la aparición de los medios electrónicos de comunicación,
fruto de los avances modernos señalados, entramos a
lo que Mc Luhan llama la "Aldea cósmica"
definida por los filósofos como la postmodernidad.
A nivel tecnológico se trata de la creación
de un ámbito planetario global originado en la interdependencia
electrónica. En este, la racionalidad científica
y las comprensiones unívocas de la realidad suelen
ser puestas en tela de juicio. El estallido de vanguardias
estéticas, de múltiples visiones de mundo, así
como la aparición de minorías con un poder lo
bastante fuerte de decisión como son los jóvenes,
las mujeres, los homosexuales, o las naciones del tercer mundo,
convierten progresivamente al planeta en un sistema de múltiples
polaridades. El progresivo ascenso del universo de las imágenes,
el reconocimiento del instinto como variable a tener en cuenta
en la producción de cultura, el crecimiento desbordado
de la información, la valoración del instante
son algunos rasgos que se le adjudican a este hombre que es
a su vez visto como el hombre de los medios de comunicación
social.
3. La comunicación: postmodernidad
y poder
Según
Gianni Vatimo: "La llamada sociedad postmoderna es
la sociedad de la comunicación". Cuando Vatimo
construye esta afirmación ¿quiere ofrecernos el
mismo significado que cuando se habla de "la sociedad
del conocimiento", o "la sociedad industrial?".
¿Será entonces que la comunicación es el
recurso fundamental de la sociedad postmoderna?. Según
Vatimo: en el nacimiento de una sociedad postmoderna desempeñan
papel determinante los medios de comunicación ;
esos medios caracterizan a una sociedad como una sociedad
más trasparente, más consciente de sí,
más ilustrada, incluso caótica. En este caos,
residen nuestras esperanzas de emancipación.
Las
características que ofrece Vattimo sobre una sociedad
postmoderna ¿de que manera pueden coincidir con el supuesto
perfil del hombre de los medios de comunicación social?.
Si bien el peso de lo icónico resulta algo perceptible
en el mundo actual, ¿puede decirse lo mismo del desarrollo
de la sensibilidad, el culto al instante, al instinto y la
información?.
Si
aceptamos la validez de los supuestos anteriores, ¿las
ciencias de la comunicación cumplirían un papel
semejante al que en el renacimiento y en la ilustración
de Europa cumplieron las ciencias humanas o en el siglo XX
la economía y el psicoanálisis?.
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...con
los medios de comunicación se produce una reducción
en el poder de los grandes puntos de vista centrales,
a los que Lyotard denominó los grandes relatos.
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Nos referimos concretamente a la capacidad que tienen las ciencias
de la comunicación de reunir los distintos saberes y
técnicas de la modernidad, desde la literatura hasta
el video por dar sólo un ejemplo, y colocarlos a orbitar
sobre la corriente demarcada por la comunicación. A diferencia
de otros discursos modernos, las ciencias de la comunicación
engloban numerosos objetos atravesados por la noción
de que se trata de objetos que comunican, viniendo a ser este
énfasis comunicativo una conquista de la autonomía,
de la democracia y de implicar un alto nivel de información
en los habitantes de una parte amplia del planeta.
A
principios de siglo Teodor Adorno(1) pensó
que los medios de comunicación social tendrían
el
"efecto
de producir una homologación general de la sociedad,
haciendo posible e incluso favoreciendo la formación
de dictaduras y gobiernos totalitarios capaces de ejercer
un control exhaustivo sobre los ciudadanos por medio de
una distribución de eslogans publicitarios, propaganda,
concepciones stereotipadas del mundo" (p. 190)
Allí
encontramos la lectura fascista de los medios de comunicación
social. Pero a finales de este siglo Gianni Vattimo consideró
que:
"Juntamente
con el final del colonialismo y el imperialismo ha sido
otro gran factor decisivo para disolver la idea de historia
y acabar con la modernidad: a saber la irrupción
de la sociedad de la comunicación. No existe una
historia única, existen imágenes del pasado
propuestas por diversos puntos de vista, y es ilusorio pensar
que existe un solo punto de vista supremo"
He
aquí la concepción emancipadora que nos interesa
reivindicar, pues con los medios de comunicación se
produce una reducción en el poder de los grandes puntos
de vista centrales, a los que Lyotard denominó los
grandes relatos. Así encontramos lo opuesto a lo pensado
por Adorno: pasamos de una lectura de los medios de comunicación
como puntas de lanza de las antiguas estructuras de poder,
a otra donde existe la fascinación por un nuevo no
se sabe que nacido del caos.
