Mis Ratones---
 
 
---Zona de Tolerancia

 

ITINERANCIAS

A diario como universitaria recibo mis clases matutinas, éstas no resultan siempre interesantes; en algunas ocasiones sufro del mas profundo aburrimiento pero considero que no soy la única. Estudio Pedagogía Infantil rodeada de muchísimas viejas, por cierto ¡qué mamuertera!, es un salón bastante poblado, donde existen solo 3 dicese machos.

Pero volviendo a nuestro tema, es de considerar que aunque los estudiantes muchas veces parecemos estar poniendo nuestros cinco sentidos en clase, "! Por lo menos eso creen los profesores!", vivimos una segunda realidad. En primera estancia no falta las niñas que se sientan en las ultimas sillas, si esas que se la pasan charlando el 70% de la clase, las que no escuchan ni dejan escuchar. O las que se sientan adelante tal vez para demostrar que son las duras del paseo, dispuestas cien por cien a brindar atención; claro que no-falta a final de semestre algunas migraciones de las viejas de las ultimas sillas hacia las de adelante, hasta madrugan para que las vean colocando atención y nos las cuelguen. Y en las sillas de la mitad que?, Son esas que ni blanco ni negro.

Estudiar en un salón de solo mujeres no es recomendable para la salud y mucho menos para la paciencia, no es que reniegue de mi propio sexo, pero pediría 50 y 50, sin creerme que estoy en Quien Quiere Ser Millonario, pero sería lo mejor. Yo siempre me siento en cualquier silla, de hecho en la que me toque ya que siempre me coge la tarde.

Una mañana normal empieza a las 8, la primera media hora sólo se escucha mira que?, Y como te acabo de ir ayer?, Esta señora es que no se enferma?, esta otra esta como estrenando tenis por que esta pisando a todo el mundo, la que diga del examen?. En fin es un cuestionario matutino. A mitad de la clase, recibo mi invitación impostergable a jugar triqui, mientras que unas sillas hacia delante dos compañeras se mandan las típicas noticas, con las palabras cliché "hola como estas?, Sabes siempre puedes contar conmigo, ¡eres muy especial!, nunca cambies T;Q;M". Cuento trillado, en algunas horas las veremos rajando una de la otra. Mas adelante se encuentra un compañero haciendo la caricatura del maestro, se hubiera puesto a estudiar mejor bellas artes, ya que solo en sus dibujos el profesor se ve bien. Pero ni que decir faltando 10 minutos antes de salir a tomar un descanso, empieza el salón de belleza, comienza a difundirse el olor a pachuli por todo el salón, las chicas de las ultimas sillas sacan sus polvos labiales, cosas que ni sabia que existían dis que para verse mejor, solo que una no puede ocultar se así misma su realidad. En un bolso de mujer se pueden encontrar muchas cosas: todo un kit de maquillaje para un año, depilador de cejas, espejos, peinetas, secadora de cabello, pinzas, fotos, cepillo de dientes crema "acuafresh, triple protección para toooda tu boca en un solo paso, ¡te lo repito!", hay tal vez una agenda si es que queda espacio para estudiar.

Pero ni que decir de las románticas las que le hacen el dibujito al novio y su cartica, las que se la pasan suspirando. O los que se la pasan cabeceando toda la clase, "mijito a dormir donde me lo trasnocharon", el pupitre suele convertirse en la cama de muchos. ¿Pero que pasa, es que los maestros no se dan cuenta? Los estudiantes, siempre tratamos de ser lo menos obvios posibles y mirar en momentos estratégicos al maestro para que no sé de cuenta.

Angela Patricia Cuéllar

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