Para
Vattimo: En la sociedad de los medios de comunicación
se abre un propósito de emancipación que cuenta
a su base con la oscilación, la pluralidad, y en definitiva
la erosión del principio mismo de realidad. Vattimo,
refiriéndose a Federico Nietzsche, considera que una
realidad ordenada gracias a la razón sobre un único
principio es apenas un mito que asegura la humanidad en estado
primitivo y bárbaro
El
efecto positivo de los Medios de Comunicación social
es el de estimular el desarrollo de ese elemento emancipador.
Pero ¿de qué nos estamos emancipando?: nos liberamos
de la idea de una racionalidad central, y se entra a participar
de una corriente donde el mundo estalla en una multiplicidad
de racionalidades. Este carácter emancipador de la
comunicación puede convertirse en un rasgo mayúsculo
del conocimiento, unido a ese capacidad de fascinación
que deseamos evidenciar. Si la búsqueda de emancipación
se hace más aguda con la modernidad, la comunicación
ofrece la posibilidad de que sus objetos de estudio y sus
medios entren en diálogo.
No
es casual que los debates en comunicación hayan vivido
un proceso histórico que circula por la comunicación
como una ciencia humana, pasando por el método positivo
y empírico, hasta llegar al mundo actual, donde las
ciencias de la comunicación se integran a partir de
toda una serie de objetos supuestamente coherentes entre si,
tanto en los paradigmas que la fundamentan como en los problemas
y temas que abarca.
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Desde
la filosofía de la comunicación se propone
el acercamiento con una comunidad de gentes que puedan
discutir y entenderse, que puedan leer y criticar el
aluvión de imágenes que el fin de la modernidad
trae
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4. El dialogante ideal de
la comunicación
¿Quien
es según Gadamer el dialogante ideal de una comunicación
basada en la apertura a mejores maneras de comprender el mundo?
¿Puede trasladarse esa aspiración del mundo de
las palabras al de las acciones comunicativas propias de los
medios de comunicación social.?
Gadamer
nos propone un dialogante ideal, una especie de filósofo
que desde la vida cotidiana se acerque al mundo introduciendo
una posición crítica. ¿Pero pueden los
comunicadores sociales y los medios masivos alentar esta noción
de mundo y sobre todo se puede llegar a construir una sociedad
trasparente a partir del crecimiento de una imaginación
crítica?.
Una
filosofía de la comunicación nos obliga
a pensar en la manera que habremos precisamente de entender
los procesos de diálogo mediático y humano,
situándonos más allá de la simple complicidad
con el discurso tecnológico de la comunicación
o con la negación apocalíptica de las bondades
que pueda tener el medio masivo.
El
primer asunto de nuestro trabajo consistió en una exploración
acerca de un hombre y una mujer, más sensual que racional,
más de la imagen que de la palabra. Inmersos, como
nos encontramos en esta experiencia moderna, donde las imágenes
y los estímulos sonoros facilitan nuevos tipos de relaciones,
la educación en comunicación debe proponer una
ruptura con los modelos que si bien hablan de libertad y de
comprensión asumen en la práctica formatos autoritarios(2),
contradictorios con esa apertura al diálogo y la exigencia
de calidad con los participantes en el plática de la
comunicación. Desde la filosofía de la comunicación
se propone el acercamiento con una comunidad de gentes que
puedan discutir y entenderse, que puedan leer y criticar el
aluvión de imágenes que el fin de la modernidad
trae(3). De allí que a partir de los procesos
dialécticos enquistados a la base del pensamiento filosófico
de los griegos se puede pasar a una reflexión sobre
el papel que la hermeneutica, cumplen sobre, la en apariencia
difícil labor de acercamiento a gentes que dialoguen
a gran escala, que lleven un ejercicio de la comunicación
crítico de la academia a los medios masivos de comunicación.
La estructura del correo electrónico y del internet
auguran la posibilidad de un tiempo que haga cercana y posible
a un amplio número de seres la propuesta de una imaginación
crítica y de una sociedad critica.
El
filósofo de la comunicación parte de la conciencia
de que su aspiración es la de tener un lugar en ese
diálogo de la comunicación que puede pasar y
recorrer distintos medios. La filosofía, y esto vale
para la comunicación, resulta ante todo ser una actitud
vital, así la entendieron los griegos, una disposición
de los sentidos, la razón y la imaginación a
conocer y cuestionar con la palabra el discurso de los "mass
media". El reto de la cultura, así como el
reto de la comunicación, es el de participar de una
pequeña comunidad crítica capaz de entender
esa relación entre las diversas corrientes teóricas
del pensamiento moderno - todos los ismos - con las producciones
propias de los medios masivos.
Al
inicio de la presente reflexión nos hicimos la pregunta
sobre si podíamos construir objetos comunicativos donde
se evidenciara la presencia de un dialogante crítico,
capaz de mirarse a si mismo y su entorno con ojos distintos
a los de la complicidad y la estupidez dominante. Ese es el
reto que los estudios en filosofía de la comunicación
tienen: pasar del enunciado crítico a la construcción
de propuestas críticas, atrevidas e imaginativas.
5. La confrontación de los paisajes
En
el numeral uno de nuestro texto hicimos una descripción
personal acerca del paisaje fragmentado y medial en que viven
inmersos los habitantes de las ciudades. Se dijo que la simulación
era la consecuencia de una cultura que ha potenciado la imagen
hasta darle un valor ontológico de realidad. Pero existe
un límite pues la violencia pega duro y con un peso
real, la bala del sicario quema la carne y estalla la herida.
Al volvernos icono, imagen visual masiva realizamos una pequeña
porción del deseo de ser reconocidos. Muchas gentes
laboran como hormigas en distintos lugares de la tierra por
ese reconocimiento que pasa por los mass media. Pareciera
que al final, luego de una ardua lucha, el objetivo fuera
alcanzar a asomar la cabeza por el medio masivo y que de allí
en adelante las búsquedas quedaran petrificadas en
la eterna repetición de lo mismo: esa contemplación
del rostro un tanto estúpido y asombrado de quien triunfa
y que pronto será olvidado. De allí que un diálogo
crítico con el medio podría trazar una orientación
no sólo estética sino también ética
y política de la comunicación. Confrontar el
paisaje de la mera simulación y la fascinación
cercana al fascismo y la tontería con un paisaje que
reconozca la condición dramática, dolorosa y
heroica de la vida real. Seres de carne y hueso y no
proyecciones de luz que se desvanecen con el simple movimiento
sobre el control remoto.
NOTAS
(1) ADORNO, Teodoro. Teoría Estética. p. 190.
Edit Orbis.
(2)
Pero ¿Cuales son esas formas de perpetuar la estupidez
y el sometimiento de una cultura? A la crisis y erosión
de las antiguas éticas el hombre responde con otras posiciones.
Es allí donde el filósofo de la comunicación
está atento para par
ticipar del debate.
(3)
En el artículo que presentamos al principio del curso
"La comunicación como fascinación",
se medita sobre la doble lectura de esta palabra: la fascinación
como sometimiento a un modelo autoritario y la fascinación
como encanto y seducción liberadora.
BIBLIOGRAFIA
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Editorial Paidos. Barcelona.
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Carlos, "Metrópolis modernas, ciudades imaginarias
y megalópilis hiperreales" p. 81 - p. 105. Tomado
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